La principal manera que una ciudad entre en nuestro cuerpo es caminarla a los cuatro vientos.
408. Cosas de Ekuóreo
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Desértico Fernando Sánchez Clelo (México) Al verla arrojarse al
agua del oasis, corrió lentamente por la arena. —¡Espera, es un espejismo!
—le grit...
Hace 3 días.


