Sigue corriendo le gritaron. La liebre había quedado atras; la tortuga también. Casi sin aliento se debate entre Zenón de Elea y Heráclito. Dejó confuso a Lafontaine y no tuvo la gloria de Marathon. Pero, corrió y corrió por su vida. En paralelo, en zigzag como todo el que tiene prisa de llegar a una meta siempre hipotética.
423. Escritores mexicanos II
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Bodegón Diana Raquel Hernández Mientras su hermano le hace sexo oral,
ella habla del libro de Boris Vian que acaba de leer. Hubo un tiempo en que
los d...
Hace 14 horas.


