viernes, 23 de junio de 2017

De puerta en puerta


De tanta espera se oxidan los reproches y las puertas se agrietan y ya no se escuchan los veranos por tanto invierno enroscado. Todos saben que el tiempo es tísico cuando se amarga la demora. Así es el infortunio del sudor. Atisbo.

Fotografía: Alguna puerta den Porto, Portugal.

jueves, 22 de junio de 2017

Sirena encallada


El séquito notó que la Sirena había perdido su cuidado. Como apedreada por olas furiosas su rostro salobre, quedó manchado de algas negras. Ansia y susto le dejó el alma oscura. Sus cauda temblaba y trabada en el silencio, el agua como rebaño perdido la rodeaba.
De su locura dan testimonio, los conjuros y los aceites de bacalao que los marineros  untan en el escamoso cuerpo. Respetemos el terror de la que se salió del agua en un rapto de confusión y delirio.

jueves, 15 de junio de 2017

miércoles, 14 de junio de 2017

Espejito, espejito


Trataba de convencer a todos de que sus lecturas eran el espejo de su alma. Y era verdad, tenía una alma fría y negra. Qué se puede esperar de un lector de Guy de Maupassant. Esta claro.

martes, 13 de junio de 2017

Vamos al circo


Caballeros y bonitas, adustos y dulces todos -niños gratis- se abre la carpa con nuevos espectáculos nunca vistos -sólo platicados- vea como el adjetivo es domado, la serpiente se baña entre pronombres y el payaso hará las delicias a los que les gusta la acción de los pronombres. Sí, ya esta aquí, sorpréndase con los trucos. Sí, ha llegado el sorprendente Circo de la mano de Augustin Monreal y Fernando Sánchez Cielo, seleccionan a los acróbatas que ellos consideran dignos de la función. No se lo pierdan.
Por cierto, mil gracias por incluirme en la Antología Vamos al circo

Comenzamos!!!!

Vamos al Circo, Minificción Hispanoamericana, Antólogos: Agustín Monsreal y Fernández Sánchez Clelo, Colección Ficción Express. Editado por la Benemérita Universidad de Puebla. México. Tiraje de 1000 ejemplares.

domingo, 11 de junio de 2017

Pundonor


Cubierto de sudor atravesó el cuarto donde dormía para tomar el fresco. Se oía la respiración de los caballos y al fondo, un hombre tuerto, sentado en una silla de tule, fumaba profundamente un cigarro. Pensó acompañarlo.

La noche vibraba, pero ya sabes que la última vez no lograste arrancarle palabra y te prometiste nunca más acercarte.
Las dudas te crecían como los cantos de las cigarras. Te aproximaste, miraste su cara, añeja, pasiva. Chupaba su cigarro como si el presente fuera perpetuo. 
No quisiste hablarle. Esperaste parado frente a él. Te sentías en la mano del tiempo. Pasmado, viendo a ese viejo fumar un cigarro interminable.

La noche es enorme y densa. Regresa a su cuarto, se tira en la cama, y se deja llevar por el vaivén sonámbulo del que no sabe cuál es la realidad que le compete. 

sábado, 10 de junio de 2017

Un abrir para cerrar


La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, dice Soren Kierkegaard, pero siempre hay alguna por la que entramos a la negra boca del abismo, que podemos interpretar como la entrada a una felicidad totalitaria.

Fotografía: Alguna puerta por alguna viela do Porto, Portugal.

viernes, 9 de junio de 2017

El desmayo en Mi


El el primer movimiento la pianista se dejó llevar por la partitura, sus manos tensas se sumergieron en un acorde disminuido y los bemoles acompañaron los medios tonos de su respiración. El auditorio abandonado a la ondulación del ritmo, quedó pensativo, dilatado en un mudo espacio trasparente.
La pianista, como si tuviera el sueño de la roca, su entraña melódica enlazaba la atención adormecida y mansa en un desmayo en Mi, a salvo de las horas.

jueves, 8 de junio de 2017

Hambre futurista


Hambriento buscó el trinche y tenedor. El plato coloreado le recordaba los tiempos escolares, pero ahora, con un soplido animal atacó la ternera con tocino. Con el pragmatismo del carroñero, la cortesía se abolió desde entonces para que un sonoro grito aplacara cualquier sangre bien nacida porque el hambre viene del los labios necesitados, si no que lo diga la langosta que llevaba el poeta Nerval. Comer es un acto estético. Abrir la boca es darle aire al cerebro y a los pensamientos burgueses. Lo que importa es el diente que se clava, desgarrando todo lo que tenga en el plato. Por supuesto quedan prohibidas las sopas y caldos. Bolas de cebo son todas esos sentimientos frente a la mesa y la etiqueta. La cocina tiene que ser espontánea y sin cortesía para las líneas paralelas de las creencias. Por eso el Señor Ball, sale a comer a la una menos un cuarto, con su manifiesto aprendido de memoria y sin tropiezo.

martes, 6 de junio de 2017

Cuadragésima octava columna


Algunas columnas reclaman su tiempo en su contraste.

Fotografía: O monumento de homenagem a Francisco Salgado Zenha "Silo da Memória" é da autoria do escultor Alberto Vieira.Braga Portugal.

lunes, 5 de junio de 2017

De altura la discordia


La altura es una ventaja, por eso la jirafa se siente orgullosa de su sólido encumbramiento. A su alrededor ha nacido una ciudad de la cual ella es guía y faro. Era tanta su alteza que nunca miró las entrañas de la ciudad, sus vericuetos, sus barrios, los animales menudos que bullen y erigen estatuas a su héroes de su bario. Uno de esos barrios, el que tiene a los orfebres y tejedores, comenzaron a construir un garza de barro, con un cuello largo, tan largo que poco a poco llegó a hasta el nivel del cuello de la jirafa.
Los “jirafistas y los garcianos”, dividieron la ciudad, los ventanales nunca volvieron a tener cristales y en las mesas nunca más hubo café y conversaciones amigables.
Un observador de los hechos, que tuvo el privilegio se subir hasta el último piso de los dos egregios edificios, al bajar, escribió una consigna que ahora todos los barrios independientes escriben al pié de los edificios: “altura que no reconoce su sombra: asesina”
El éxodo no se ha hecho esperar. 
Las reconquistas nunca fueron buenas.

domingo, 4 de junio de 2017

Apunte


Paul Valéry, afirma: “La ignorancia oscila entre la extrema osadía y la extrema timidez” de ahí devine que nos cueste tanto trabajo abrir o cerrar la ventana o la puerta o la consciencia o, lo que se enreje. 

Fotografía; alguna reja en Braga, Portugal.

viernes, 2 de junio de 2017

Escalera para las sirenas


No tengo duda que estas sirenas eran griegas. ¿Para qué su construcción si tenían cola de pescado? Estas eran mitad mujeres y mitad aves, como debe ser, dice mi vecino, son hijas de Melpómene (musa de la tragedia) y de Aqueloo (dios del río homónimo y primogénito de los dioses-ríos). Es lógico, me dice, estas escadas bajan al río.
He subido y bajado varias veces y no he encontrado ninguna, le digo, es que volaron a otra parte, me orienta. 
Debe ser por eso.

Fotografía; Escadas das Serias, Porto, Portugal.



jueves, 1 de junio de 2017

Junio


Con su cabellera larga cayendo por sus hombros el olor de lavanda llena las estancias, los pañuelos y los desmayos. Los días nuevos vienen con sus horas de junio para llenar las ánforas. Pongamos nuestro vaso para copetearlo de horas.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Titulación


Cuando pensaron que su graduación sería un éxito.  Se concentró en sí mismo para convertirse en crisálida. 
Confiado, salió por la puerta.

martes, 30 de mayo de 2017

Tragaluz


Como si fuera la noche blanca la luna se filtra a medio día. De la penumbra, el tristísimo encuentro con la bóveda celeste. La luz serena en la coreografía astral en plena tierra. Se desflora en el reposo ese vibrante silencio de la esfera, como una larga quejumbre de universo. Aquella calma, tan rigurosa y dulce, parece un encantamiento de plenilunio para irse mentalmente en busca del barquero. Como nupcial viaje, el beso del espacio nos engaña en su desnudez redonda. Pensamos entonces en el astrolabio y una brasa nos quema al permanecer de pie como testigo encadenado a su disfrute.

Fotografía: Pálacio da Bolsa, Porto Portugal.

lunes, 29 de mayo de 2017

Estimado Sr. Cutiño


Estimado Señor Cutiño

Me permito enviarle esta misiva para hacer de su conocimiento que estoy esperando el encargo que le hice hace ya algunos días, seis par ser concreto, en el que usted quedó muy formalmente comprometido a enviarlo a mi casa. No admito esa historia de que la dirección estaba errada ya que la envié tres veces, así como el teléfono y mi correo electrónico, para, sí hubiese una eventualidad, de inmediato pudiera contactar conmigo. Tampoco admito el que llevara a todos lo miembros de su honorable familia al hospital porque toda ella tenía marcada una consulta, en diferentes días, casualmente los mismo en los que estoy encerrado en casa esperando.
El hormigueo en mi cuerpo no me da un momento de respiro. No puedo comer, sólo al ver ese gesto impávido y esa rigidez en en mis manos me provoca una enorme ansiedad y tristeza. Usted sabe que lo único que me consuela de este abandono en el que me encuentro es el control. Le agradezco que me quiera prestar el suyo, pero ese no es el caso, no crea que es soberbia, ni orgullo, es que literalmente estoy inhabilitado, si no tengo el aparato; el EEF me es vital. Mi esposa llega tarde y cansada, mi hija vive en el extranjero y sólo en el verano me visita. 
No sabe el dolor que me causa escribir estas pocas lineas, llevo todo el día tratando de controlar mis impulsos. Usted sabe que estoy sin coordinación, apiadase y si no tiene mi Estimulador Eléctrico Funcional, mándeme a su asistente o a una de sus hijas para que pueda cambiar de hoja al libro o cambiar de canal de televisión.

Su pronta respuesta me hará felizmente humano.
Gracias. 

domingo, 28 de mayo de 2017

Cuadragésima sexta columna


Algunas columnas obedecen a la natural manera constructiva de superponer piedra sobre piedra.

Fotografía: el Atlántico, Porto, Portugal.

viernes, 26 de mayo de 2017

Pequenez


Es pequeña la ciudad. Se puede caminar toda en un sólo día. Nada tiene de especial pero en ella puedo ver a lo lejos como se levanta el primer verso de la mañana cuando vuelan esos pájaros ya domesticados por recorrer la misma ruta. La ciudad es como un pesebre, huele a boñiga, un poco a alfalfa y a tiner. Esta mezcla le da personalidad, mundo, y los pocos visitantes que llegan, hablan de su discreto encanto y de sus vapores que producen visiones de antiguo oráculo. 
La cerraduras cantan y en toda la ciudad el oficio más apreciado es el de cerrajero. Cuando enmohecidas las llaves no logran abrir las puertas, un lamento de mujer se escucha denso, infranqueable. 
La ciudad es pequeña, sin embargo se alza un edificio, el único, que resalta de entre el caserío de una sola planta. Es el cementerio, han decidido tener tumbas en niveles. Los primeros pisos son dedicados a los niños y los últimos a los viejos. Por fortuna la ciudad es pequeña y tienen pocos habitantes, lo que augura que no se construirán edificios similares que puedan afear la ciudad.

jueves, 25 de mayo de 2017

En resumen


La metáfora del espacio se vitaliza con la superposición de planos. Se manejan las distancias con la cercanía de los recuerdos. La medida se encuentra, confluye, como cuando en la distancia, desde mi punto de vista, el mundo se sostiene vivo como el modesto olor de tu pelo.
De pronto, todo es contraste, como la noche pasada por agua. 

Fotografía: Praça do Infante D. Henrique, Porto, Portugal

miércoles, 24 de mayo de 2017

El Sr. As



Salió en la primera mano. Se contempla el cuerpo juvenil del azar. Piensa en el mercado de la fortuna, pierde el censo y con frías meditaciones comienza la danza de la suerte. Despierta la codicia, él lo sabe, y quisiera redactar un tratado de la buena ventura. Escribió, al comienzo de su manuscrito: “Rogad al destino que la primera mano no deje a los inocentes trasquilados”
Su casa, repleta siempre de ansiosos por encontrar la buena estrella, lo perturbaban hasta el resentimiento. Enteco, el Sr. As, los miraba como si fueran monederos falsos.
A veces, le gustaba soñar con esa segunda mano, que tal vez, lo pueda sacar del futuro abismo que le espera.

lunes, 22 de mayo de 2017

Dialogo en el callejón del Triunfo


- El destino esta torvo
- Rumiante.
- La crin del día se ennegrece.
- La melancolía esta amarrada.
- Sí, todo es majada hipotética.
- El timón es un tedio. No te lleva a ningún lado. 
- Hay que quitarse la camisa y poner en la mesa esa letra de “todo esta bien”
- Los mapas cabecean, tienen sueño, ya no se haya frontera digna.
- Al fin de cuentas es mejor sentarse y hojear periódicos antiguos. 
- Para no llorar nuestras promesas.
- Uno se siente, y es natural, una boca más entre tantas otras.
- Se atisba el humo blanco de algunas ideas estáticas. Fértiles de pólvora y pena.
- ¿Qué se ha hecho Concha?
- Más pueblo. Ahora hace tortillas como para dejar su martirio.
- Me es difícil entender ese deseo de infortunio. Muere de Universo.
- No es la única. Mi madre, me sigue rondando mis órbitas.
- ¿Te habla?
- Nada.
- Así es de brutal la ausencia. 
- Es todo es tan efímero que no puedo ignorar este tórrido estado.
- Por fortuna la paz es inodora. 
- ¿Lo sabes o lo intuyes?
- Lo sueño, que es mejor.
- Descansa.

domingo, 21 de mayo de 2017

Intolerancia al calor


El calor es tan intenso que los leones están que echan agua por las fauces.


Fotografía. Fonte dos leões, Praça de Gomes Teixeira Porto, Portugal.

viernes, 19 de mayo de 2017

Pantomima


En la calle de la amargura algunos amigos duermen pero, los imaginarios, siempre están despiertos.

Fotografía: Rua de Santa Catarina, Porto, Portugal

miércoles, 17 de mayo de 2017

Tachito


Toda su vida fue un tache, desde la nacencia hasta la pubertad. Por fortuna, encontró la rotación del cuerpo y la mirada. De sus labios aparecieron frases temblorosas que nos hablan de esa otra realidad de las palabras. Las que tachonamos sin piedad. 

martes, 16 de mayo de 2017

Cuadragésima sexta columna


Algunas columnas se alinean formando balaustradas como si fueran flores de granadas disciplinadas.

Fotografía: Rua da Bolsa, Porto Portugal.


lunes, 15 de mayo de 2017

Felina terapia


Esta es la historia de otro gato, hermano por parte de gata del que sigue subido en la baranda desafiando cualquier palabra que lo persuada de no mirar al vacío. Este gato es distinto. Seguro de sí. Trasnochado, maullador grosero, pero de memoria ágil. Recordaba su primera vez. 
Al final del corredor, de una departamento de tres habitaciones, estaba tersa y lisa, como cama tendida con sábanas limpias, la arena. Subir, fue doloroso, pero consiguió evacuar sin problemas. Acto que repetía dos o tres veces al día. El alivio que le producía no se comparaba en nada a las correrías noctámbulas. 
Poco a poco dejó de salir, se pasaba todo el día observándose en en el espejo del vestidor. Pensé que estaba deprimido, así que lo llevé al veterinario sin resultados, él seguía frente al espejo día tras día.
El martes llegué temprano a casa y para mi sorpresa él no me sintió. Pensé lo peor. Me asomé al vestidor y ahí estaba gesticulando delante del espejo. Conmovido, se me ocurrió comprar un espejo y ponerlo delante de su arena. No saben lo cariñoso que esta conmigo, con decirles que estoy pensando llenar de espejos toda la casa a ver si el remedio me resulta a mi también.

domingo, 14 de mayo de 2017

Una pose equilibrada


El gato siempre desafía. En la barandilla, el equilibrio parece sencillo, inamovible, como si nunca el vértigo empujase a perder la pose.
Soy vahído.

Fotografía: Por la Rua dos Caldeireiros, Porto, Portugal.

sábado, 13 de mayo de 2017

Descarga


Llegó el son para que Basilio vacile, para que Margarita mueva el montuno. Y la cadencia de Arturo diga cosas que corran por el cuerpo, que la culebra suba. Que se mueva el mundo para que escuche como truena la columna de la razón al pasito.¡Oye! ya llegó. Te repito, Levántate de la pantalla y sácale el jugo sabrosón al fifi. La calle se puso hermosa al sonido del timbal. Descarga total. Esto es de oro. El metal y la madera. Que se mueve. Rico. Anda, cierra el pico y levanta el tarso, el carpo y el huesito, ese que tienes en medio de la sonrisa. Aprieta, no dejes espacio, “abarrocate” en el performance. Bien caliente como el chocolate. Rómpete que ya es hora. Castígalo. Castígala. No guardes la plata que la tumba no es ancha. Tómate esta medicina. Te lo digo, esto no es para siempre. 

Son las seis de la mañana. Duermen. Margarita abraza a Basilio en una suave respiración de maraca. Arturo los mira y calla.

viernes, 12 de mayo de 2017

Teatralidad


Cuando subió al tren pensó que el viaje previamente trazado sería memorable. Lo fue, pero no como Patricio Hernández Suarez hubiese querido. Un guardia se acercó y le entregó un papel con sellos oficiales. Se le avisaba que su presencia en los tribunales era necesaria y se le citaba para el 4 de junio. Tenía cuando menos una semana para seguir el viaje y volver a tiempo. Se sentía culpable, aunque no sabía porqué. Inquieto se sentó en el lugar de siempre, tercera fila, ventana derecha. Rodaba en la pendiente sin fondo de la incertidumbre. Hombre desdeñado, su consuelo era fingir. Amante del teatro, buscó en alguna escena conocida la solución a su problema. Pensó en Narciso y en los Empeños de una Casa, pero Yerma lo asaltaba, lo desbordaba y tuvo la certeza de su caída. Cinco días de pesadilla. 
Descarrilado entró al tribunal y cuál no sería su sorpresa: La imagen de Yerma se erguía en medio de la sala. Tal prodigio lo sumió en un océano de palabras. Con el estómago vacío, su amor propio lo sentenció a la pena máxima. Pagó la multa de tránsito y al salir trató de saldar la otra pena: la presencia de Yerma. Rebuscó en su memoria y encontró, no sin esfuerzo, la figura de Don Lacho, de Los Cuervos están de Luto, de Hugo Argüelles. Fue entonces que encontró sosiego.

jueves, 11 de mayo de 2017

Marcas


Tan individual, como ciudadano, hay una devoción por inscribir en el muro nuestra presencia, como queja o como súplica. La epidermis de la comunicación empezó con rostro semejante.

Fotografía: Rua Miguel Bombarda, Porto, Portugal.

miércoles, 10 de mayo de 2017

El niño que voló su serpiente


Cubierto de cosquillas en las orejas, un niño, muy temprano, cuando el cielo era brillante y largo, del zacatito que tenía en una caja de zapatos del número 38, una serpiente se desenrollaba como desperezándose de un sueño viscoso, decidió que había llegado el momento de volar su serpiente como lo hicieron sus antepasados. Con cuidado la limpió con una franela. La serpiente se retorcía y recomponía la figura. Parecía que le gustase esa limpieza a lo largo de su cuerpo. Le amarró una cuerda de algodón alrededor de lo que sería su pescuezo. En una serpiente todo es pescuezo, pensó. La serpiente, como si intuyera, se puso en posición de vuelo. No tuvo que correr para que la serpiente volara. No es un papalote, pensó. Dejando correr toda la cuerda la serpiente alcanzó las nubes más cercanas.
La gente comenzó a mirar al cielo y no faltó quién vaticinara el regreso de Quetzalcoatl, no acreditaban que la visión que tenían delante era solamente un niño volando su serpiente.

martes, 9 de mayo de 2017

Cuadragésima quinta columna


Algunas columnas se enroscan hasta convertirse en farol de la calle y oscuridad del estilo.


Fotografía: Rua Nova da Alfândega, Porto, Portugal.

lunes, 8 de mayo de 2017

El quemado sueño


La ciudad se incendió un día del mes de febrero y nunca más creció el deseo de fundar otra. Entre los escombros se juntaron los amantes de sus calles y su historia; decidieron quedarse a vivir entre el cascajo. Tienen años felices. Los niños juegan a ser bomberos y las niñas a ser doctoras. Todos tienen el cuerpo tiznado y la memoria viva. El cielo sepia y el amor se dan la mano entre esas nubes solidarias de agua y viento. Iguales los unos y los otros imaginan tener un sólo corazón y un sólo cuerpo.
Claro, tienen en común su primer sueño quemado.

domingo, 7 de mayo de 2017

Luz de domingo


No hay defensa ante la luz de los domingos. La Torre de los Clérigos se alza como si fuera un infinito pensamiento. Es sencillo hablar de buenos días.

Fotografía: Vista de la Torre de los Clérigos, Porto , Portugal.

viernes, 5 de mayo de 2017

Dos puertas


Jugar en la distancia tiñe de herrumbre las puertas y ventanas de la casa que nunca fue nuestra. El recuerdo toma la forma del hueco que nos queda para dejar las frases truncas y esos involuntarios movimientos del apego. Nocturno al sueño donde nuestro cuerpo huye de las sombras que nos quedan.
Con los pies clavados sabemos que el silbido del tren ya no existe y pensamos volver donde nunca estuvimos. Nos inquieta estar perdiendo el gusto por repetir los nombres de las calles. El quién vive se atora en la garganta cuando ya no existen las paredes.

Fotografía: Por las calles, Porto, Portugal

jueves, 4 de mayo de 2017

Envoltura


Envuelto en su cascarón, nadie le cree que sea modesto. Pedía y pedía.  Suelta por boca y nariz: órdenes, peticiones sin fin. Un día pidió papas y cebollas, porque quería una gran torta de huevo, ingenuos llevamos a su casa sacos de cebolla y papas, pero nunca llegó el huevo. Tenía labia, por eso lo tolerábamos aunque diera, cuando te invitaba, café rancio y galletitas duras. Entonces, ¿de dónde le venía la fama de modesto? Viene de antes, del tiempo de la escuela cuando sacó diez de calificación en todo, hasta en historia. Toda la colonia decía que iría ser el orgullo del vecindario. Él, rechazó los cumplidos y afirmaba que era sólo suerte de novato. Se casó con la chica mas admirada, bailaba que daba gusto verla, ahora sólo menea con una cucharita el café rancio y dispone en una charola de peltre, galletitas duras. 
No tiene hijos, tal vez por eso seguimos accediendo a sus petitorias. Aunque no le creamos su modestia, seguimos sentados a su mesa bebiendo ese café rancio y las duras galletitas que nunca acaban.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Portrait


Perder la cabeza no es tan catastrófico si tenemos la bipartición de la imagen como sustituto del retrato hablado.

Fotografía: por la rua de las Flores, Porto, Portugal.

lunes, 1 de mayo de 2017

Mayo


En el desmayo se observa su poderío y en la floración de la hoja única digna de poner en el interior del cuaderno. Algunas ideas se raspan sus rodillas y las mordeduras de los mosquitos nos distraen del marasmo. Mayo, poderoso en su su tallo, nos quita la sed y la ronquera de los meses idos.
La hierba crece y los cielos limpios ensayan su libreto.

domingo, 30 de abril de 2017

Cordelia de los Santos


Cordelia de los Santos nunca perdió el sentido recto de las cosas, aprendido durante generaciones, aún cuando perdió la cabeza varias veces. Una de ellas fue cuando su hijo mayor -tenía tres, una niña de cabellos castaños y otro niño de ojos grandes- le pidió permiso para ponerse una argolla en la boca. Fúrica, le negó tres veces el pedido. Paciente, el hijo mayor espero a ella volviese del trabajo para mostrarle su valentía. Su hermana de cabellos castaños lucía una redonda y brillante argolla en el labio superior. Cordelia de los Santos al mirarla dijo: ¡Pero que hermosa está mi niña! El hijo mayor al reclamarle el porqué ella sí y él no, Cordelia de los Santos con la sencillez de la rutina utilizada para estos casos, le contestó: ella es mujer y nosotras estamos acostumbradas a las perforaciones y tú estás alterando los terrenos.
El niño de los ojos negros sólo registraba la lección y guardaba en el bolsillos trasero de su pantalón el dibujo que se quería tatuar en el cuello.

sábado, 29 de abril de 2017

Abrir y cerrar


Dar vuelta al mundo interior.
Fugaz como la machincuepa.
El Silencio que la letra lleva.
Dormir, despertar, perderse.
Volver a empezar y ser siempre extranjero.
No hay dedo que no siga la lectura.
Se toca.
No hay duelo.
El silencio es sabio.
De palabras se llena.


viernes, 28 de abril de 2017

El café y su circunstancia



En la esquina de siempre entre las avenidas Norte 41 y Zarazúa, la espera siempre es cóncava. Se pliega entre los pantalones, los tensa y corre un silencio como de alcoba. El ruido de las pisadas son las frases de la espera. Sólo él sabe que sus involuntarios movimientos son la lucha entre irse y quedarse. Suspenso, esa herida supura. Sólo entonces, cuando mira y ve llegar al rostro anónimo suspira y pregunta: ¿quieres tomar café conmigo?
Ella, sorprendida niega, se espanta, huye. Lentamente encera su lamento. Entra y pide un café express para deshojar su silencioso lugar en el espacio.
Así los días maduran, sin hablarse.

jueves, 27 de abril de 2017

Instalación I


La impronta de esta instalación se presenta en un estado altamente minimalista que contrasta con la exuberancia propia de la naturaleza. La estrecha relación con el concepto y el espectador nos confiere una absoluta interpretación, que tiene, en su descontextualización, la primicia de hallar lo encontrado. La incitación es evidente, la provocación física se transfiere al sutil encanto del quelonio que le da sentido a la mimetización de las flores en, en un entorno por demás citadino. Es intangible, sin lugar a dudas, la transposición de una realidad térmica con la finitud de los objetivos del arte tradicional.

Fotografía: por la cabeza del fotógrafo en Porto, Portugal.

miércoles, 26 de abril de 2017

Por sotavento


Hubo un pirata que vivía feliz entre el viento, la arena y la luna. La envidia que despertaba no tenía tregua y las habladurías encallaban en el arrecife que pacientemente construyó al rededor de su casa. Hasta que un día, una gota fresca de sudor lo inundó de recuerdos. Extendió la lengua hasta tocar la imagen del cuerpo que encontró por sotavento, un 26 de abril de 1924, año de la publicación del Proceso, de Kafka.

martes, 25 de abril de 2017

Entre planos


La superposición de planos se entretiene poniendo tejados en el horizonte. Sólo las verticales de torres y chimeneas crisman de movimiento la fuga   del vistazo. Existe una velocidad en la mirada desplazándose plano a plano, andando, boqueando, tratando de encontrar camino. El discurso se empalma, se orienta y busca referentes. Como un sueño recurrente, sólo los volúmenes son los actores que nunca improvisan. El cuerpo no gira, escondemos las manos para encontrar respuesta. La cordura se deforma como el tiempo de estas letras. El mismo texto sin huecos, sólo punto y seguido en este andar a tientas por Oporto. 

Fotografía: pelas ruas de Porto, Portugal.

lunes, 24 de abril de 2017

El Señor Garret


Que manía tiene tan extraña. Cuando pasa una palabra de su agrado, en cualquier momento interrumpe sus tareas, hasta las más importantes, para apañarla, y no es que fuera filólogo o literato, sólo era un apreciador de palabras que guarda en gavetas, él, es una gaveta. Están en desorden. Sólo las toma: las picantes, las regordetas, las vulgares, las emperifolladas, las folladoras, no hay sonoridad que no tenga su atención y codicia. Toda su casa inundada de peso, de vigor y todo su presente, lo sabe, pende de la memoria que poco a poco va perdiendo. Tal vez, en la luz perla de esta tarde, la fiebre de un abrazo pueda ayudarle a recuperar la palabra mujer que tanto gusta.

domingo, 23 de abril de 2017

viernes, 21 de abril de 2017

Inclinación tolerable


Sin lugar a dudas es una deformación profesional. Cuando mira una mujer de inmediato toma pluma y papel y la dibuja. Para consuelo de sus familiares no es sastre, ni forense o predicador.

jueves, 20 de abril de 2017

Estancia


A las tres y media de la tarde en el minuto diario, están en escena el señor del sombreo y el sol. El crujir de la estancia en ese juego animado del instante. Una claridad se obstina en el mundo que se pule, que se representa con actores anónimos de trapo, de papel o de carne. Fuera del tiempo, sentada, la retina, dura en edad, contempla la atmósfera, retiene el aliento y se diría que todo es sereno. Que el desvelo va y viene y es tan dulce encontrarse con una puesta en escena; esa constelación ardiente de una vida que se abraza desde el primero al último acto. A la orilla de la puerta, el río de la calle se queda mudo y en espasmo. Hay una huella celestial, un goce, cuando pensamos que todo fue un ángelus fallido. Todo fluye en el secreto. Por eso te lo digo.

miércoles, 19 de abril de 2017

Café helado


El día que sirvió el café frío, tuvo la sensación de traicionar el oficio. Sólo olvidó la taza sobre el mostrador. Llevarlo a la mesa del fondo le aterraba. Vestido con una camiseta del Che y unos pantalones de gabardina, estaba ese fulano al que tuvo que darle de bofetadas cuando intentó abusar de su prima. Habiendo tantos cafés en la ciudad, ¿porqué tuvo que venir a este? Un sudor le recorría la espalda. Él sabía que trabajaba en este café. No, no lo voy a llevar. Cundo el fulano de la camiseta del Che se levantó para ir al baño lo miró con una sonrisa triunfante.
Aprovechó ese momento y dejó la tasa sobre la mesa. A toda prisa entró en la cocina, tomó el cuchillo y comenzó a picar cebolla pausadamente.