
Lascivas enaguas de la noche,
gestos del vacío acumulado,
máscara teatral de los espacios,
lápida de luz al mismo tiempo.
Surges como un pájaro sin alas
envuelto en blancas palabras mudas.
Rotundo horizonte de los negros,
de los silencios perfecta danza.
Tu cuerpo es el punto de partida,
se enajena el pozo con tu mano;
un eco abusivo lo visible
círculo flexible que congela.
Tu rostro sin nombre labra el drama,
no hay fragmentos de nombres ajenos;
se ciñen los otros al instante,
desnudos ladrones sobre el foro.
Tu sangre del ritmo es pensamiento,
reconoce el tacto sus abismos,
estalla el horario si lo nombro,
se quema la imagen si la toco.
gestos del vacío acumulado,
máscara teatral de los espacios,
lápida de luz al mismo tiempo.
Surges como un pájaro sin alas
envuelto en blancas palabras mudas.
Rotundo horizonte de los negros,
de los silencios perfecta danza.
Tu cuerpo es el punto de partida,
se enajena el pozo con tu mano;
un eco abusivo lo visible
círculo flexible que congela.
Tu rostro sin nombre labra el drama,
no hay fragmentos de nombres ajenos;
se ciñen los otros al instante,
desnudos ladrones sobre el foro.
Tu sangre del ritmo es pensamiento,
reconoce el tacto sus abismos,
estalla el horario si lo nombro,
se quema la imagen si la toco.
Sergio Astorga
Vaya, qué coincidencia, estoy escribiendo una novela y precisamente acabé ayer con la imagen de un mimo. "...Me fascinó su capacidad de concentración, su habilidad para dominar tanto la quietud como los movimientos más precisos, destreza que ya quisiera para sí el más insigne de los cirujanos...". Curioso ¿no?
ResponderBorrarHermosas palabras (las tuyas, claro).
Un abrazo sin ruido.
Terrible ese blanco de palabras mudas capaz de esconder los sentimientos.
ResponderBorrar¡Muy bello!
Un abrazo quieto.
Izaskun
Maribel,estamos en un tobogan de signos, conjunciones y disyunciones, como diría Paz.
ResponderBorrarYa me desperto la curiosidad la novela.
Mimesis, mimetismo, mimica
metáfora de los silencios.
Un abrazo de mimo mimado.
Sergio Astorga
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarIncreible tu habilidad para mezclar conceptos y palabras y además con tanta belleza.
ResponderBorrarLa imagen del mimo es la tuya misma verdad?, la fotografía es magnifica.
Un abrazo expresivo.
¡Qué maravilla Sergio! Me quedé como el mimo:sin palabras, pero con una enorme sonrisa en mi corazón por habete encontrado y poderte leer :)
ResponderBorrarIzaskun, ayer estaba un poco maluco y borré tu comentario porque lo puse dos veces y pique donde no debía y lo borre y hasta la portada le toco. Disculpa por el arrempujon.
ResponderBorrarCon tu nueva imágen te digo que la luz y sus antojos queda en la mímica escenificada. Los silencios cuentan, se mueven, se perfilan.
Un abrazo mimico.
Sergio Astorga
Triana, tu ojo esta entrenado, el encuadre lo tienes afiladísimo.
ResponderBorrarEsta fotografía está tomada cuando mi admiración por Marcel Marceu me fortaleció el silencio. Por desgracia, con tantas mudanzas, no se donde quedaron los negativos en blanco y negro. Fue tomada cuando estuduaba en San Carlos y tenía un poco más de cabello.
Imágen y concepto es mi destino.
Un abrazo toma 2.
Sergio Astorga
Marisa, entonces quedas bellamente dispuesta en medio del escenario, por cierto no conozco muchas mujeres mimas, no se si se pueda utilizar el término. Sabes de alguna?
ResponderBorrarEl encuentro es recíproco.
Un abrazo mas cerca del balnco que del negro.
Sergio Astorga
Sergio, adoro a los mismos. Tuve la fortuna de ver actuar en varias ocasiones a Marcel Marceau y desde entonces quedé eclipsada por el.
ResponderBorrarPreciosas tus palabras y preciosas las últimas pinturas que acabo de recorrer porque ultimamente me atasco. Me falta tiempo. Me debo por desgracia a otros menesteres.
Un abrazo Sergio
Nunca me han llamado la atencion los mimos, pero la belleza de tus palabras los han hechos seres fascinantes. Que bien que escribes EN SERIO
ResponderBorrarPizarr, nunca el silencio fue tan grande en su espacio como cuando pisaba el escenario Marceau.
ResponderBorrarEres binvenida a toda hora.
Un abrazo a las dos como si fuera Bip.
Sergio Astorga
Mariana, es gratificante que se te antoje la mimica a partir de hoy.
ResponderBorrarUn abrazo sin mimica.
Sergio Astorga
Muy bello, sí, no había pensado en los mimos, creo que esos seres silenciosos, misteriosos, esos místicos del espacio que parecen en vías de extinción - ¿será porque vivimos en un mundo aturdido?
ResponderBorrarUn abrazo con mímica (la mímica no es falsa, son las máscaras las que mienten, el mimo se ríe de los rostros).
Miriam, aclaras finamente, la mímica no tiene que ver con la falsedad,es la danza de la escenificación del gesto,y de la risa de los rostros.
ResponderBorrarUn abrazo sin máscara.
Sergio Astorga