Algún sentido tiene el vibrar de la cuerda, la tensión del sonido. El regreso de la pausa. No se acaba el movimiento al oírlo. Tratamos de tener ritmo, melodía y poco a poco nos vamos acercando a ese septiembre y tal vez, por acaso, una vianda de placidez apartará las marcha y nos dejará el canto rosal y serpentino.
PRESENTACIÓN
-
Con la sala llena a rabiar, el microrrelatista de Albacete dijo «ea» y dio
paso al turno de preguntas.
*Felices Hogueras de San Juan, miron...
Hace 4 días.


