Es el azul Maya las estrellas del caribe se expanden, lo recuerdo. El viento y su república era caliente cuando una ausencia guerrera se formó en la blanca arena. Míro al capitán Elphistone, nadando en el lomo del mar. No me sirve el astrolabio ni el compás. Él es capitán y su navío entona el réquiem de su madera.
Saco mi catalejo. Estoy en la Playa del Carmen. Recuerdo la luz antitranspirante como un animal vivo, reluciente, huraño con sus escamas.
Las gaviotas, derechas, se estrellaron en el horizonte, por eso evoco hoy al gran capitán Elphistone.


