jueves, 19 de abril de 2018

Lección doceava


Para cada gota de lluvia existe un paraguas, así como para cada emoción un refugio.
Por veces, ni uno ni otro se logra abrir.

Fotografía: Mercado de los jueves (quinta-feira) en Barcelos, Portugal.

miércoles, 18 de abril de 2018

Lección onceava


No todas las tablas de cocina sirven para picar los alimentos. Hay algunas que traen impregnado el espíritu de los que no tuvieron la suerte de sobrevivir.

*Tabla de cocina expuesta en la Exposición Os Galos en Barcelos. Tabla disponible, es decir, está a la venta.

martes, 17 de abril de 2018

De como


De como dos gallos que se encuentran en las afueras de la Biblioteca Municipal de Barcelos conversan sobre temas de actualidad y los reclamos que se suceden en toda conversación copetuda.

- Eres monotemático
- No, simplemente gallo.
- Mono porque quiere decir uno, único.
- Eso sí.
- Repetitivo añadiría.
- ¿Por qué?
- Mira que seguir insistiendo con esa propaganda de la exposición, já chega.
- Nos queda poco tiempo. Hasta el 5 de mayo estaremos.
- Tienes razón. 
- Tenemos que buscar gallinero que nos acoja.
- Nosotros no nos levantaremos a cantar después de muertos, como el de la leyenda.
- Tienes razón de nada nos valdría ir con un juez. No hay delito que perseguir. Nosotros tenemos un origen mexicano, no somos gallegos y no vamos a Santiago de Compostela. Ni estamos en el medievo.
- Cierto. Aunque no estaría mal emprender el peregrinaje hasta Finisterre.
- Finis terre nos van a dar si no encontramos casa. Que ya siento mi pescuezo en el caso.
- Nuestro caso sí que preocupante. Nos van a desplumar sin decir ni pío.
- Parece que ya no se le da agua ni al gallo de la pasión.
- Terminaremos como aquellos versos de León Felipe.
- ¿Cuales?

“Tres veces cantó el gallo,
tres veces negó Pedro,
tres veces canto yo:
por mi carne,
por mi patria y por mi templo…
Por todo lo que tuve y ya no tengo…

- Tu pluma cansa. 
- Sigamos colgados en los muros mientras tanto.



*Porta retratos en exposición y a la venta.

lunes, 16 de abril de 2018

Lección décima


Para que los secretos puedan ser guardados con la ventilación adecuada, no hay como una buena cesta, o canasta. Con asa si es muy pesado o un canasto de boca estrecha si es huidizo.

Fotografía: mercado en Barcelos, Portugal

sábado, 14 de abril de 2018

Mamá gallina


Acostumbrados a que todo tenga un inicio, un horizonte, un límite de donde partir o llegar. Me preguntaba: ¿de dónde sale tanto gallo? Tuve, para remediar este vacío de existencia, dibujar una mamá post parto. Me explico, la mamá gallina que ahora tienen delante fue dibujada tres días después de la inauguración de la Exposición “Os Galos” en la Biblioteca Municipal de Barcelos, Portugal y que estará abierta a todo público, gusté de los plumíferos o no, hasta el 5 de mayo.
Justificar al universo que se expande, no sólo es una técnica literaria, si no un recurso de todo tlacuilo. Por supuesto esta mamá gallina no será expuesta en Barcelos, sólo en el Antojo y les dejo de tarea el que cuando vayan apareciendo sus hijos por estas virtualidades puedan tener tema de sobremesa  y animar el caldo al buscar semejanzas, rasgos de familia, tanto de carácter como físicos.
Sólo para que no borden su historia en la vacuidad les daré algunos datos biográficos de esta gallinácea. Ella nació en un café en la Rua de José Falcão en Porto, a la hora del almuerzo. Tiene como antecedente más lejano el gallinero de Miguel Lerdo de Tejada 61 en Azcapozalco en la Ciudad de México, entre gallos de pelea, patos, gato y una granada en medio del patio de tierra aplanada de la casa de la abuela Simona se recreo. Después, al llegar a Portugal y encontrarse con el multiplicado Gallo de Barcelos, se preño a sí misma bajo un salgueiro (sauce llorón) al introducir dos plumas: una mexicana y otra portuguesa. En diciembre del año pasado, cuando supo que tenía que parir tuvo tres meses de gestación. Algunos gallos le salieron bravos, otros filósofos; otros buenos para los albures. Los que se exhiben fueron cuarenta, pero unos veinte se quedaron en su regazo esperando que cuando menos puedan picotear brevemente la luz y ser publicados en los Antojos. Por lo pronto tendrán su maicito hasta que los otros sean mostrados.
Comenzar por el final me llena el buche de entusiasmo porque recuerdo a Edmundo Valadés, un gallo con espolones, Con su libro “La muerte tiene permiso” en la memoria me curo en salud.

jueves, 5 de abril de 2018

El gallo de la torre*


El gallo que se subió a la torre y se alejó por ello de los días inútiles de la granja. Puede ser que la eternidad tenga como amuleto a ese gallo de plumas doradas. Su cresta también es la antigua alba del cielo rojo del sueño, ese que se nos revela con una congruencia de diana. Las niñas que tienen pavesas en sus faldas saben que el canto del gallo es como la voz de la geografía de las bodegas, esas que guardan el parlamento de la pasión del gallinero.
El gallo subió a la torre y la bajó al mismo tiempo, cruzó el puente medieval de Barcelos y se mojó la pluma guía en el Río Cávado.
Por estos días, dicen, se ha refugiado en la Biblioteca Municipal.

*Portarretratos de la exposición Os Galos. Biblioteca Municipal de Barcelos.

lunes, 2 de abril de 2018

Os Galos Barcelos Exposición



Antes de hacer el caldo y cuando despunte el día, el canto del gallo estará kikirikiando en Barcelos. 
Les participo convido invito, a la exposición individual Os Galos de este gallito el próximo sábado en la Biblioteca Municipal de Barcelos. 
Los espero de manera virtual o presencial, que ya saben que así es El Abarrote.
El gallo canta aunque lo desplumen.

domingo, 1 de abril de 2018

Abril


Abril llega con la pluma del gallo, con su canto y con esa caliente sensación de caldo. Resuenan las rectas conciencias en la curva de su canto. Emulemos su rojo penacho, con la camisa sucia, no importa, cantemos lo que hemos sido, que abril pude ser cruel sin dejar de ser fiesta.

lunes, 19 de marzo de 2018

Lección novena


La intuición es deslumbradora. El esteta da masajes o los masajes conllevan una estética. Es por eso que caminar una ciudad nos revela las asociaciones que siempre buscamos para justificar nuestro estar.

Fotografía: pelas Ruas do Porto, Portugal.

viernes, 16 de marzo de 2018

Lección octava


Algunos borregos tienen aspiración de nube como si escucharan las trompetas bien temperadas de Henry Purcell.

Fotografía: Pelourinho da Sé do Porto, Portugal

jueves, 15 de marzo de 2018

Te cuento


Mónica tenía una amiga que se llamaba Consuelo, que tenía una amiga que se llamaba Esther, que se casó con Manuel que odiaba a Mónica y depreciaba a Consuelo, que tenía un hijo que se llevó el dinero de Manuel cuando partió a los Estados Unidos. Lorena, hija de Consuelo, defendía a su hermano de las calumnias de Manuel, porque ella dice, que el dinero era de ella y se lo dio a él. Cuando el pleito estaba en su mejor momento, Mónica murió en un accidente y Lorena se suicidó por abandono de su futuro marido. Fue entonces que Consuelo conoció a Walter, que no está en la historia y que espera no ser excluido.
- ¿Y Esther, me preguntas? Ella no cuenta para nada.

miércoles, 14 de marzo de 2018

martes, 13 de marzo de 2018

Cecilio o J. Troy


Él, era un yo, altisonante, fanfarrón. Tenía 30 años, pero no le gustaba que se lo recordaran. No compartía sus rasgos con nadie. No soportaba aires de familia. Cuando regresó de Londres, cambió de peinado, parecía el último Moicano, pero él fascinado, decía que era avant-garde. Se cambió el nombre por el de  J. Troy. Su yo mismo se elevó exponencial. Odioso, maldecía al que no lo llamase J. Troy. Sus acto y palabras carecían de sustento, pero era ágil conversador. Contaba de memoria las historias de los suburbios londinenses. Sabía que eran inventadas, por eso, me gustaba invitarle esas frituras de harina que comía con un tarro de cerveza. En esos momentos me parecía brillante, hablaba de sí mismo, como es evidente, pero con una gracia que mitigaba el odio natural que fomentaba.  
Cuando decidió estudiar histología, su malignidad se entronizó. Comenzó a leer la nota roja de todos los periódicos. Se compró un estuche de bisturíes. Gatos y perros supieron del filo de ese instrumento. Obsesionado en abrir cerebros, comenzó a contar historias de vidas imaginarias según él, basados en la fisiología del cerebro. Sospecho que algunos de mis amigos fueron revisados minuciosamente en el microscopio
Temeroso, me alejé de Cecilio o de J. Troy, por algún tiempo. El sábado lo encontré, cabizbajo, tieso, con la mirada perdida. 

- Qué te pasa?
- Si quieres hacerme feliz, dame un cerebro.

lunes, 12 de marzo de 2018

Lección sexta


Las tapaderas tiene la virtud de ser espaciales, especiales y extrañas. Encubrir acciones se sale de su repertorio. Su estética es semejante al boné .

domingo, 11 de marzo de 2018

El encantador de manzanas


En el antiguo reino de Mu, vivía rodeado de placeres el gran Encantador de manzanas. Un día, cuando Mu estaba a punto de morir lo llamó:

- Durante todos esto años, le dijo Mu, débilmente, me has colmado con las mejores manzanas. El camino llega a su fin y sólo puedo darte como herencia esta antigua serpiente, pariente ya muy lejana de aquella otra mítica que habitaba el árbol de la ciencia. Espero que sepas aquilatarla.

El encantador de serpientes agradecido pero confuso, fue expulsado del reino al tercer día de la muerte de Mu.

Se dedicó a vagar por el reino vendiendo sus suculentas manzanas. A la serpiente la llevaba siempre en un cesto, protegida de las miradas de los compradores de sus manzanas.  Hasta que un día, en que el frío calaba los huesos, la serpiente salió del cesto para buscar los rayos del sol. Las personas al verla, temerosas de ser castigadas como les habían contado sus ancestros, comenzaron a insultar al encantador de manzanas. 

- Has traído la discordia, le gritaban.
- Ese es otro mito, les contestaba el encantador de manzanas.

Tres días estuvo colgado su cuerpo de la rama de un manzano, la serpiente, como soga en su cuello, iniciaba la mudanza de piel. Desde entonces, las mujeres comenzaron a parir con dolor y los hombres comenzaron una guerra al ser raptada una de sus mujeres.
Tengo que informarles también, que no para de llover.

viernes, 9 de marzo de 2018

Rondar


Las calles que no se han de caminar habitan en rieles paralelos. Uno se parece a la madera que no ardió, el otro, a la niebla suelta de la casa paterna. Hacer la ronda cotidiana construye el alfabeto de las ciudades. Por eso todas las calles habitadas en los zapatos saben a continente. Doblar la esquina, encontrar la línea, la piedra sobe piedra, el asfalto, las ventanas y sus puertas. Destinada a ser ciudad, sabe que su paraíso son las pisadas, andar y andar entre años que la construyen y destruyen. Su almacén está repleto de respiración, de ojos, de voces audibles siempre en la flor de la edad. Recorrer en compañía del entonces. De lejos nada ha cambiado. Todo en su lugar en la memoria. Por eso nunca distinguimos las calles que no hemos caminado. Alimentamos el oído, y enumeramos los olores que llenan la cabeza. Es entonces que la madera arde y la niebla invade la lejana casa paterna.

miércoles, 7 de marzo de 2018

La fuerza del índice


El nuevo mundo está del otro lado. Siempre lo han señalado los descubridores. La tranquilidad regresa cuando nos enteramos que el mundo detenta cuatro lados.

Fotografía: Praça do Infante D. Henrique, Porto, Portugal.

martes, 6 de marzo de 2018

Enseña


El Señor Pateta, llevaba su patriotismo al extremo del ridículo. Colgaba banderitas de papel desde el fondo de la sala hasta el zaguán; por todos los corredores y en cada habitación. Mamá lo dejaba hacer. Así es la especie, entre dos trigos siempre se escoge al más fuerte. Yo por eso grabo en mi pecho la distancia, la no frontera. Sin embargo, necesito un estandarte para que me sigan, cuando menos, los que recuerdan el beso sencillo de los débiles