martes, 27 de octubre de 2020

Octogésima séptima columna

 

Algunas columnas se alinearon para el paseo y las cuitas amorosas del devaneo.

Fotografía: Parque Infante D. Pedro. Aveiro, Portugal.

lunes, 19 de octubre de 2020

Octogésima sexta columna


Algunas columnas, pilastras y arcadas sostienen la sensación del retiro del mundanal cielo raso. 

Fotografía: Espinheiro, Portugal.

jueves, 8 de octubre de 2020

De líneas puras

 


De lineas puras es Cristina, con pensamientos de alba casta, vivía como un maniquí en la Calle de San Simeón. Su belleza, circuncidada por miradas de carne. Miradas que muerden, le dieron una esbeltez como de día que se pierde. Ella, muy urbana, acostumbrada a la Babel de infancia con su vista candente desmoronaba los impulsos viriles de sus hermanos y vecinos. Su padre, ya muerto, nunca logró llegar a su boca. Su voz nunca la toco y por eso la fuerza de su silencio le dejo distante y alegre de no sucumbir a las palabras dulces que engatusan. Nunca será atada a la imagen de muñeca. 

Tu serás el fulgor altivo de tu porte.

martes, 6 de octubre de 2020

Octogésima sexta columna

 


Algunas columnas se acomodan según las circunstancias. Nunca por estilo.

Fotografía: Oporto Portugal.

lunes, 5 de octubre de 2020

El yo plural

 


Era un animal portador de alegría. Desalentaba la lágrima y los somníferos rostros de los aburridos, casi todos, habitantes de cualquier ciudad.

Auroral, con su rostro limpio y de boca larga andaba por las calles. Le gustaban los calcetines rojos y en los bolsillos llevaba huesitos de chabacano para jugar en las tarde de calor cuando los niños despanzurrados dormitaban en los parques. Como biblioteca ciega, inútilmente exploraba el azar de la risa y su sombra. El mundo se deforma cuando se recolecta esa retórica de los límites.

A nadie le importa, la algarada de rapacidad humea en los ministerios y como las cigarras, su humana pereza se gasta de tanto rostro agrietado.

Si lo miras en un gris octubre, tendrás el antídoto con esa risa simple del presente.


viernes, 2 de octubre de 2020

El vuelo del grito

 

Inventor de vuelos probables, Heriberto, desde pequeño hacía maquetas, planos, coordenadas, sin importarle la fiabilidad de sus proyectos. Admirador de Ícaro, sabía que la libertad está en el vuelo. A dónde ir, se preguntaba al despertar los párpados. Ebrio de las ansias de altura se convirtió en amenaza viva. 

Con el ahorro de años compró un billete para subirse por primera vez a un avión. Con la promesa en los ojos, ya se sentía pájaro. Esperó el gran día. De pronto, en los altavoces una voz blanda dio salida a la desgracia: "Informamos que todo los vuelos han sido cancelado por mal tiempo"

Un rigor frío y una cólera de estar en tierra le nació en el cuerpo y se escucharon pisadas contra el aire salpicando nuestras caras. 

jueves, 1 de octubre de 2020

Octubre

 

Te dije que la luz me sobrecoge. Se unta temblorosa. Medita en hoguera. Así llega octubre, me guardo en ello y presupongo que tú también. 

Lo espero entonces.

miércoles, 30 de septiembre de 2020

lunes, 28 de septiembre de 2020

Adalberto el marino

 

Se acerca octubre y con ello regresa con el cuerpo de brisa cubierto, Adalberto. Sobre su carabela, al golpe de mar, descubrió para la corona de cadenas una isla de moluscos y andorinhas.

Nunca interesaron sus descubrimientos. Pobre Adalberto, capitán de navío, su estrella polar fue su extravío. A quinientos años de tu existencia te esperamos al vislumbrar  octubre, tus herederos, cada día menos, saldremos al puerto a celebrar tu incierto paradero.

domingo, 27 de septiembre de 2020

jueves, 24 de septiembre de 2020

Todo un crack

 


Entre tanto crack no pudo saborear su triunfo. No consiguió cruzar el río. La fiesta terminó pasada por agua. La corriente lo dejó dos kilómetros abajo, cerca de Horcasitas, su pueblo natal. 

Su primera tocada en solitario. Su guitarra nueva y esa tonada monótona de autodestrucción se sigue tarareando en el barrio.

martes, 22 de septiembre de 2020

Octogésima tercera columna


El egotismo de algunas columnas es indescriptible.

Fotografía: Catedral Évora, Portugal.

jueves, 17 de septiembre de 2020

Recolección

 


La congoja gime blanda por el occidente. El mar atlántico entra por el oído. La maestría del movimiento, en párrafos violentos, muestra siglos de dinastías de dioses ahogados por diferentes paraísos. El peligro anónimo se nos hace tierno al seguir el hilo  del ahorcado. Retamos frente a frente, como si importara. A lo lejos se pierde el fondo, el clamor de las horas. No hay faro en la costa. 

Recolectamos, como las nubes la luz que queda.


Fotografía: Granja, Portugal.

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Pasado por agua

 


Para sus largas noches: el agua, para sus prados: la escarcha y para sus oídos la humedad de las palabras. Tan dulce su persona que sin querer mojarse vivía empapado y el agua le cubría de las rodillas al cuello. Si él pudiera decirnos qué se siente tener un ingrávida existencia, un alma fría, no pensaríamos que el calor de la hoguera es del amante la única verdad.

A él le gusta la ciudad vacía. En tiempo de lluvia descubre las alcantarillas y toma una siesta. Adora el agua. Nunca fue pez, ni marinero, pero quiso ser fuente.

Si dejas de lado tu paraguas y lo encuentras, susúrrale palabras mansas para que en el túnel del sueño no reclame su presente de agua.


sábado, 12 de septiembre de 2020

Sin aplausos

 


Todo es relieve cuando se alcanzan los siglos. Las almas tiemblan en su viaje. Vagan. Yo respeto las hogueras, el fulgor que se apaga con el amante desolado. La brisa parda, la garza blanca y ese olvido injusto de justicia.

Un día, la tierra de tan vieja se detendrá y no habrá Roma. Y todo será distinto por entero.

Para contarlo de nuevo con ojo airado. 


Fotografía: templo de Diana. Évora, Portugal

viernes, 11 de septiembre de 2020

Entrecalle

 


Las calles crecían como sus pasos en la noche redonda. Se miraron desde la nuca. Se contaron sus fatigas y envidiaron a los que murieron. Ellos se amaban. Se dispersaron por las sombras de la casa para decirse palabras. Aumentaron el frío entre sus pupilas. Corrieron las cortinas. Plantaron oliveiras e minho para despedirse.

Así dicen que se agostan las almas en su contexto.

jueves, 10 de septiembre de 2020

Octogésima segunda columna

 


Algunas columnas hacen fila en la Universidad.

Fotografía: Facultad de Psicología, Lisboa, Portugal.

martes, 1 de septiembre de 2020

Septiembre

 


Hasta la nube más opaca tiene las orejas al aire. La ciudad se anima llena de amor propio y tu y yo junto a los continentes, buscamos dibujos y manuscritos. 

Indecisos. 

Hacemos bibliotecas.

sábado, 29 de agosto de 2020

Vuelo tomado

 



Llegaron ilesas, pausadas. Ya se sabe como son las aves callejeras, tienen a las palomas disecadas en su memoria de vuelo. Por eso no confían. Los niños de pupilas azules no comprenden pero, esa niña de ojos negros las entiende. Siempre vuelven a su casa, pican, cantan. Se dormían en su mano como si fuera rama. La niña se ganó su confianza y cuando la hojarasca daba otoño las metió en una jaula. 
Cuando paso miro a la niña. Pasea la jaula y canta. Tal vez cuando acabe su infancia si no han muerto de tullidas, abra la puerta un día de sol como el de ahora.