jueves, 26 de marzo de 2009

San Quintin I

Bueno, empiezo con un cartel que hice de una Jornalera Agrícola, sí, las mujeres trabajan desde niñas en las labores del campo, principalmente en la recolección (o pisca) de frutos (papaya, melòn, fresa,manzana etc.) o de hortalizas (tomate, jitomate, papa, cebolla, ejote etc.) Te parecerá exótica la vestimenta, pero es típica de las jornaleras en mi país. Son mujeres o de la zona (nacidas en la región) o indígenas (principalmente del estado de Oaxaca o Gerrero de la etnia mixtecas o zapoteca).
El Valle de San Quintin esta ubicado en la península de Baja California. De La Ciudad de México viajas en avión hacia Tijuana, son 1800 km. Son tres horas de vuelo y como pasas el meridiano y el Trópico de Capricornio el uso horario cambia, es decir son dos horas menos que en la ciudad de México. Al llegar a Tijuana tienes que viajar por carretera (una hora) hacia Ensenada, la carretera es imponente, vas costeando por el oceano Pacífico, el agua es heladísima de un azul índigo. Pasas por la falla de San Andrés (falla geológica que llega hasta el norte de las Californias en USA). Es impresionante la falla, de repente te encuentras a la orilla de la carretera una grieta que sube por el acantilado y ha partido en dos una residencia.

Al llegar a Ensenada, un puerto de altura, también se encuentra la Escuela Naval Militar y la Escuela de Oceanografía y de Biología Marina de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México). La verdad Ensenada es un puerto un poco feo y desgarbado: después de un trayecto exuberante, la ciudad la miras insípida. Al llegar a Ensenada y desayunar te diriges por la carretera Transpeninsular hacia el Valle de San Quintin. Son tres horas de camino. El trayecto es también muy revelador, son curvas muy pronunciadas , puesto que vas a bajar a un valle al nivel del mar, entonces te encuentras con micro climas, desde zonas desérticas hasta zonas boscosas y de repente al dar una curva te encuentras con un dorado y un verde de ensueño, me refiero al Olivo, que árbol tan lozano, tan apuesto. El árbol joven es de un verde tierno y el maduro de un dorado de encantamiento como en el libro del Amadis. Sigues el trayecto y te encuentras una zona vitivinícola muy importante, prácticamente es la única que queda, en el bajío casi han desaparecido, en Aguascalientes de viñedos no queda nada ( ahora son maquiladoras). Y en San Juan de Río sólo queda una zona de viticultores, muy magra.
Si saliste a las 6 de la mañana a las ocho de la noche vas llegando a al Valle. Un poco molido, con hambre y sueño.(continuará)

*La imagen que ilustra es la vestimenta tradicional de la jornalera, va cubierta la parte de la cabeza y parte de la cara con un paliacate, pañuelo grande de algodón, decorado con motivos geométricos, el paliacate es sostenido por una cachucha con visera. La razón es la siguiente: como la pisca o recolección,se realiza al ras de suelo(hortalizas) el calor y la humedad son insoportables, así como la aspiración de los agroquímicos (fertilizantes) que son tóxicos. Así, con esta rudimentaria protección trabajan. La jornada de trabajo es de 10 a 12 horas y la paga (salario) es según: por cubeta, por surco o por día, es decir, si llenan una cubeta la vacían en un camión y se cuenta el número de cubetas vertidas, si es por surco lo que cada surco tenga de producto, por día no le conviene al productor ni al jornalero es mejor trabajar a destajo.
Sergio Astorga
tinta china/papel 50 x 70 cm.

14 comentarios:

Triana dijo...

Sergio, describes el viaje con tal realismo, que mismamente me parece haber hecho ese viaje. En cuanto a las jornaleras, no creas que se diferencian mucho de las que podíamos ver en Extremadura hasta no hace muchos años, de sol a sol y me recuerda a aquellas que pintó Eugenio Hermoso. Esperamos la continuación del relato de ese viaje.
Un abrazo moreno de soles.

TitoCarlos dijo...

Fantástico el cartel y fantástico el viaje inconcluso. Ganas tengo de su continuación....

Un abrazote,

siempreconhistorias dijo...

Precioso cartel, Sergio, el de esa jornalera que como bien te dijo Triana se puede ver también en este España nuestra con parecido atuendo. Y el viaje, sigue contándonos, que así lo haremos...
Abrazo en cualquier punto del camino.
Izaskun

sergio astorga dijo...

Triana, es verdad, las condiciones de trabajo en el campo son similares, vestimenta, ánimo y explotación.
Motivado por las noticias publicadas en La Jornada, periódico que tal vez conozcas, en donde relata las condiciones actuales de vida y trabajo de los Jornaleros Agrícolas, que son las mismas de cuando yo trabajé en un programa dedicado a ellos, de eso ya fue hace quince años- cuando todavía no vendía un sólo cuadro y había dejado de dar clases en la UNAM, y me convertí en funcionario público andariego- la pobreza sigue en aumento, no se ha modificado nada y tengo muchas historias vividas a lo largo de esta experiencia y un poco para denunciar y reconstruir la multiple relidad que vivimos me atrevo a poner estos textos a su consideración.
Gracias por querer viajar y acompañarme.
Un abrazo de sol a sol.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Tito Carlos, gracias por seguir de antojadizo, no quedó tan mal el cartel, sobre todo que podemos reflexionar sobre el realismo y su capacidad didáctica, entendiendo que la mayor parte de los jornaleros y jornaleras son monolingues (triqui, zapoteco, mixteco, nahua y sus derivados) y la imagen tiene que apoyar la comunicación no verbal y sobre todo los lazos de identidad, cuando migras hay soledad, mucha y tienes que verte reconocido, ya en imágenes ya en rituales.
Gracias por querer seguir.
Un abrazo en español.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Izaskun, gracias por venir y llenar las alforjas de estos antojos con tu compañia.
Espero que sea un viaje placentero, aunque a veces será difícil, entrar a las entrañas de la miseria, del sin futuro, desvanece esos viejos estandartes del progreso. Pero también hay color y un mosaico de culturas pre-hispánicas que podrás gustar.
Un abrazo para piscar un rato.(Curioso, en español de México, rato es una pequeña porción de tiempo y en portugues significa ratón).
Sergio Astorga

kuoremio07@gmail.com.ar dijo...

La imagen con su rostro casi totalmente tapado y solo se notan sus ojos con una mirada triste o de resignación, un cartel que es para la movilización del corazón!
El relato del viaje es muy interesante.Besos

Lola Mariné dijo...

Lo has contado tan bien que parece que hemos hecho el viaje contigo.
El cartel es muy bonito y el trabajo de las jornaleras, tremendo.
Saludos.

resonANSIAS MAGneticas dijo...

Sergio: Estas hablando de mi Estado!!!!!!!., hiciste un recorrido que yo ha he tenido la oportunidad de hacer., mujeres jornaleras que trabajan como hombres, ya conoces el dicho. detras de un gran hombre existe una gran mujer., detras de una jornalera, cuantos ninos viste?. Son imagenes que jamas se te olvidan, que te lastiman la vista, y aunque quieras voltear hacia otro lado, la "instantanea" ya se te imprimio adentro.

Ensenada no es tan feo....... ademas se come riquisimo. No se que le paso, no se que le paso a Ensenada, ya era reyna y se regreso a cenicienta del pacifico, pero sin duda alguna es una promesa de que algun dia sera una graaaaaaaaaaaaaaaan reyna., mira que ese maravilloso espectaculo de ballenas viene cada anio a rendirse para ella.

UN ABRAZO nada desgarbado. jajajaa.

sergio astorga dijo...

Kuore, es una imagen muy recia,no hay melancolias, es su ropa de trabajo y no obstante el buen ánimoy elcolor no las abandona.
Esperoqeu continues conel viaje.
Un abrazo de jornada.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Lola Mariné,viene lo mejor, espero,eltrabajo del campo es duro,pero si laaúnas condiciones adversas es en ciertos casos inhumano.
Un abrazo y aquí te espero para continuar conversando.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Caro, no sabía que eras de de Baja California, yo tengo unos recuerdos imborrables, no me mal interpretes,el trayecto de Tijuana a Ensenada es sensacional, el trayecto de Ensenada a San Quintin,lleno de sorpresas visuales. Cuando llegué a Ensenada tenía casi ocho horas de viaje y sólo estuve unas dos horas y no pude ver casi nada, un poco el puerto y la oficina de la Coordinación Estatal.Creo que se llamaba Juan Malagamba,y después de venir costeando por la Transpeninsular lleno de azul en los ojos, tal vez sea un poco injusto.
Además como pintor he trabajdo en la Galería del Mar en Rosarito Beach,desde hace siete años,infelizmente el Sr.Armando Gonzáles dueño de la galería tuvo que cerrarla a causa de los problemas de inseguridad y se ha mudado ahora a las playas de Huatulco en Oaxaca.
Te cuento también estuve en una Galería en Los Cabos,ya es el sur, pero es la misma península.
Me quedé con las ganas de ir al Valle del Vizcaíno (zona agrícola) y despúes ver la ballenas,es un viaje que espero hacerlo pronto.
Y se come demarvilla,si me acompañas en esta travesía lo podrás constatar.
Un abrazo peninsular.
Sergio Astorga

Inuit dijo...

Reconozco que impacta ver la imagen, lo primero que me vino a la cabeza fue algún tipo de represión religiosa; luego, con la lectura, me llevó a la sabiduría popular y a lo que hacían en España los trabajadores del cereal,taparse hasta lo imposible, y automáticamente me ha hecho pensar en lo dura y mal pagada que estaba y lo miserable que era el tan necesario pan de cada día.
Aún,hoy, la personas desfavorecidas, en todas las latitudes, viven la esclavitud de la miseria del trabajo miserable y la pobreza.En estos momento quejarse es suicida con la crisis que hay, pero cuando no la hubo, muchos, seguían en la miseria.
Inuits

sergio astorga dijo...

Inuit, suscribo todo lo que comentas, la vida del campo es dura,mal pagada y mucho menos reconosida, claro esto es si no eres el empresario agrícola, lo que me motivo a prsentar este texto es que en la relidad sus condiciones de vida y trabajo no han mudado un centímetro, desde que trabajé en ese programa, claro hay logros, ya tienen radio comunitario, un poco de mejor organización, pero siguen en el desamparo absoluto, un resago de 100 años por lo menos.
Por desgracia Iniut estos Jornaleros Agrícolas de México no han conocido el bienestar. Su tiempo es el mismo: inamovible.

Un abrazo siempre cariñoso.
Sergio Astorga