martes, 12 de junio de 2012

Hora por hora



Bella y joven,  protegida por maderas.
Me habla y me dice:

- Hay una arena de sombra en cada hora.

El tiempo crece,
y los muros se llenan de palabras.

Sergio Astorga

4 comentarios:

Alicia Uriarte dijo...

Sergio, no tengo ni idea de lo que pensabas transmitir con esta poesía pero, por muy extraño que te parezca, yo he percibido una plaza de toros que se ha ido llenando poco a poco. Ya me sacarás de la duda.

Un abrazo en el tendido de sombra.

sergio astorga dijo...

Alicia, no te aflijas, son imágenes que transmiten eso: su presencia.
Es un cuaderno de notas (note book) donde hora por hora se inscriben en sus muros (hojas, paginas) las palabras que traducen o reflejan o marcan las imágenes (las relaciones entre cosas o pensamientos o emociones).
Es muy propio de la poesía y del dibujo (hermanastras) que no describan nada, que solo traten de apresar un instante: la poesía en palabras, el dibujo en líneas (herramientas de trabajo). El instante no sólo esta hecho de tiempo. Un instante emotivo o un instante de forma (dibujo) trastoca la linealidad del momento, lo expande, lo agranda, sobre todo si hay un lector o veedor.
Si tú miras el dibujo de la entrada, es una persona (dos), pero no es una persona, no es alguien que yo conozca, que viva realmente la vida de carne y hueso, pero es una persona, en lo que tiene de personalidad, es una realidad lineal, autónoma de nuestra vida cotidiana. Es una persona dibujo que fuera de ese espacio limite no tiene existencia, no tiene consciencia de si. Puedes gustar si no crees que sólo el dibujo posea valía cuando representa lo que “existe”. En la poesía es más complicado, porque nuestro pensamiento esta hecho de palabras, el mundo ya ha sido nombrado, y renombrarlo implica transgredir o correr el riesgo de aislarse por incomprensible.

Vamos a desgranar las horas.
“Bella y joven”… ¿Quién?.. Ella, una mujer, bueno, una imagen de mujer. Protegida por maderas, porqué no por lebreles o dragones o papá o mamá o tío. Por maderas, no es en el bosque, podría ser protegida por cedros o sabinos, pero esta protegida por maderas, por el concepto que tenemos de la madera: el material más resistente, natural y aromático. Estar protegida por maderas en sentido figurado, es estar envuelta y resguardada por barreras naturales y míticas.
Ella, (la mujer dibujo) con el don de la palabra, me dice una sentencia mas que una confesión: “Hay una arena de sombra en cada hora” ¿Qué significa esto? ¿Que apetencia? ¿Por qué no me pregunta la hora o el clima? ¿Qué afán de complicarlo todo? Me gusta mucho la asociación que has tenido con una plaza de toros, con el ruedo, donde se escenifica un ritual feroz, como todos los rituales. En este caso la sentencia es una imagen casi filosófica: este conjunto de partículas llamado arena es de sombra, es decir, la sombra esta constituida por materia, toma cuerpo, no es reflejo. El tiempo, concepto no matérico, esta constituido por arena de sombra en su transcurrir por horas. Queda así la imagen de otra imagen y la sensación de inmensidad no por el vacío que provoca sino por su inalcanzable plenitud. Ante ese espasmo causado, lo único concreto es darse cuenta que el tiempo avanza y el muro (cuaderno de notas) se llena de palabras (símbolos, palabras y dibujos).

Al final, cuantas palabras necesitamos para delinear un pretendido instante creativo.

Hora por hora, tiene que ver con una presencia, con una imagen que pueda traducir o reasignar, un gajo de una realidad intuida o conocida.

Abrazos de madera.

Alicia Uriarte dijo...

Sergio, como en tantas ocasiones has comentado que a veces el dibujo no tenía relación con el texto, esta vez pensé que así era y solo tuve en cuenta la poesía.

Te aseguro que vi la valla de la plaza perfectamente. Es más, en un primer intento, no asocié esa protección con el cálido material de la madera. Así que seguido no dude que pudiese ir bien encaminada por lo de la arena en la sombra. Por último, entendí lo de los muros llenándose de palabras como metéfora de las personas que iban llegando. Tu conocida afición al mundo taurino hizo el resto.

Como decimos en mi tierra he respondido con un "a dónde vas, manzanas traígo".

Gracias por la extensión en tu respuesta. Siempre había intuído que un artista imprime mucho significado a su obra y que los espectadores de la misma nos quedamos en la punta del iceberg del mismo. Tu comentario así lo confirma.

Gracias extendidas.

sergio astorga dijo...

Alicia, creo que es al contrario, tu interpretación es mucho mas imaginativa, porque abres un mundo que late o subyace en tu lectura. Mis explicaciones con simples soliloquios.
Me quedo con tu interpretación, tal vez se encuentre una tauromaquia en todo esto.

Abrazos agradecidos.