viernes, 23 de noviembre de 2012

Micro mundo



Debajo del ojo se esconden las manos y  las esquinas se saturan de contornos. Todo se recrea. La luz filtrada y el horizonte planeta se curva. La vida bulle sin ángulos rectos y más de doscientas palabras no atrapan su estructura. Desde el fondo, los cielos celulares tienen su timón secreto. El mapa de los alientos se mueve líquido. Cierto, cuando pensamos qué es la vida, uno se siente naturalmente inútil. Con la mirada torpe uno ordena, dispone y busca por la tarde llegar a casa, al espacio cierto.

Uno se siente parte de algo grande, por eso te digo que cuando llego al laboratorio me vienen muchos siglos a la mente y me siento solo entre tanta vida. No quieres venir y dejar un querer entre el tubo de ensayo; sacudir tu trenza en esta espiral y zarandear la dicha, así, en grado demostrativo. Hay tanto mundo por fuera y por dentro, que bien vendría mostrar las manos y cerrar los ojos.

Sergio Astorga
Acuarela/papel 70 X 110 cm.

6 comentarios:

Lola MU dijo...

Nunca me parecieron tan festivos las amebas y los paramecios, Sergio. ¡Qué preciosidad!

Myriam Mahiques dijo...

Sergio, estoy maravillada ante esta obra, creo que será una de mis preferidas. FEliz fin de semana!

Alicia Uriarte dijo...

Sergio, me encantado tu visión plástica de los seres que parecen no existir en una gota de agua estancada y que emergen cuando les aplicamos la lente del microscopio.

Un abrazo.

sergio astorga dijo...

Lola Mu, si las oyes o las miras son una sinfonía. El mundo que esta dentro y que no vemos por razones físicas, es tan extenso que no sirven los horizontes que conocemos. El mundo sigue siendo inmenso.

Abrazos microscópicos

sergio astorga dijo...

Myriam, es una acuarela largamente trabajada. Es muy grande y tuve que trabajar con lentitud porque me mareaba de tanto detalle. La hice para un consultorio. En verdad quedó bien rica.
Me gustaría hacer mas pero… todo es lento casi inmóvil, como esa luz roja en la sala de cine.

Estuvo bueno el fin de semana: dibujo y cine, Chinatown de Roman Polanski.

Abrazos mundiales.

sergio astorga dijo...

Alicia, como sabes el mundo no acaba en la superficie. Hay un adentro tan basto que os paraliza. La inmensidad es conmovedora.

Abrazos ópticos.