El niño se enojó con mamá porque no lo ha dejado comer tierra. Se puso su camisa nueva, esa que mamá compró para verse niño elegante. Se paró frente al árbol y poco a poco se fue llenando de hormigas. Le subieron en espiral hasta que se les veía pasearse por su cara como en un paseo de domingo. Esperaba que mamá se asomara para verlo, pero fue desolador, ávida del mañana nunca se asomó por la ventana.
Recital LITERATURA Y MÚSICA EN LA CORTE DE LUCRECIA BORGIA
-
Queridos amigos, este recital tendrá lugar el día 20 de abril, a las 19
horas, en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias "González Martí"
de Va...
Hace 3 días.


