La llevó en su lomo, domando el cuerpo, ella, apretando sus piernas no pronunció palabra. Alguien husmea el rapto y se le exprime el corazón. Los siguió, y cuando el toro intentó mordisquear la oreja de Artemisa, una lanza cruzó su oreja. Las colinas se tiñeron de violeta y los pastores cuentan historias distintas, esta es una de ellas.
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¿Y qué tal si, antes de ir a la procesión, o al volver de la playa, o
antes o después de tomarte una cerveza en una terraza de Valencia, te pasas
por aq...
Hace 3 días.


