miércoles, 1 de agosto de 2012

Agosto


6 comentarios:

Freia dijo...

"La vida es un coqueto cachivache de amor".

¡Qué linda la frase (otra cosa es su significado)!

El tango siempre me emociona y me motiva. Vivo pues el tango agosteño en la espera de un septiembre propicico y ya de sol tibio.

Un abrazo augusto, querido abarrotero.

Myriam Mahiques dijo...

Qué lindo calendario!!! Me vino a tiempo, este fin de semana estaba melancólica escuchando a Piazzolla, y no es que escuche tangos, pero a Piazzolla lo adoro y a Julio Sosa le conozco todos los tangos :) Un abrazo con corte y quebrada!

María Eugenia Mendoza dijo...

Con cuánta energía y sensualidad nos presentas al octavo mes. Quedo con antojo de una copa de buen vino argentino acompañado de la música de "los muchachos de antes" (¿recuerdas el programa de Radio UNAM?)
Un abrazo.

sergio astorga dijo...

Freia, los significados tienen un principio de conservación tan notorio que sólo un rapto puede modificar su pertinaz necesidad de equilibrio.
El drama, el sentimentalismo trágico del tango siempre me ha proporcionado empatías y antipatías. Como los vinos o como los quesos hay veces que los disfruto mucho y en otras aborrezco, me atosigan y como no puedo jalar del gatillo, me refugio en el “Sí de las niñas” de Fernández de Moratín.

Espero que tenga un augusto mes sin angosturas y que pueda hacer su agosto de alegrías.
Un abrazo de abarrote semi abierto por estos días.

Vamos a pintar y resanar las paredes para tener otro caché.

sergio astorga dijo...

Myriam, uno va por un camino lleno de esperanza… Piazzola ya son palabras mayores. Mis conocimientos de tangos no son muy amplios. En casa teníamos un álbum de tres LPS 33 revoluciones de Carlos Gardel que oía en mi tocadiscos y a Hugo Jordan y a Hugo del Carril y por supuesto las películas donde actuaba el “Che Sareli”. A Julio Sosa no lo recuerdo, disculpa, sé, que era un gran cantor.

Abrazo con cambalache.

sergio astorga dijo...

María Eugenia, recuerdo el programa de la muchachada, yo no lo escuchaba mucho porque los domingos terminaba exhausto y a las nueve de la noche ya estaba mirando hacia dentro.
La energía del tango me motiva y la sensualidad del ritmo que provoca el roce me es siempre intrigante.
Un vinito argentino, por supuesto.

Abrazos con chimichurri.