Ella estaba pintada en azulejo, en la estación de trenes. Dan ganas de llevarla, de enfadar al público que pasa indiferente. Quisiera vestirme de azul o de paisano y no subirme al tren y encadenarme al muro y preguntar por su nombre y no saber y no poder y en algún golpe de luz cerrar la puerta. Suplicar a no sé quién, en esta tarde dulce, cómo se convence a una mujer de salir del azulejo. Dan ganas de que llueva y abrir su paraguas y enlodarse en las calles antiguas hasta que nos duela el caminar descalzos. Me mojo y no me importa.
CUPIDO ENAMORADO
-
Este es el título de la conferencia que impartiré el próximo viernes, 24 de
julio, 2026, en Torrebaja. Será a las 19 horas, en el ci...
Hace 5 días.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario