jueves, 1 de octubre de 2009

Octubre


23 comentarios:

siempreconhistorias dijo...

Gracias, querido Sergio,por la belleza brindada como anhelo de este mes que por fin empieza. Adoraré esas lunas mientras pueda.
Un abrazo tierno.

sergio astorga dijo...

Izaskun, esperemos que tu Lunario Sentimental coincida con Leopoldo y puedas abrazar muchas noches con poca negrura, donde la luz selenita ilumine tus partituras y tus disparatitos.

Tibieza y alcanfor en este abrazo.
Sergio Astorga

Lola Mariné dijo...

Octubre otoñal para algunos y primaveral para otros, pero la misma luna para todos.
saludos.

Maribel dijo...

Bienvenido octubre, un mes 10.
Que te traiga todo lo bueno que esperas y todo lo bueno que ni te imaginas.
Un abrazo a la espera.

B. Miosi dijo...

Sergio, este Octubre que nos pintas es un Octubre Rojo. Apasionado, arrebatado, ¡Qué poemas acompaña a Octubre! ¡Uao!

Abrazos!
Blanca

Alicia dijo...

"Dejan recuerdos espantosos los octubres que comienzan tormentosos"
Te deseo un comienzo de mes sin lluvia pero con ilusión.
Un abrazo

sergio astorga dijo...

Lola Mariné, la luna lunera es para todos como bien sentencias, para unos es pesadilla para otros locura de amor.

Un abrazo de cuarto creciente.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Maribel, tus deseos quisiera que fueran cumplidos y que este mes tuviera años para tener lo que mi imagino, pero sospecho.

Un abrazo cumplido.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Blanca, rojo llama, rojo hoguera, rojo vital, esperemos participar de su temperamento. Cuantas ganas de que así sea.

Un abrazo en rojos.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Alicia, ¡Ay! los recuerdos espantosos acaban con los octubres y los abriles y las tormentas solo testifican lo irremediable.
Aquí llueve sobre mojado y el inicio ha traído la tormenta, pero allá se mira que escampa y voy sin miedo a ver si encuentro tierra feraz y roja.

Un abrazo comenzado.
Sergio Astorga

Triana dijo...

Siempre espero casi con ansia el otoño, me gusta ver llover tras los cristales y las brumas matinales en mi rio, como decía Serrat, ver despojarse los chopos y pisar las alfombras de hojas bajo sus ramas, las puestas de sol en este Oeste Ibérico que tanto amo... y me gusta leerte y guardar tu pintura...
Un abrazo con olores y colores renovados.

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

huele a tantas cosas como el olvido , un beso

PIZARR dijo...

Por fin llegó Octubre y con él, el otoño que adoro y por fin pude visitarte Sergio con la calma que me gusta hacerlo.

Desde Galicia seguí tus huellas en paralelo a las huellas que iba dejando en la playa al caminar, pero sin comentar nada... en silencio.

Ahora puedo ya hacerlo y dar gracias al cielo y a la tierra porque la palabra nació, creció y germinó entre nosotros y por ello puedes tú hablarnos de ese Caballo Troyo y pudo Lilian publicar algunos de tus Antojos ( me encantó verlos fuera de su sitio habitual )y pudiste hablarnos de esos lindos gatitos cuya pintura me encantó, tengo ya tantas favoritas que tendré que hacer una galeria especial para ellas.

Y... y... y seguiría...

Que sería de nosotros sin la palabra...

Y que sería de mi sin el otoño y sin ese colorido que él y tú nos regaláis. Veo mucha simbología oculta entre los personajes de tu otoño y una intensidad que me traslada a los árboles rojos (arces japoneses) que empiezan a poblar mi camino a la Universidad cada atardecer.

Por último me encanta tu Octubre, de colores preciosos más sosegados y adornado de tus especiales caligrafías.

Un placer mi vuelta caballero...

Un abrazo

sergio astorga dijo...

Trina, se desprenden las hojas de los arboles como notas de órgano en un canon de Bach, y siempre es diferente su llegada y siempre es la misma ansiosa espera. Aquí en Los Álamos el rio Grande está lejano y su caudal es estrecho aunque viene desde México y cruza todo New México, lo que yo conozco no es navegable, algunos rápidos de mediana intensidad, pero aquí lo que me tiene cautivado son los amarillos, sienas, ocres otoñales, son de una nitidez que, no te miento, es un éxtasis contemplarlos. Me da un poco de miedo tratar de traducirlos en color ya que son tan íntimos y sus variantes tonales son tan sutiles que bien gustaría trasladar en un Haiku o Jaikai de acuarela.

Naveguemos por estas intensas lunas de amarillo semblante.

Un abrazo entre álamos pacientes.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Verónica, identificar el olor del olvida me es sumamente retador, porque tengo para mi menda olvidos rancios, agrios y ácidos y otros de suave ajonjolí, que son tan gratos que ni parecen olvidos.
Lo que no se me olvida es mi nacencia que de lunarios sentidos esta repleta.

Un abrazo para evitar olvidos.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Pizarr, me quitas la palabra de la ceja, palabra que te diría que no hay como dibujar palabras, yo que he estado apalabrado con la labranza de reconocer lo que tengo enfrente, te puedo decir que la palabra exacta está lejana, mas su vecindad incita y arrebata.

Como has dicho, he sido galardonado por mi admirada Lilian, en la Revista Letras de Chile, que no me hallo del gusto y desconcierto al verme publicado así, tan generosamente. Como diría Borges, yo que tantos hombres he sido, nunca me imagine ser publicado con tanta honra.
He quedado como un ocelote deslumbrado que será fácil presa de cazadores furtivos.

Pizarr, esa salida al interior que mencionas en tu entrada, con esos árboles miniatura me ha dejado en un estado de cavilación que asume este deseo de aplicar las S con especial disciplina. El buscar sintonía, a pesar de que el medio inevitable de nuestro entorno lo juzgue, es la única manera de rozar la plétora. Elegir con quien se está, es junto con la decisión vocacional, el primer acto de libertad y tal vez el único que nos instala en el yo intimo y pleno. Octubre es propicio para remover los interiores corredores y las estancias, solo intimas hazañas como la de Cristóbal Colón se dan por estas lunas.

Dama siempre sois y aquí te espero.

Un abrazo con odres nuevos.
Sergio Astorga

PIZARR dijo...

Sergio, se que te sorprenderá esta petición mía, pero es importante para mi que me expliques esa frase de tu despedida... "un abrazo con odres nuevos"

Después te comentaré el motivo de esta pregunta y verás como te sorprende.

Un abrazo

sergio astorga dijo...

Pizarr, con gusto que para la sorpresas y bochornos no hay como las sales y leer como activo perseguidor de cautiverios los Heraldos Negros de Vallejo.
Expresión antigua, la cultura del vino enseña que no podemos poner vino nuevo en odres viejos porque el vino se aceda y además el odre se desgarra. Y como podemos tener una similar enseñanza en este saltimbanqui que es la vida emocional, afirmamos: no podemos tener hábitos nuevos en viejas costumbres, se corrompen la una y la otra. La gran dificultad de las mudanzas aquí tiene una de sus causas, no se puede ir, quedándose.
La serenidad se confunde con la saturación. Lo sereno no es estar lleno, es estar casi vacío. La plenitud no es estar atiborrado de cosas, sino sólo estar presente en la ausencia.
Parecen conceptos muy abstractos, pero tengo la seguridad, jactancia del jueves, de que sabes a lo que me refiero. Dibujar o contemplar un bonsái te ha dado sensibilidad de descubrir los odres.

Un abrazo con buqué.
Sergio Astorga

PIZARR dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
PIZARR dijo...

Sergio, he eliminado el comentario porque prefiero que no figure en público lo que te he comentado... espero que lo puedas leer en el correo en el que supongo recibes los comentarios. Si no es así me lo comentas.

Un beso

Olga B. dijo...

Llego tarde a este inicio de octubre por estar tan liada que lo urgente no deja tiempo a lo importante;-) Pero en mi repaso recurrente a tu blog no puedo dejar de decirte que me encanta esta pintura otoñal, como la anterior, me llevan a un otoño clemente y cálido como seguramente eres tú. Rosas y ocres. Brillas.

sergio astorga dijo...

Pizarr, leí con gusto y con afán tus correrías vitivinícolas. Ya te platicaremos
de la uva y sus encantos. La uva, el trigo, el maíz, cultivos que dieron origen a lo que somos.

Abrazo cultivable.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Olga, ogro soy de nombres varios, pero el otoño me endulza en cálidos castaños y el agridulce semblante de mis asuntos se tiñen de clemencia.
Me crece un vapor en este octubre, tan hospitalario que parece que el terror muscular de mi cerebro se calma. Y una promesa de agua dulce refleja esta luna que tanto me cautiva.
Gracias por venir con esa sonrisa en tu rostro después de presentar tu libro de poemas. Larga vida para tus versos son mi deseos.

Un abrazo que brille por tu brillo.
Sergio Astorga