miércoles, 4 de abril de 2012

Medición



La cercanía y la lejanía tal vez sean asunto de las vísceras y no del espacio.

Sergio Astorga
Tinta/papel 20 x 30 cm.


9 comentarios:

Myriam Mahiques dijo...

Así es Sergio, esta cuestión de las medidas la explican muy bien los antropólogos, en espacios amplios, blancos, como sería en el Ártico, las medidas de distancias requieren otras consideraciones distintas a las de Occidente. Me encanta tu espacio blanco negro. Un beso,

Juji dijo...

Qué reflexiones y que dibujo... un placer, Sergio.
Un abrazo.

sergio astorga dijo...

Myriam, reveladoras palabras las tuyas, el concepto de los espacios llanos son la agonía del encierro.
Me has dejado encerrado en un círculo. Saturar el vacío no es quitar cosas. El silencio de los blancos es tan vital como la voz de la línea.

Abrazos cercanos.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Juji, una aventura duradera poder diversificar los momentos.
Grato tu comentario.

Abrazos reflexivos.
Sergio Astorga

Gemma dijo...

Certero aforismo, estimado Sergio. el dibujo me pirra.
Besos

Anónimo dijo...

Sí... Llámense vísceras o llámese "espera de ti", como decía un poeta. Las distancias a veces no tienen que ver con ríos, mares, continentes que separan, tierras, kilómetros...decía también la poeta Szymborska.
La distancia...
Un abrazo,
Cisne Teresa

sergio astorga dijo...

Gemma, dichosos los ojos que te leen.
Al forro de la realidad le llamamos aforismo. Es cuestión de sastrería.
Dibujo terminado la semana pasada.

Abrazos certeros.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Cisne Teresa, que te he buscado y me dicen que ya no existe tu bitácora.

Tomas distancia, lo sé. Que así sea.

Abrazos te decía.
Sergio Astorga

Anónimo dijo...

Sergio, por aquí ando...sin bitácora. Pero queda la tuya, para leerte, ver el arte de tus antojos.
Un abrazo, te dejo un poema sencillo y bello. Una reflexión, un poema sobre el poema.
(Cisne Teresa)

NOBLEZAS (Juan Gelman, de su libro "País que fue será")

El poema es pálido y noble.
No cambia nada, no curva colinas,no
da una sola fruta roja, ni
hace el ruido de quien arranca
un pedazo de pan para dar
un pedazo de pan.
Se acuclilla en un rincón y
no se queja.
Vive en todo lo que se alza
al aire y de nacer.
Ni pide que lo visiten.
Le basta con lo que no sucedió.