jueves, 25 de diciembre de 2008

Chiste irónico

La hora no marca,
testaruda
obstinada
sola.

El café se derrama
infecundo
cohibido
torpe.

El ojo se pasma
inmóvil
descortés
fiero.

No se cual tristeza
es mas honda:
la que dejé
o la que llega.


Sergio Astorga
Acrílico/tela 60 x 100 cm.

12 comentarios:

Triana dijo...

Sergio, primero la pintura... increible, no sabes como te agradezco que estos días nos traigas tus colores mas fuertes, necesito de esa energía que me transmiten.

El poema ha dado en el blanco, no puedo decir más, fantástico, espero que sea más honda la que dejé.

Un abrazo junto a un café sin derramar.

Maribel dijo...

Coincido con Triana, el acrílico es cálido y acogedor, dan ganas de meterse dentro.

Y espero que ninguna tristeza sea tan honda.

Un abrazo después del café.

Luciano Guevara dijo...

Sergio, que manera de pintar, es belleza en el estado mas natural, en el estado mas comprometido con los sentimientos, con lo que el corazón expresa y traduce cada latido tuyo en una pincelada. Gracias por hacerme gozar viedo tu trabajo. salud y Mis mejores deseos
Desde Argentina me gustaria compartirte mi pasion tambien:
historiasycaminos.blogspot.com

sergio astorga dijo...

Triana, que el color te de fuerza de animo como me da a mi.
Las tritezas no paran, asi que es mejor tner la esperanza de que la que viene sea de menor intensidad.
Un abrazo a punto de tomar cafe.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Maribel, ya en la segunda taza de café, te platico: si la tristeza es honda prefiero que sea rapida, instantanea, no aquella lenta, pesada que se queda inmóvi por largo tiempo.
El acrílico es cálido, son relojes, el primero es solar y los segundos son las carátulas y sus manesillas, tiempo caliente con trisstezas frias.
Un abrazo ya en el anís.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Luciano, bienvenido, solo faltaba el acordeón para relizar un buen tango. Gracias por tus palabras.
Voy a visitarte y que tengas un buen año.
Un abrazo que llegue al sur.
Sergio Astorga

Miriam Jerade dijo...

AAYYYY, Sergio, nos dejas temblando con esa última estrofa, que tiembla entre la tristeza que llega y la que se va. Al final, yo creo que en nuestras vidas, la tristeza es una que se va alimentando de adioses. Pero espero que nos postees con café y pastelitos algo más esperanzado para el 2009. Un abrazo.

sergio astorga dijo...

Miriam, una buena sacudida nos deja el apetito abierto para degustar de los postres, el año que viene será mejor, de eso no hay duda, el porvenir es más estimulante que el olvido.
Un abrazo con 1/2 cuchara sopera de almendras, 2 yemas de huevo, una ramita de canela y entusiasmo al gusto.
Sergio Astorga

Pizca dijo...

quizás, la más profunda está entre las dos, la que se va porque aún deja huella y la que viene porque está sobre suelo llagado.

Un beso. Te leo.

sergio astorga dijo...

Pizca, tu comentario es luz entre dos realidades, una tercera tristeza en umbral.
Bella imágen.
Un abrazo agradecido.
Sergio Astorga

Raquel T. dijo...

En este domingo gris, encuentro tu fantástico poema, que ha acabado de quitarme los restos de pereza que provoca la lluvia... Y me haces pensar (cosa buena) y considerar (cosa mejor) que la ventaja de la pena que se va es la de dejarnos un regalo, un aprendizaje, para que la que llegue no se encuentre a sus anchas. Pero mientras tanto, disimulemos, quizás si engañamos a esa tristeza con nuestra mejor sonrisa pasa de largo...
Abrazos de futuros abandonados por el lamento...

sergio astorga dijo...

Raquel, domingo gris también por estos lares, te puedo decir que sufrir no es un merito, es un tranace, y la tristeza, alguna, es benigna, la otra, la rotunda, la que paraliza, la óntica esa es inevitable si somos aptos para vivir.
Un abrazo frutal.
Sergio Astorga