viernes, 13 de enero de 2012

Por los cielos



No murieron de universo, ni siquiera el animal caído que dejaron desde su piedra en blanco fue el motivo. Fue mucho mas lúgubre el fosforo incendiario. Consideremos a quema ropa que su reino no era de este mundo, de ninguno para ser sincero. Fue el cansancio de no saber para qué tanto caos lo que acabó con su armonía. Entendámonos, no fue en una gran batalla su derrota, no hubo ni siquiera una brizna de grandeza. Fue la redonda duda lo que devoró su infinito. El amor teórico su desfalco y su llanto pluma vana.


Si los llegas a ver por los cielos, desde tu pecho universal, mándales una mirada voluntaria para que no se sientan tan solos entre los caídos.
Sergio Astorga

Acuarela/papel 38 x 56 cm.

6 comentarios:

Alicia Uriarte dijo...

Sergio, me quedo en esa "duda".

A veces valoramos tanto la belleza de lo certero que pasamos por alto la sutil armonía de la duda. La duda es creativa porque siempre nos lleva a buscar y recorrer nuevos caminos.

Un abrazo.

Myriam Mahiques dijo...

Resultó que mi pantalla no regeneraba y me había perdido el final de tu relato, con lo cual me los imaginé en la tierra. Como te dije alguna vez, vuelvo a leer e imagino otra situación en cada uno de tus relatos, me dejas el beneficio de la duda.
Por cierto, me alegra que te haya servido el post de Jutta Bauer, el link del artículo original te llevará a ver un par de ilustraciones más.
Un abrazo,

sergio astorga dijo...

Alicia, caminar por las frontera nos aleja de la ratonera, mirar al trigo y salirse del corral es abrir brecha y la duda muda y avanza.
Se cimbran los cabellos cuando la lanza nos alcanza.

Abrazos con milonga de ángeles.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Myriam, se sigue el rastro por tierra y cielos, las fieras se esconden en la casa del vecino. La aflicción mayor de los ángeles es cuando le crecen la alas.
Los guajolotes son las únicas aves que saben de las cuitas de los angelinos.
Sabes, yo tengo un angelito que patalea como ausente, como si fuera maldito. A ver si lo animo a que se marche a la loma.

Jutta Buer me dice que me ampara, eso me dicen sus ojos y voy a buscara que aprendo.

Un abrazo apantallado.
Sergio Astorga

María Eugenia Mendoza dijo...

Todo está por los cielos en los desangelados terrenos sembrados de dudas redondas, cuadradas y estrelladas, observaré con detenimiento para ver si encuentro algunos ángeles antes de que la gravedad del mundo los haga caer.
Un armonioso abrazo.

sergio astorga dijo...

María Eugenia, ni las moscas se arriman cuando sienten la huella del ángel.
La esperanza es ciega, dicen, tal vez por eso si miras con ahínco, puedas ver jineteando a la gravedad al mas intrépido. No te faltara consuelo te los aseguro.

Reposado abrazo.
Sergio Astorga