sábado, 28 de marzo de 2026

Danza única

 

 

Una larga espuma en el árbol nos avisa que el bailarín desfallece como libro cerrado. Él siente un mareo hermoso como un hermafrodita dinámico. Gira con la frente en alto. Las horas son un himno de flautas como aquellos que tocaban la flauta de pan. 

Es verdad que su luna es de anfetamina y su litoral tiene un viejo sueño del Bolshoi. Su espuma es una sábana de hilo, con una mancha bordada como estrella. 

Sin embargo, la obstinada tierra está llena de lodo, así no se puede danzar. 

Asustado. le he tomado una fotografía.

Aquí la tienes.

viernes, 20 de marzo de 2026

Capitán en el caribe


Es el azul Maya las estrellas del caribe se expanden, lo recuerdo. El viento y su república era caliente cuando una ausencia guerrera se formó en la blanca arena. Míro al capitán Elphistone, nadando en el lomo del mar. No me sirve el astrolabio ni el compás. Él es capitán y su navío entona el réquiem de su madera.

Saco mi catalejo. Estoy en la Playa del Carmen. Recuerdo la luz antitranspirante como un animal vivo, reluciente, huraño con sus escamas. 

Las gaviotas, derechas, se estrellaron en el horizonte, por eso evoco hoy al gran capitán Elphistone.

miércoles, 18 de marzo de 2026

sábado, 14 de marzo de 2026

Sr. Bert

 

 

Su rostro recuerda los viajes en tren. Sus ojos tiemblan como su voz. Al mirar al gran espejo de la sala, reconoció el paquete de años en su corbata azul. En un rapto de belleza consumida arrojó el cepillo de plata. Al romper el espejo el Sr. Bert, sintió su cansada juventud renacer al no tener nunca más el reflejo.  De vez en cuando se tapa el rostro y baja la escalera hacia el sótano, se queda oscuras y reconstruye el semblante juvenil extraviado.

 

Relajado, no piensa ir a su funeral.

domingo, 8 de marzo de 2026

Renzo Redondo

 


 

Renzo Redondo siguió la línea de sus padres: ir siempre por la sombrita. Delicado de epidermis salía de casa por la Avenida del Consuelo, doblaba a la izquierda enlazando con la calle de la Sombra, hasta llegar al consultorio del Dr. Demetrio. Después de la espera de una hora salía con un listado de pomadas y píldoras que terminaba con casi todo su salario.  Entraba en la farmacia de la calle Pensacola. Esperaba que la sombra llegase para salir corriendo. Después de cinco cuadras, llegaba a casa escaldado y sudoroso. Respiraba profundo y comenzaba a sobar todo su cuerpo con la pomada de color verde. Árnica y alcanfor llenaban la alcoba. Perfumado entraba en un sueño vigoroso.

Al levantarse veía como delgada piel se engomaba en las sábanas. Gustoso de cambiar de piel, fue al armario y saco su disfraz de labrador. Ladró forzudo y moviendo a la cola comió de las croquetas dejadas el día anterior.

viernes, 27 de febrero de 2026

Hematoma

 


Fue a donar sangre. Suceda lo que suceda está tranquilo. Su tensión nerviosa disminuyó y el clavo de Esperanza no se ha movido.

Su novia era una sinfonía de desprecio a sus semejantes. Por eso el dona sangre. En su mundo hay frío. Una hereje ciática lo consume.

Considerando que el amor es un diorama. Un estudio famélico de sentimientos. Me da pena mirarlo pasar por mi espejo. Me confundo, y ya no sé si puedo yo también ir a donar sangre.

lunes, 23 de febrero de 2026

La mancha

 


Una ligera sombra se presentó el jueves por la mañana. 

Pensé que sería una mancha de amor. Si uno se fija, es el perfil de un rostro femenino. En en abril es común estas apariciones en casa. Ahora la mancha, el rostro, está finamente delineado.

Cuando el pintor pintó la pared de blanco, me advirtió que ese color provoca apariciones. Yo no le creí.

Llegó el domingo, no me separo de ella. Arrastré un sillón, el más cómodo y, llevo esos días casi sin comer, embebido en esa mancha.

No quiero apartarme, no sé como nombrarla. Ya reconozco el semblante de Blanquita, mi prima quinceañera.

Mi casa se siente deshabitada.

Si me duermo tal vez no la vuelva a mirar a Blanquita

Ayer regresé al trabajo. No lo resisto. 

Voy a renunciar.

sábado, 21 de febrero de 2026

No hay retornioen mar abierto

 


Se fue de la playa. Se fue como pudo. Hizo la vela de su barco. Con el pecho entreabierto. Buscó su atornillada sangre en su cartón de identidad. Se quiso cambiar la piel. Se llenó de sal. No se cruzó con nadie. En pleno centro del océano ya no pudo regresar. Humillado en el vaivén de las olas fue prisión hasta sus últimos días.

¡Hay capitán Pesqueira!, tu codicia acabó con la firme arena de tu horizonte.

jueves, 19 de febrero de 2026

Cristales

 


Se perdió en el pasillo. Como islas de ensueño, emergió al centro del océano. El cristal se hizo pedazos. Encuéntrame, suplica.

martes, 17 de febrero de 2026

Coronel de grandes botas


El coronel Acevedo capitán de grandes botas y sombra intimidante. Es como una hidra negra, gastada. Pisoteaba la tierra como un viento negro. Yo recuerdo la maléfica mirada de sus pupilas. Era un señor crecido por el miedo de los otros. Ningún mensajero recuerda sus batallas ganadas. Sobre la niebla reluce a penas su gorro frigio como ultimo sentimiento de una engañosa liberación.

Su sable se disputaba la sangre de los espías. El silencio crece como verdad. Ningún sobreviviente lo lamenta. Gustan de su mueca de cadáver en la trinchera de la historia.

 

viernes, 13 de febrero de 2026

Espinazo en fuga


 La vida empezó cuando la espiral le creció por el cuerpo. La sangre se desparramó en giros verticales. Así comenzó su conciencia.  Su barrio quedó vacío. La gente se fue poco a poco sin decir adiós. Se fue como pudo. Se cambiaron la pie por que ya no había trabajo, ni billete de identidad. Sólo salieron por la puerta abierta del barrio. Sus pies atados por el recuerdo se expandieron por el mundo conocido.

Justino, vio como la espiral le subía desde el hueso calcáreo hasta el Atlas. No era la fuerza mística. Era la fuerza del cambio obligado.

Nunca sabremos si encontró la puerta de salida. Tal vez siga en espiral sin perder la vertical de su presente.

jueves, 29 de enero de 2026

Canto en beso

 


Cuando empieza la lluvia 

tu gruta marina se calienta toda 

como un estallido de vida. 

Desde el acantilado de mi cuerpo

me quedo mudo y transparente.

Esta boca es mía y tuya 

y del medio labio de la tarde.

Cada gota me recuerda

que todas las horas se llenaran 

de mundo penetrante.

Si me abandono así será 

porque espero el mañana 

como un chorro caliente vitalicio.

Mis manos son pequeñas, l

lo sabes desde tu inmenso bosque, 

por eso te exploro como ave canora.


 

sábado, 17 de enero de 2026

Hernán sin lauro

 

Los ojos impresionados por la fuga de sus amigos. El mundo es caprichoso, se dice. 

La vecina negligente, lo abruma con su peso televisivo, su danza sucesiva de mentiras. 

Su sueño animal lo hace único. Nacido en el siglo pasado, un mes de mayo, le dio el nombre de fuego, Hernán. Ha luchado con palomas y pelícanos. La victoria no le llega, descarrila en la pasividad de las calles. El silencio de su casa a pesar de que vive en una tumultuosa Avenida, lo deja ausente, sin boca. 

Su alma consumida deja al cielo los destinos.

Se sostiene por la corona de la justicia natural. La luz terrena lo involucra. No se tú, pero Germán te piensa invitar a su causa.

domingo, 11 de enero de 2026

Hacia abajo

 


Como una avalancha se le vino la infancia. El frío del recuerdo se desvanece. El azul se mete como amoniaco en la nariz. El pulmón se corona con vapores agudos. Es excesivo el mareo. Las arterias se consumen en ese ardor propio de la nieve. 

Un delicado humo se miraba de lejos. La muchedumbre danzaba en la hoguera sin saber que la avalancha llega inmisericorde para todos.

lunes, 5 de enero de 2026

La bolita

Un buen día la bolita quedó suspendida distraídamente sobre su cabeza. Dividido en el reproche le pareció excepcional que tuviera ese regalo desconocido.

Era una mortal advertencia. Un arma invencible que cautiva. Toda su rutina se detuvo. En su profundo pensamiento se desenterró el veneno del mundo, ese que queda callado cuando matan a otro.  

Cuida tu apatía.