lunes, 25 de noviembre de 2019

Maruquita


Bajó con su paraguas, el viento iba y venia por las esquinas abriendo ventanas y azotando puertas. Había un presentimiento, un rumor errante. Todos la vieron bajar. 
"¿Por dónde andas Maruquita?".
Ella, viajera, le gustaba estar en todas partes. Sembraba pájaros en los jardines y dejaba escrito pequeños versos en el pecho del verde de las plantas. Era como un pez volador que volvía el espacio azul del cielo en en una gran pecera.
La puerta de las percepciones se abrían de par en par. Maruquita era una alma transparente que se desplegaba como su paraguas viajando muerta de risa, meciendo en el horizonte el asombro de los que abajo exclamaban:
“Es Maruquita, a esa niña yo le di clases… yo le regalé su primer vestido… yo la vestí y la peiné antes que abriera su paraguas…”
Si la miras pasar, no aquí, ni allá, sino en el lugar sin sitio, en los follajes del cielo, en las páginas que inventas, grítale: “Mariquita, pasa por mi casa”.
Tal vez lo haga.



sábado, 23 de noviembre de 2019

El abrazo del sapo y la princesa


El vicio del silencio llenó el grito verde de los pasos perdidos. El sudor de la tierra era la fragancia del rey de los sapos. La dulzura babosa de sus labios se pegaron en la herida de la princesa. La fiebre circuló por sus venas. Ella, vivió con los ojos muertos esa sensación de empalmar la viscosidad en su piel. El amor entre desiguales tiene el crimen como lecho. Fue vencida, el sexo fue maldito y en su oreja ha quedado inscrito el lamento de la cólera en la mitad del lago. Saciado, el sapo desnudo en su crueldad danzaba, ahí donde su sombra era más oscura. El dolor inesperado en la alcoba de los desiguales sigue viva. El amor toma la forma que lo contiene. Silencioso, anida el hueco que nunca fue ternura. Sí, el amor se rinde a la forma que lo contiene.
¿Qué confusión es esta? ¿Qué cuento? ¿Qué precipita en la fosa común la violencia del poseído?.
El grito de sangre es un cerrar de ojos cuando el amor toma la forma que lo contiene. Eso parece. 

viernes, 22 de noviembre de 2019

Nuestra ciudad


Una lluvia tierna, fría a su pesar cuando se escurre en las ventanas, caía en la ciudad entumida. Sus calles celebran el azul que va dejando entre la niebla. Sus habitantes saben que pueden contar con ella. A veces huraña, otras, con la benevolencia de la que se siente caminada, se entrega entusiasmada y promete hogar y protección. En esa relación hay recompensa, alegría de estar sin ese proyecto de adioses que las otras ciudades tienen. Sin embargo, es implacable, la nostalgia del que partió es infinita, se les secan los ojos y nunca más tienen abrigo.
Por eso no te quedes inmóvil, no te quedes sin agua, sin luz, sin tiempo. Porque eres la única salvación de los que te habitan. Anudas las almas de todos los que estuvimos abandonados. La lejanía no es para nosotros. Ciudad nuestra de cada día en esta hora húmeda te evoco.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Calendario 2020


Hoy que palpo el año en curso les digo a la mitad del foro, que viendo cómo las hojas caen en la frente da la tierra sigo la tonada y este Antojo tiene ya los Calendarios del 2020. “Postales Urbanas” Hoy el ojo fotográfico que cursa por las calles de esta Ciudad Invicta tiene la palabra y la imagen.
Hoy lo pongo a su disposición para que si quieren, lo puedan tener a vuelta de correo.
Pueden escribirme y yo, poniéndome el chaleco para cubrirme la barriga, les diré el costo y pediré su dirección. Como ya saben el envío es gratuito a todos los confines del globo.
Ya lo decía, hoy tampoco me contengo y este año también habrá calendario.
Espero sus pedidos, para seguir la tonada.
Gracias hoy.

martes, 19 de noviembre de 2019

Nocturno sábana


La sábana cayó como una frase trunca. Salieron abrazados. Con el frío pegado a su desvelo. Habían soñado la noche. Querían asir sus cuerpos y jugar para decirse: “estamos muertos de sueño”.
Se diría que fluyeron y se guardaron los pensamientos eternos para otra ocasión. Se abrazaron para siempre, dicen, intercambiaron miradas y el desierto en las calles se cruzó con otros cuerpos. Se encuentran de nuevo en sus bocas y sus lenguas volvieron a jurar por la carne y el deseo. 
La sábana cayó como frase trunca cuando se entregaron en el número 22 de Avenida Coyoacán. Puerta pintada de verde, para más señas.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Mares del Sur


Los acompañó el aire con sus pisadas de agua. Debajo del océano sus ojos fueron dos naufragios a luz de luna. Largos tormentos, los de siempre, hicieron temblar sus rodillas. Sin embargo, su destino azul atravesado por otro azul de ola les golpeo el pecho y sus secretos. Llegaron a la costa. Nadie los esperaba, nadie, sólo la sal en sus manos atravesaron los días. La pureza de sus pensamientos, su combate, los llevó a la conquista de esa ecuación errante de los marineros.
Repiten, como cada golondrina marina, que su alma, ahora verde, tiene el sueño amarrado en la brevedad del vuelo.
Los recuerdo a todos ellos, los sigo con mis manos, como si fueran mis maestros de la errancia.

domingo, 17 de noviembre de 2019

Aglomerado


Su cuerpo se hace palpable cuando una mano se atreve a cruzar esa línea de los territorios imaginados. El dibujo de palabras la desnuda, la piel y su fragancia se unta en la boca y una entraña cae en fiebre. Nocturno amor que cae en la red y antes de contarlo con los ojos cerrados, él, amante perdido, fallece en la avarienta forma de su sexo. 
La sed es idéntica a la noche larga, porque el frío es más duro y sólo resucita en la alcoba donde yace el cuerpo que es tocado cuando una mano se atreve.

viernes, 15 de noviembre de 2019

El afuera


Afuera, el combate extendido de los otros. Sostienen el lacre caliente de sus visiones. Sobre su pecho danza la daga, la inminente línea negra de la protesta. La lluvia de miradas, como sonidos estridentes, los define. 
La derrota es un pedregal de huesos. El último aliento: predica. Los tímpanos se abren aunque nadie abra la mano.
La muchedumbre se vacía. El aire es invisible y la exclamación como el instante, se diluye.
Desde el patio propio la claridad es nula. 
Tú también eres testigo. Vacante de alma.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Huéspedes en casa


Algún himno muerto inquieta a los huéspedes extraños que habitan la fila interminable de los suspiros. Sobre los muros un honorable signo, en su desgaste de piedra se pregunta si el cansancio es el dolor que no ha salido. 
Hay dos soles para los tránsitos futuros. 
Algunos, prematuramente, son errantes taciturnos; otros permanecen contemplando temerosos, esperan que brote algún recuerdo triste. Luego se quedan dormidos y en ese festín de reposo despiertan para seguir tediosos el destino que les ha deparado la vida.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Palabra dada


Atosigado por las letras buscó refugio, sin conseguirlo, en los diccionarios. Deambuló solitario por Congresos y Academias.
Fatigado, decidió convivir con todas ellas (las letras). Las domesticó a tal grado, que hoy ejerce la palabra dicha y escrita con la pulcritud inestimable del dicharachero.
Queda dicho que si lo escuchas, “dicharate” con él, que bien lo necesita. 
No te confundas.

martes, 12 de noviembre de 2019

Segundo tomo de García Ponce en Alemán

Gracias Mathias Sasse por convidarme a formar parte del proyecto de tu traducción al Alemán de los textos de Juan García Ponce con un dibujo que hice para la edición de México.

domingo, 10 de noviembre de 2019

El que oye, dice y se entromete y por si fuera poco, lo cuenta.


Los dos sabemos que la forma toma el alma de las cosas y todas las frases que sonaron sólo yo sé que se perdieron involuntarias en el tránsito del día.
Sabemos que estamos suspensos, cara a cara en la mesa, lo saben el humo y el vapor en los cristales. Preferimos la ceguera en vasos separados. El precio de nuestros nombres es tan grande que no hay como venderlos. El grito que escuchamos nos ha dejado una sordera y una opaca sensación de vida.
El recuerdo nos sale al paso de palabras, son testigos lo habitantes silenciosos de esta mesa.
No lo niegues.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Perspicacia



A los géneros literarios le crecen raíces y rémoras, parásitos y a veces, algunos juglares de respeto.

jueves, 7 de noviembre de 2019

Gil Vicente


Amigos, en la virtualidad andamos y en ella nos damos, pero si ustedes quieren cambiar de estado, me complace invitarlos a la Exposición Colectiva Homenaje a Gil Vicente en la cuna de Portugal: la Ciudad de Guimarães, el próximo viernes día 8 de noviembre a las 18:30 Hrs. 
Participo con el cuadro que miran. 

Recuerdan aquel poema:

“Vance mis amores madre…”

Esos versos me persiguen desde la infancia y ahora sirven de pretexto para escenificarlos.
Los espero.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

A Modo de tiempo


Sé que no se puede mezclar el tiempo cuando los insectos caminan extraviados y los rebaños de minutos no caben ya en los libreros. 
Cuando el tiempo se aceda, no duerme nadie, ni el olvido se refugia, ni el musgo crece.


domingo, 3 de noviembre de 2019

Pajaritos diurnos


Qué más dulzura que los pajaritos detenidos por la pata. Jugar a la suerte cuando se arrejuntan las luces amasando redondeces.

viernes, 1 de noviembre de 2019

Noviembre


Perduran las primeras caricias de ese elefante que llevamos, aunque no queramos, debajo del sombrero. Aún si nunca se ha usado, el sueño paquidermo lo montamos dede el primer desencanto, es decir, desde el inicio. 
Noviembre tiene trompa, tal vez por eso lo que te digo.