domingo, 11 de enero de 2009

Cuidado!

Memoria arterial de los cuchillos,
viene de perfil,
en coaguladas sombras
con hélices de acero:
la púrpura arrogancia de la ira.

Sergio Astorga

Acrílico/tela 60 x 100 cm.

20 comentarios:

Triana dijo...

Sergio, no puedo decir mucho, ya todo lo dices tu en esos pocos versos, cuanto dolor provoca esa ira fánatica.

Hoy encontré esto en un blog...

Toda una vida

Nació a las 6 y 15 de la mañana.
.
No hubo tiempo de darle las palmadas correspondientes de bienvenida.
.
El proyectil de obús israelí se encargó de cortarle el cordón umbilical, justo a las 6 y 16 de la mañana.

La acuarela magnifica, y todo un símbolo de dura actualidad.

Un abrazo sin acero.
.

marisa dijo...

Sergio "la púrpura arrogancia de laira" nos invade...Que pare , por favor, tanta arrogancia, tanto horror, tanta ignominia. besos, poeta

siempreconhistorias dijo...

Sí, señor. Fantástica pintura (qué ganas de ver alguna en directo) y tremendo poema.
Que pare ya tanta arrogancia. Que pare.
Un abrazo no irado.
Izaskun

Lola Mariné dijo...

No sé ni que decir, salvo plasmas la realidad maravillosamente.
Impresionante el aporte de Triana.

Maribel dijo...

Breve pero intenso, he aquí la fuerza del poeta.

Y del pintor, porque el acrílico es sensacional.

Un abrazo más transparente que púrpura.

Gárgola dijo...

La memoria arterial de los cuchillos, teñida de todos los tonos de rojo desde tiempos inmemoriales.
La hoja que no sólo sirve para exterminar pero también para extirpar y curar.

La fuerza en las palabras e imagen.

Con lo difícil que es lograr transparencias con el acrílico: ¡has conseguido unos matices exquisitos!

besos

sergio astorga dijo...

Triana, espeluznante, también lo leí, creo que en la Maquina de coser palabras.
La ira, desatada es debastadira.
Un abrazo pacífico.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Marisa, si las palabras que reclaman humanidad pudieran tener eco, estariamos un poco mejor..
Un abrazo humilde.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Izaskun, que ganes de que pare, pero las ofensivas ahora son en las calles.
Un mundo sordo, como siempre, "que pena que se así todo siempre, siempre de la misma manera" León Felipe
Un abrazo ensombrado.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Lola Mariné, el decir o el callar en estos momentos adquiere una tensión emosional difícil de apaciguar.
Los aportes de Triana son siempre oportunos y exactos.
Un abrazo en silencio.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Maribel, con mis dos orejas inflamadas te digo que a veces en la pintura, como es mi caso que no soy gestual, la ira se tiene que ir docificando, como si el restirador fuera una mesa de tortura, es una paradoja, qué no lo es?
Un abrazo con trazos vigorosos.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Gárgola, sí, los rojos inmemoriales, el nacimiento del fuego, la ira y el arrojo, la pasión y la creación, pero también la violencia y el derrumbe.
El rojo cuando quiere, nos grita.
Bien dices yo sufro cuando pinto en acrílico, porque es inerte y lograr trasparencias es asfixiante, por eso me gusta le papel de acuarela, porque absorbe mis sudores.
Abrazos con textura.
Sergio Astorga

PIZARR dijo...

La pregunta de hoy... jajaj... en las pinturas en tela, como la de hoy ¿con que realizas los trazos del dibujo?

Veo, como te decía Gargola que pintas acrilicos como si fueran acuarelas.

Los colores de hoy me encantan. En los mandalas que pinto, infinidad de veces he utilizado esa mezcla de colores. Todas las gamas de rosas, violetas, rojos, granates, con amarillo.

A veces me sorprendía días y días utilizando los mismos colores, sin haberme dado cuenta. Y es que cuando pinto mandalas no pienso en que color voy a emplear hasta que lo cojo del soporte en el que estan los rotuladores colocados.

Adecuadas letras para esa pintura o pintura para esas letras.

Un beso Sergio

sergio astorga dijo...

Pizarr, la respuesta de hoy es...efectivamente voy siempre del claro al oscuro, me cuesta trabajo iluminar, esto es, ir del obscuro al claro, por eso no soy iluminista. Soy un dibujante de veladuras, capa a capa, hasta llegar a la solida transparencia.
En éste caso el soporte es tela, solo que existe una carga de textura, polvo de marmol y resinas acrílicas, cuando la textura aún esta fresca, con un estilete, de madera o metal, dibujo dejando un zurco, como si la linea dejara lista la tela para la semilla. Al secar la textura comienzo a aplicar el color.
Pintar mandalas es mucho más espiritual, yo sólo, por disciplina creativa, si trabajé con verdes en el cuadro anterior, el que sigue tiene que ser entonado en otra gama, igualmente si el cuadro fué vertical el que sigue tendrá que ser horizontal o circular, claro por cuetiones de secado trabajo varios al mismo tiempo.
Es verdad, hay siempre la presencia del misterio, se logran tonalidades que después ya no se sabe como salieron.
Espero haber satisfecho tu curiosidad y espero con agrado la próxima.
Un abrazo son barniz.
Sergio Astorga

Mariana Alvez Guerra dijo...

Esta imagen esta ben interesante y las palabras que has escogido para acompañarlas son muy apropiadas.

http://sietesirenasvasaquererpecar.blogspot.com/

sergio astorga dijo...

Mariana, gracias por tu visita, espero tener un antojo para ti cuando quieras volver.
Un abrazo nuevo.
Sergio Astorga

Dédalus dijo...

Esa memoria que guarda el filo es la que asocia el arma al dolor y a la muerte. He leído también tu alegato anterior sobre Gaza y comparto absolutamente tus sentimientos.

Ojalá un día cuchillos y pistolas pierdan definitivamente su aterradora memoria.

Un abrazo, Sergio.

sergio astorga dijo...

Dédalus, la memoria de la sangre, vitalidad y muerte.
Ojalá, esa exhalación de esperanza pueda envolvernos, empezaría a creer en los milagros.
Gracias por tu vinda, es muy apreciada.
Abrazos asomado en la baranda.
Sergio Astorga

Miriam Jerade dijo...

Un perfecto Guernica para la guerra de misiles ideológicos. Lástima que el púrpura sea tan alegre, ojalá se los contagie a ellos.

sergio astorga dijo...

Miriam, es verdad el purpura puede ser festivo, y tus deseo me gustaría que se cumplieran y los contagie.
Mientras tanto intentemos aclarar nuestras cabezas.
Un abrazo franco.
Sergio Astorga