sábado, 24 de octubre de 2009

Tú que eres paloma


Hoy al mirar
las gotas de lluvia
se empaño el paisaje.
Escurrían difusos paraguas
a lo largo de la calle.

¿Si yo tuviera alas?
Nostalgia del vuelo
o la caída.
¿Si yo tuviera...?
Sería viento y no palabra.
Subiría.
Subiría.
A peña pobre
o peña rica,
qué importa.

Tú que eres paloma
¿qué haces cuando llueve?
¿te mojas?
¿te escondes en el palomar?
¿acicalas el plumaje?
¿dejas tu mirada fija en el cielo
rememorando antiguos vuelos?

Yo aquí
en la tierra
sin alas.
Mirando la lluvia
al través de la ventana.

Tú que eres paloma.
¿qué haces con tus alas?.
Sergio Astorga

tinta/papel 20 x 30 cm.

14 comentarios:

PIZARR dijo...

De nuevo con tiempo para deleitarme en tus trabajos y en tus letras y me encuentro con palabras que me llegan como esas de navegar y naufragar al mismo tiempo ¿pues no es acaso ésta la manera de definir nuestro paso por la vida?

¿Acaso no caemos y nos levantamos un poco cada día?

Ese navegar y naufragar aunque lo hagamos sin alas no deja de ser igual al vuelo y a la caída.

Además... ¿estas seguro de no tener alas?... a menudo pienso que son mis alas las que me permiten vivir como lo hago.

He visto las tuyas hace un rato recorriendo letras de Sor Juana, de Darío y de Manrique...

Y las he visto sobrevolando mares mientras observas la lluvia a través de los cristales de tu ventana ¿ acaso no es ese un momento perfecto para volar?

Y me gustaria que esas alas que digo tener, tuviesen entidad suficiente para permitirme volar hasta tu vera y tirarte de las orejas porque me pasó desapercibido ese cumple del que desconozco la fecha.

Los azules del mar preciosos pero esta última me ha cautivado Sergio

Por cierto... ayer fue el primer viaje sobre lo que hablamos del vino... MARAVILLOSO (intentaré contarlo en una entrada)

Un abrazo... de paloma...

Triana dijo...

Sergio, lo he leído y releído, que maravillas!.. cuantas veces he soñado tener alas...
Sabes que tus "tintas", me encantan, esta es fantástica.
Un abrazo de otoño que no quiere entrar en Sevilla.

Abol dijo...

Pero tú tienes alas, Sergio: la escritura y el arte.
Un abrazo.
L.

Alicia dijo...

Sergio, yo si fuese paloma echaría a volar-ya que sólo acostumbro a volar con la imaginación-e intentaría ver las cosas desde otra perspectiva. Igual con la distancia, consigo relativizar algún problema, encaminarlo mejor y no equivocarme como la paloma de Rafael Alberti.
Del plumaje me gusta la mixtura de formas.
Besarkadatxu bat

Silvia Beatriz Giordano© dijo...

Me encantaría poder ser esa paloma que llega a riscos pobres o ricos...
Sergio, esta vez me gustó mas el poema que la pintura. I sorry.
Besos!!!

Lola dijo...

Preciosas palabras, me ha gustado mucho
Un saludoo

sergio astorga dijo...

Pizarr, este tiempo que se descuaja me tiene atrasado y en la barranca. Llego tarde a responder como si llegara de Soria, con Don Antonio del brazo, con el castillo arruinado sobre el Duero. Soria fría, la campana suena sorda.
Traigo un cárdeno y arisco humor y aquí también tengo frente a mi ventana los álamos y colinas plateadas por la primera nevada. Llego tarde a responderte, es parte del naufragio y no está el día para la pandereta, tal vez para un bolero: “un poco más, y a lo mejor nos comprendemos luego”
Las horas están ebrias de frio y de desierto, de un bello desierto donde el mar es más mar porque por estos páramos anduvo. Puedo decirte que en estas aberturas, sobre la meseta parece que el infinito de tierra tiene al mar como gemelo. Aquí los ojos vuelan de tanto querer las alas.

Me gusta ese jalón de orejas es un llamado atento de presencia, no es regaño, ni reprimenda, es dar testimonio de que eres.
Hay azules que enloquecen por lo frescos, otros por lo profundos. Confieso que cuando trabajo con azules estoy a la deriva, nunca me quedan igual, ellos me controlan, soy un simple navegante en su corriente.

Tinto color es el que visitas, espero lleno de sed tus fotografías y crónicas , dicen y lo comprobé en tiempos ya idos, que con el vino te sanen alas.

Un abrazo de palomito.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Triana, parece que el otoño se resiste a tu Sevilla, aquí en Los Álamos, ha asentado sus reales, con ráfagas de viento helado. Las hojas de castaño talante ruedan convencidas y amarillos maduros suben la montaña. Estoy muy emocionado viendo como el entorno cambia de una noche a otra. La bóveda celeste es de inaudita belleza para un ser de ciudad como lo he sido. El sentido de inmensidad y desamparo es magnífico. Ya quisiera comenzar a construir una pirámide y convertirla en observatorio y renovar el mito de los astros, pero aquí la ciencia se empecina en sopesar las realidades y deja poco espacio para la mitología.

Fíjate que estos pajarracos particularmente a mí me gustan, aunque más que palomas son aves de rapiña: dude mucho ponerlas junto al poema, tal vez no se complementen, más bien discuten su plan de vuelo en tierra.

Un abrazo volador.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Lilian: te acuerdas de Darío “tener alas ligeras, bajo el cielo volar/ ir al cielo por la escala luminosa de un rayo/saludar a los lirios con los versos de mayo/ o perderse en el viento sobre el trueno del mar” o este otro “Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo”.

El volar más que un destino es un anhelo y esos circunloquios nos levantan del suelo mas por el mareo que por un verdadero despegue. Pensándolo bien, yo soy carnicero, así que probablemente los tigres me devoran, esos tigres que andan rondando todos juntos por la maleza de Adamar.

No es lo mismo echarnos al vuelo que echar todo a volar.

Intentemos volar. Practiquemos.

Abrazos emplumados.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Alicia, para mí la “Rosa de Alberti allá en el rodapié/del mirador del cielo se entreabría,/pulsadora del aire y prima mía,/al cuello un lazo blanco de moaré”.

O este otro
“No quiero barca, corazón barquero,
quiero ir andando por la mar al puerto”.

Todo lo que provoca la práctica de vuelo, título del libro de poemas de Carlos Pellicer, lectura que te recomiendo es poesía religiosa fina, fuerte y sonora.

Las perspectivas arriba-abajo nos agrandan y nos compilan.

Un abrazo bien norteado.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Silvia, que te puedo decir, el dibujo es agresivo y el poema es mucho mas suave, coincido, tal vez en otro contexto los pajarracos estarían mas a gusto.
La carga simbólica de la paloma es muy fuerte y nos remite a suavidades bondadosas.
Me guasta la imagen de poder volar a peña rica o pobre, tendríamos mas que contar.

Un abrazo planeador.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Lola Mariné, por tu comentario parece que vuelas muy seguido y los vientos de Barcelona te sientan bien.

Un saludo al ver tu vuelo.
Sergio Astorga

Maribel dijo...

Precioso, Sergio, no puedo decir más. Me parecen versos de una gran belleza, será que hoy me siento paloma.
Un abrazo de altos vuelos.

siempreconhistorias dijo...

Siempre alado, querido Sergio, siempre entre plumas, siempre buscando ángeles sin guardar...
Un abrazo rememorando antiguos vuelos.