lunes, 31 de agosto de 2015

Palabra de león


Me es tan difícil ser rey todo el tiempo, sobre todo cuando subido a mi pedestal me quedo mirando las risitas burlonas de mis súbditos. Pero me gusto ser el todo y tocar el cielo con el mentón y mi cabellera al viento. De cuerpo entero veo mi ser erigido y siempre dispuesto a rugir con todo mi organismo. AL que me odia con su ira, le digo siempre, mi garra sólo se hunde cuando hay indiferencia. Nunca me enfado, porque matar es cosa seria, son testigos la cebra y la gacela. La soledad la resisto porque soy de un amarillo noble y a los pájaros los dejo volar para que difundan el futuro. 
No todo es festín, cuando las lanzas penetran mi dura carne, los insectos me quitan el sueño con tanto barullo. No niego mi destino, por eso no rasgo el velo de mi reino y todavía no ha nacido otro Rui Diaz que pueda controlar mi fiereza.
Soy un león  y mis gestos son la corona en esta inamovible columna de mármol.

sábado, 29 de agosto de 2015

De reojo


Todas la líneas se suman para encuadrar una ventana que se fuga en esa larga sucesión de luz que une el ángulo recto con el obtuso. Todo parece que esta suspendido por hilos que comparten su tensión enlazando sus puntas. 
Uno mira que miran y sin darnos cuenta, nos engulle ese cielo de agua todo el tiempo.

Fotografía: Bajo el Ponte D. Luis I. Rio Douro, Porto Portugal

viernes, 28 de agosto de 2015

Dragón al día


Con la rotación del cuerpo y la mirada fija en los retoños  fabricaba el reino oculto, que por siglos, sus antecesores  dejaron constancia en múltiples historias que después fueron libros.
Su lengua redobla su importancia y nada de lo que se usaba podía ayudarlo. La horizontal curva del planeta se rompió y los niños, receptores sensibles a su existencia, hipnotizados, movían con frenesí sus dedos sobre teclados diminutos y en una pantalla luminosa aparecían monstruosidades nunca vistas desde los tiempos de los libros de caballería. Boqueando, sacaba su lengua tratando de cinchar la atención, por fortuna, un adulto inadaptado, le dio albergue y ahora, junto a la jirafa Fifa, y a los Superhéroes, tranquiliza sus días escuchando relatos de aventuras.

jueves, 27 de agosto de 2015

Día de sol


Desde tiempos romanos por el Puente del Río Lima el instante se alarga. La violencia de la espera, en el amparo del paraguas, el pescado sólo recibe las heladas miradas de sudorosos paseantes.
Por la paciencia ruedan las monedas de oro.

Fotografía: Ponte de Lima, Portugal.

martes, 25 de agosto de 2015

Hierro colado en flor


La sonrisa puede ser de hierro. De corazón en flor. Por eso, cuando los días andan buscando pasos dulces se detienen en puertas y ventanas para forjar nuestra provincia de imágenes.
Las ciudades maduras tienen, aunque no lo quieran, la piel sensible y ruda. Toda ella es una alcoba y se bruñen sus perfumes del ácido al amargo. La mano toca sus curvas, se amplifica la gana de inventar su historia, como si bebiéramos la última gota del fondo del vaso, con la tranquilidad de que nadie nos escucha.

Fotografía: Alguna ventana or las ruas de Porto, Portugal.

lunes, 24 de agosto de 2015

Nariz derrotada


Se las olía todas. Los buenos y los malos augurios nunca hicieron mella en su existencia. Una lástima que no soportara los meandros de su amada.
Nadie es perfecto.

sábado, 22 de agosto de 2015

Escuché el sonido de los insectos



Escuché el sonido de los insectos,
y se pegó a mi lengua
la perfección del movimiento. 
Las invocaciones regresaron,
fermentaron los recuerdos de la lentitud. 
Cruje el tránsito del aire. 
El espesor del sonido 
reúne la yerba con la mirada. 
El interior del día es violento
no hay sitio donde poner las creencias. 
La deserción tiene cabida con la edad. 
Las ciudades cambian de lugar
y el furor del viaje amordaza. 
La verdad no es necesaria en la opacidad. 
El descanso se acerca, 
la retirada a ese nicho de blancos y negros.
El ruido pesa y la fortaleza es suicida.
Dulcemente la sangre gotea
y se magnifica la imprudencia. 
Se coagula de fértil aislamiento.
La dulzura existe calcificada.
Agotado el gusano, 
se refugia en su amarillo corazón.
Sin pensamiento.

jueves, 20 de agosto de 2015

Precipicio


Palpitar es el verbo 
que define a la luz. 
Cuando se abren los ojos 
es real el mundo,
se describe 
de una palabra a la otra. 
El hoy palpita. 
Hay un ahora 
nunca se repite. 
En la otra orilla 
nos espera
ese pasillo de lo intacto.

Fotografía: Alguma janela de alguma porta en Porto, Portugal.

martes, 18 de agosto de 2015

El signo de perfil


Amanece amarrado a una melancolía llegada de occidente. Se acuerda de sí mismo, cuando los signos inquebrantables se escribieron por primera vez. Su casa es sosegada, compuesta de días suaves y fruta fresca. Se abotona la camisa como esos animales que por monotonía se dejan certificar con un número en la oreja. Él, es emocionalmente estable, se queja como todos, imparcialmente y, se complace por tener su masa crítica muy objetivada. Considerando que su tristeza es natural, podemos hasta quererlo, bueno, siempre y cuando reduzca sus peticiones al mínimo.
Ante la puerta de su casa espera a mamá, como niño aldeano. Husmea desde hace treinta años su llegada, preguntándose el porqué se le hizo tarde. Solloza, porque todos están durmiendo eternamente. Muerde una pera y canturrea una bulliciosa canción. 
Fatigado, quiere ser miliciano y corre con todo y pecho al abrigo de la frente y de la sábana. Como buen arquitecto, construye de nuevo el puente para seguir mordiéndose los codos con los vivos. 
Entendámonos, parece que el mundo tiene el sudor de la nube de los acéfalos signos.

lunes, 17 de agosto de 2015

Cruzamiento



Antes de pasar 
la duda estática de la imagen. 

La invención del trayecto

no cambia la distancia.

El mismo espacio:

separación y encuentro.

Bajo la media tarde

la luz enmarca 
el punto de la fuga.

La espera termina

si tenemos del otro lado
otro final que se disfraza.

Se diría que la vida fluye

como ardiente aventura.

Fotografía: Ponte D. Luis I Porto, Portugal.

sábado, 15 de agosto de 2015

Juego mecánico


La infancia gira entre el olvido del presente.
Miento, algunos adultos reconquistan la enconada imaginación del niño.  

Fotografía: Festival Nossa Senhora da Saúde, Arca D´Água, Porto Portugal.

viernes, 14 de agosto de 2015

La Señora del Labio de Bigote


La Señora del Labio de Bigote visitaba el santuario de los sacrificios domésticos el segundo domingo de cada mes. De regreso se encontró con Dolores, un monumento labial.

- ¿Tu también? le preguntó Dolores, mojándose los labios.
- Ya ves, uno tiene sus vanidades -musitó la Señora del Labio de Bigote.
- La constancia hace milagros.
- Ya lo veo. Tu bigote esta bien torneado, en cambio el mío - desconsolada, la Señora del Labio de Bigote, se tocaba su bembo.
- No desistas amiguita - le dijo Dolores en un tono de mofa. 
- Mua. Mua. Se despidieron. 

Lo que no sabe esa Dolores es que ya tengo mis ahorritos y el cirujano me dice que voy a quedar un lujo -se fue canturreando la Señora del Labio de Bigote. - Si uno va al santuario a socializar. 

jueves, 13 de agosto de 2015

Ergo venta


El erotismo comienza con la exhibición. La intimidad con el secreto. Por tanto, le dice a la vendedora:  "Me llevo todas las tallas. Mi mente es voluptuosa". 

Fotografía: Puesto no jardim Arca D´Agua, Porto, Portugal.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Oiga usted, como suena la clave


Era negra la noche. Los marineros sin rumbo seguían el canto de la cumbancha. AL llegar a la playa olvidaron sus bárbaros modales. Tomaron aguardiente y se dejaron devorar. Alguna vértebra; algún carpo abandonado en la arena testifica el apetito, de lo que parece ser, una cofradía de sirenas.
Por desgracia los nuevos ritmos y las bebidas adulteradas, han ahuyentado la llegada de marineros, prueba de ellos es ese olor a aleta putrefacta que colma el litoral.

martes, 11 de agosto de 2015

Querida Lucy



Le escribo esta líneas con la pluma de hueso que encontré entre sus cosas. No sé cómo, ni de que artes se valió para engañarme de esta manera. Si usted no fuera tan vengativa, entendería que tanto engaño no puede esperar que el mundo no dirá que usted es siniestra. Lo que usted ha hecho es odioso. Lucho en vano contra su imagen repulsiva. Esa prisa por tenerlo todo, de prometer un paraíso. Mis hombros me pesan de tanto remordimiento. ¿Cómo aventarla de mi corazón? Falsa fue su palabra. Su promesa. Me mostró una luz revolcada, turbia. A veces creí que era yo el que me engañaba y melancólico pasaba la noche sin poder dormir. Me siento caído de un cielo. Usted es el mismo demonio. Me dijo llamarse Lucy y ahora sé que su nombre completo es: Lucy Fer. Nunca pensé que usted tuviera tantas personalidades. Lo admito, usted me llegó a conquistar. No sé cómo podré salvar mi alma de esta casi devoción que le profesaba. Debo decir que usted no huele bien y esa rasposa manera de hablar la hace repugnante. No piense que hablo por despecho, aquella noche usted quería acloparse y yo, la verdad, me costaba trabajo entender su prisa, su disforme contorción de su cuerpo, esas uñas pesadas, unguladas, que no dejaban de sonar. Su lujuria no hace mella en mi. Quiero decirle que por fortuna, esa bebida que me preparó la tiré de inmediato cuando me di cuenta del exceso de azúcar. A pesar de todo, lo que me prometió lo sigo considerando. No crea que me mueve el interés pero, un poco de eternidad a nadie le cae mal.

Ya no me tiente más. Quedo a su espera como habíamos combinado.

Suyo.
Uriel Martínez.

*Texto publicado en la Revista miNatura 

lunes, 10 de agosto de 2015

Monumento al escriba


Fascinado con la primera persona del singular, Braulio Zepeda Verdana siguió con estrechez de miras las cinco acciones primordiales de un buen escritor: leyó incansablemente; estudió a conciencia el Manual de Entonación de Tomás Navarro Tomás; practicó todos los días a mano con su estilográfica de tinta verde; no se dejó influenciar por los comentarios de su parentela y participó en cuanto  taller literario le recomendaron. 
Seguro de sí mismo y con las herramientas en ristre esperó mil setecientos ochenta días, con el papel Bond de 120 gramos frente a su mesa de trabajo a que llegara una idea digna de ser contada. Tal fue su perseverancia que las personas, conmovidas con tal historia, dos días después de su fallecimientos juntaron dinero para recordarlo en una escultura. 
Ayer la develaron. Por fortuna no hubo discursos. La escultura está ubicada a una lado de su mesa de trabajo. Se debatió si debían ponerla en un espacio público. Ganó el recato, procurando respetar el anonimato en que vivió. Se puede leer en una plaquita de bronce: A Braulio Zepeda Verdana, por su constancia y amor a la perfidia creativa.

domingo, 9 de agosto de 2015

Por el domingo


Los días domingo corremos como para tirar el fardo de la semana. La ciudad en su letargo se deja caminar, amable y melancólica; dejando el bullicio para encantarnos y no pensar que el asfalto sólo brilla con la luz de la prisa. Por fortuna, parece que las alcantarillas también descansan y su fetidez se resguarda para los días laborales. Los que trabajan este día, reciben sonrisas inesperadas.
Es bueno saber que la amargura no tiene domingo.

Fotografía: Rua José Falçaõ, Porto, Portugal.

sábado, 8 de agosto de 2015

Enchufado


Su mayor intensión, porque la vida es una intensión, le decía a su esposa, es enchufarse con otro. Pudiendo ser el otro, una cosa, cualquiera. No importa tamaño, ni peso. Estar conectado, mujer ¿percibes?. El señor Hilario, acatarraba a su esposa, que con la paciencia del desinterés, lo escuchaba en sus largas y sinuosas peroratas.
Si mi realidad es una y la realidad de afuera es otra, necesitamos enchufar. Así como enchufas el televisor o la radio. Los desconectados, son individuos sin ligadura. No vibran en la misma frecuencia. Bueno, pero que tal si ellos son trifásicos, no pueden enchufarse con facilidad, necesitan una realidad diferente. Por eso es importante tener versatilidad, tener varias entradas, un condensador mental para no sufrir un apagón. 
Nadie dudaba que el Señor Hilario tuviera buenas intenciones pero a veces era tal su vehemencia discursiva que los demás acababan por desenchufarse. 
Es evidente que el Señor Hilario se fue quedando aislado y su esposa, con la intuición ya muy domesticada, el día de su cumpleaños le regaló libros de astronomía para que pudiera enchufarse a una realidad mayor. 
A la semana siguiente, el Señor Hilario, ya repuesto, le decía a su esposa cuando se comía la sopa de tallarín: La intuición del mundo se sustenta en una realidad cósmica. Si no te enchufas con eso, pierdes tu tiempo.

viernes, 7 de agosto de 2015

Urbanidad


En la urbe, la espera es una ubre de medios tonos, de vuelo detenido y esa sensación de abandono sobre los hombros.

Fotografía: edificio en la Plaça da Libertade, Porto, Portugal.

jueves, 6 de agosto de 2015

Un acá y un allá


Desde el inicio los caminos se bifurcan. Cada cual a su asunto.

Fotografía: Jardim de Arca d'Água. Porto Portugal.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Verde llamado


Remolino de dudas 
al galope de muros rituales. 
Corazón de antorchas 
en la invasión de frentes arqueadas.

La noche se cubría de estrellas
y un brazalete de piedras de jade 
relucía sobre la espalda oscura del brujo.

Del brujo contra la sombra
tocando su peyote, su huizache,
y ese enorme olor a semilla quemada. 

El aíre se rompía 
sobre los pelados montes 
y un jadeo de polvo
los pies descalzos con piedras, 
con huesos remolidos por siglos.

Pisadas y andrajos 
la peregrinación de los tiempos. 

Entre las grandes cantos 
de hombres y mujeres 
que cantan a la flor agónica,
a la virgen de manto oscuro. 

En la noche de México 
sólo se riega la sangre joven. 

Como una procesión, 
el esculpido rostros del llanto 
se blinda los fines de semana. 

El cacique sigue arrojando su baba, 
pero no es la baba sana del maguey, 
es la baba del verdugo, 
el que desuella con su palo, 
con su fémur de mentiras. 

El hombre está roto 
y la danza del chaman 
busca la voz de la fuente, 
el minuto verde 
pulido por siglos de espera. 

Mano a mano crece 
el bosque de turquesa 
buscando su cauce,
para nacer de nuevo del maíz. 

El nosotros, 
todavía vive en el árbol, 
en el fruto, 
en el tatuaje del medio día, 
en la falda de serpientes 
de esa madre muerta en el origen.

martes, 4 de agosto de 2015

Duda Regional


Son tan carnales las formas, que una áspera mirada, tan humana, se derrite al no poder decidir entre un helado o una gelatina. Temerosa, la metáfora, deja que los confines resuelvan el conflicto al cruzarse el umbral de los sabores.

Fotografía: por las ruas de Monsaraz, Portugal.

lunes, 3 de agosto de 2015

El Señor Montes


De espíritu indómito, el señor Montes siempre aspiró a la cumbre. Nacido al pié de la cordillera, supo que su encabritada manera de percibir al mundo obedecía a su montaraz origen. Lento en percepción pero ágil cuando a decidir por que vereda se llega a un destino, pasó sus verdes días tumbado como si fuera la Iztaccíhuatl, en versión viril y verdosa.
Nada tendría de particular la vida del Señor Montes si no fuera por la terrible plaga que lo asola desde el verano pasado. Todo comenzó con una comezón que poco a poco le secó el aliento. Después, aparecieron una manchas castañas al rededor de su peñasco cuello. Alarmado llamó al médico forestal. Taciturno, el señor Montes al saber el diagnóstico tuvo la férrea voluntad de reverdecer.
Su cima, erosionada por fuertes ráfagas de viento, dejan ver unos claros de donde se levantan unas polvaredas que bajan hasta la ciudad. Varios niños tienen los ojos hinchados y los bronquios maltrechos. Los padres de familia no han tenido más remedio que llamar al tala montes.  

domingo, 2 de agosto de 2015

Por el cristal


Uno esta en la batalla. 
Vive en el batallar. 
Rememorando viejos embates. 
A veces, uno se despoja
y mira pasar al tranvía de las batallas. 
Se toma un cafe, 
se toma aliento 
y el sudor,
ya seco, 
impulsa al músculo feroz. 
“Todas las cosas son creadas
a manera de contienda o batalla” 
dice Fernando de Rojas.   
Al fin de cuentas
una batalla es una tragicomedia. 
Ya viene otro tranvía. 

Fotografía: desde un cafe na Rua de José Falcão, Porto Portugal.                      

sábado, 1 de agosto de 2015

Agosto


A fuerza de escuchar al ángel fino, la costra sonora se columpia desde el oído medio hasta la trompa de Eustaquio. El rechinido que se escucha a lo lejos, son los columpios que en su vaivén infinito nos recuerdan la armonía de las esferas.
Agosto escribe con su lengua angosta. Escuchemos.