Juegan en la ciudad, en sus calles, en sus parques y en sus edificios, no saben que poco a poco les crecerán los miedos en cada una de sus uñas y todo la futilidad les dará vuelta en una órbita elíptica. Alguien les dice que hay un punto de fuga en el horizonte. Ellos lo buscan, revisan libros y fórmulas, pero descubren que la belleza no tiene sus lados iguales, por eso rayan paredes para tener algún sentido. Para pasar ese trence adulto que orienta el tiempo.
ESCRIVIVIR, 2026
-
Ha sido un gran placer participar este año en el congreso ESCRIVIVIR 26,
con la sistencia de grandísimos escritores de talla internacional y
numeroso p...
Hace 4 días.


