Algún sentido tiene el vibrar de la cuerda, la tensión del sonido. El regreso de la pausa. No se acaba el movimiento al oírlo. Tratamos de tener ritmo, melodía y poco a poco nos vamos acercando a ese septiembre y tal vez, por acaso, una vianda de placidez apartará las marcha y nos dejará el canto rosal y serpentino.
BALONCESTO POÉTICO
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No todo consiste en encestar,
sino en asistir para agrandar la canasta.
Muévete,
que no te piten tres segundos
en la nostalgia.
Cógete
a la mano...
Hace 2 días.


