miércoles, 18 de mayo de 2011

A la torera

Ningún cielo varonil puede superar las tiernas frutas de mayo,
ni el mordisco de la tarde quiebra la noche suelta.
Las ramas de malva como dedos se ciñen por la cintura.
El vientre irisa la caricia blanda.
El tedio embiste de largo, duda y se castra.
Algo queda tendido entre la brasa y el pecho.
Siempre que embestimos hay un requiebro,
muros de color de grana y
banderillas de fuego en el percal del tiempo.
Sergio Astorga
Acurela /papel 23 x 59 cm.

11 comentarios:

siempreconhistorias dijo...

Mucho percal la de su entrada que me quiebra, maestro. Mucha belleza en el tiento. Mucha fuerza en el embite. Mayo es, usted lo sabe, mes que hoy me empieza.
Un abrazo desgranando el calendario.

Izaskun

Abol dijo...

Yo embisto a la vida a diario, pero me quedo con tus palabras.

Abrazo en lila,
L.

sergio astorga dijo...

Izaskun, antes de todo y después de todo un mayo floral para ti.
A la torera, de frente y con arrojo.

Un abrazo de cumpleaños bordado en seda.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Abol, pisando los terreno y en la contraquerencia asumo lo que dices.

Un abrazo en azabache y oro.
Sergio Astorga

Freia dijo...

Me gustan las embestidas de mayo en que la vida cita valiente y renovada a un morlaco y se enamora de él
¡Qué ganas de que los brotes se renovaran por todas partes como lo están haciendo! Las rosas se vuelven reventones en el pelo y los iris se enredan en los capotes verdes que le han crecido a la tierra.
Para nosotros, mayo ha significado desde ayer descanso, tranquilidad y el horizonte amplio.
Un abrazo al alimón

Alicia Uriarte dijo...

Sergio, tras darle muchas vueltas sé que no te importará que esta vez la plaza de toros se haya convertido en la Plaza del Sol madrileña.

Nada ni nadie puede superar las sensaciones de este mes de mayo,
la rebelión pacífica del día provoca ilusión en los sueños de la noche.
Como granos de arena en el ruedo se compactan al llegar el alba.
El enérgico embiste de emoción, sin dudar, sin requiebro, se fragua.
Siempre que embestimos hay futuro que grana.
Dos orejas y el rabo esperamos lograr en esta plaza.

Un abrazo de esperanza.

María Eugenia Mendoza dijo...

Querido Sergio:
Ahora pienso en España, tu obra obliga, pero también los acontecimientos y hoy deseo que "ni el mordisco de la tarde quiebre la noche suelta" y la decisión con que embisten los jóvenes de edad y de corazón les haga vivir un domingo y un futuro glorioso.
Va un abrazo tierno y afrutado.

sergio astorga dijo...

Condesa, tiempos de faenas, de oro y de percal, que el toro de la democracia ya esta sin trapío, sin romana y sin cuajo. Tiempos que requieren de otra gallardía, de otro temple. No confundir la expresión de la plaza pública con la reflexión académica. Cada una en su tercio.

Espero que estas protestas sean a contra querencia para que en verdad se pueda tener un cambio.

Un abrazo bien templado en una laraga codobésa.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Alicia, siempre el paso doble ha marcado mis cielos, y esta torera tiene, como bien has visto una doble intensión.
Como chanelaba con la Condesa, el toro de la democracia ya esta sin casta de tanta manipulación. Ya basta que solo aprovechen el viaje de la elecciones para seguir perpetuando sus prifilegios de chalaos.
Sinceramente espero que no sea un petardo y que la sociedad pueda cambiar las condiciones y exiga una democracia sin afeites.
Muy atento a la lidia estoy.

Un abrazo a la mitad del ruedo.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

María Eugenia, inevitable es, no podemos pasarnos a la torera lo que pasa en los ruedos de España, que también pasa en México. Lo más imortande en un país son sus ciudadanos y cuando sólo son atendidos cuando hay elecciones,es tiempo de amarrarse los machos y pelar en sus terrenos para cambiar las condiciones de lidia.
Espero que la ilusión del cambio no se quede en los cuernos de la luna.

Un abrazo con la muleta en la diestra.
Sergio Astorga

B. Miosi dijo...

Solo pasaba para devolverte la visita, Sergio, espero que estés bien y sigas con tu maravillosa inspiración,

Besos,
Blanca