Como vela perpetua ese hombre se quedó pegado. Se escuchó un disparo y nunca se supo la mando que apretó el gatillo. Eran las tres de la mañana. Las buenas señoras del barrio ya le llaman el santito del cristal. Se dibuja al sereno y parece que las muchachas cuando salen de la escuela, le dejan flores o dulces con la esperanza de tener también un patrono pegado a su ventana.
COSAS DE CRÍOS
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Boca de piano la llamaban cada día en los pasillos, pero su padre le dijo
que no se dejara enjaular porque su sonrisa era preciosa. Una rareza....
Hace 2 días.


