lunes, 29 de junio de 2026

El dilema de Tartús

 


Dicen que la distancia es el olvido, si es que no tienen caparazón, por eso Tartús es conocido por su terquedad a la hora de tararear tonadas en tonos diversos. Des de un do sostenido hasta un re de la quinta octava. En su caparazón como biblioteca tiene ordenados todos sus recuerdos. De la T A la zeta.

Para amasar un olvido requiere tiempo, en sus 200 años de existencia Tartús, no ha olvidado ni siquiera cuando tuvo que exiliarse debido a la contaminación de su presente.

Ayer dio un paso en falso, lento como su humanidad, dejó escapar el recuerdo de la buena yerba. Inconsolable ya no quiere caminar más.

El mundo es como es, Tartús, le consolamos, no te fatigues que caparazon sólo hay uno.

domingo, 21 de junio de 2026

Discontinuidad diversa en el devenir

 


El dedo diurno descansa en la duermevela discursiva del detalle. Dificulta su descripción la duda documental de su destino. De vez en vez, dádivas con dardos inundan el día de danza. Desde Damasco llegó el debate, hasta que los doctores en dogma dieron dignidad al dilema. Darwin Canseco, difundió su dinastía, dejando dormir la dicha de los Dylan.

Desde el disparo inicial el dolor de diferenciar maduró como durazno.

Hoy la dejadez generacional da dinero para desanimar a los diletantes lectores.

Puedes disentir, pero con discreción.