Duermevela. Fina luzque te envuelve, que se muerde
en la voz: en el ronquido
infinito de la muerte.
Horas serenas de tierra
mojada; lira preñada,
mineral eterno: fibra
tensa de mi hueso.
Eso que se empolva es
el cerebro; desnudez
morena que se abra paso
como almendro, como nuez:
en el enjambre sublime
de ser pus en lo terreno.
en el enjambre sublime
de ser pus en lo terreno.
Sergio Astorga
Acuarela/papael 20 x 30 cm
Acuarela/papael 20 x 30 cm
Simplemente GENIAL
ResponderBorrarA
B
R
A
Z
O
S
CARO
Es taaaaaaaaaan tarde!!!!!!!!!! pero fue como venir a beberme una exquisita y humeante taza de cafe...
ResponderBorrarBYE
Caro,
Se me llenó de relojes el artista de mis sueños. Cuídese usted mucho y siéntese a la mesa a compartir. No olvide que somos muchos los que pendemos de sus tiempos (pero tampoco se me angustie por ello).
ResponderBorrarUn abrazo a contratiempo.
Izaskun
Me sobrecogen estos versos de muerte, hoy no es mi día, creo que se me está empolvando el cerebro.
ResponderBorrarUn abrazo a la hora en punto.
Caro, tarde que ya es temprano, un cafe es buena compañia para leer y ver pasar el tiempo.
ResponderBorrarUn abrazo minuto a minuto.
Sergio Astorga
Izaskun,este sonetillo octasílabico nos ayuda,creo a percebir lo fugaz, "la acerva certeza de no ser necesario" diría Juaristi.
ResponderBorrarUn abrazo a contramano.
Sergio Astorga
Maribel, los epitafios son duros pero es mejor hacerlos con vida.
ResponderBorrarCuando menos yo ya lo tengo.
Desempolvemos, tomemos el plumero.
Un abrazo atemporal.
Sergio Astorga
A veces recorro esos espacios y esos tiempos sin saber por donde transito. Cualquier recorrido pasa por algunas de estas estaciones.
ResponderBorrarInuits
en el enjambre sublime
ResponderBorrarde ser pus en lo terreno.
¡qué verso más certero!
Abrazo grande (pues sí que andamos parejos)
¡Qué yuyu!
ResponderBorrarTe veo un poco fúnebre, querido Sergio.
Inuit, esas estaciones venden boleto, (billete) de ida y vuelta aunque no sabemos con certeza si vamos o nos llevan.
ResponderBorrarUn abrazo viajante.
Sergio Astorga
Lola Mariné, son las campanas de otros bronces que nos alivian de los aparentes buenos pensamientos.
ResponderBorrarMañana habrá otra campanada.
Un abrazo terreno.
Sergio Astorga
Mega, duelen más las certezas que las conveniencias.
ResponderBorrarCoincidencias literalmente espaciales y especiales.
Un abrazo ciertamente.
Sergio Astorga
Y el tiempo inexorable sigue su curso, sin que nada podamos hacer para pararlo, retrotraerlo o alejarlo.
ResponderBorrarUn abrazo sin espacios ni tiempos
Polvo somos al fin Sergio, si es necesario tener un epitafio algún día, el tuyo es bello, bellisimo.
ResponderBorrarY los relojes tuyos, como siempre dan la hora y la luz de sus colores.
Un abrazo con ojeras aún.
Pizarr, disculpa el despiste, entre el epitafio que yace y el otro que se desplaza me he perdido.
ResponderBorrarY el tiempo es irreparable y un intrumento a veces de tortura.
Un abrazo atemporal.
Sergio Astorga
Triana, pue yo ya lo tengo y como aqquellos versos de León Felipe,yo también estoy hecho de un barro mal cocido.
ResponderBorrarUn abrazo no por tarde menos cariñoso.
Sergio Astorga
Segio: me llevo el poema y la pintura para www.belenprosayverso.blogspot.com
ResponderBorrarvoy a publicarlo en mi vidriera por una o dos semanas, respetando enlaces y autoría.
Si no estas de acuerdo, me dejas un mensaje que lo retiro.
Saludos!!