sábado, 7 de marzo de 2009

El Ciclista

De equilibrio más que de caída, están hechos sus días. Con sus redondas pisadas, su metálica armadura avanza milímetro a milímetro los caminos que fueron dejados por sus pies.
Se funde como una estatua móvil, como esas prodigiosas geometrías que desafían a las miradas fijas.
Como centauro rapta adolecentes en los parques, ellas, fascinadas, experimentan la fuerza motriz del movimiento, el músculo del viaje y no quieren volver a sentarse dentro de sus casas.
Devorador de distancia, las calles no tienen nombres de tantas veces recorridas.

Al pedaleo, el pulso del tiempo da la vuelta y no se escucha el chasquido del sudor al caer en pavimento.
Él sabe que es una maquina andante, de antebrazos de hierro y muslos encadenados a su fibra.
Algunos niños, ignorantes de la distancia, ven sus ilusiones de fuga en ese caballo biciclo ya sin cola.
Si lo ves pasar te darás cuenta, que su rostro fue trabajado por el aire, que tiene la fuerza castaña de los troncos y la memoria perdida de tu esquina.
Sergio Astorga



Acuarela/papel 20 x 30 cm

12 comentarios:

siempreconhistorias dijo...

Querido Sergio, tremenda esta fusión entre la persona y el objeto. Esta vez mellevas a los franceses y a aquel súpermacho confundido con su vehículo.
Tus amarillos me fascinan.
Un abrazo trasgritado.
Izaskun

Maribel dijo...

Qué delicadeza. Eres capaz de sacarle lo bello a todo lo que tocas.
A este ciclista, además, le añado música, porque para mí que se encuentra sobre las teclas de un piano. Preciosa acuarela.

Un abrazo veloz.

Lola Mariné dijo...

La bicicletas tienen un algo mágico que tu sabes expresar muy bien, tanto en el texto como en la acuarela.
Saludos.

kuoremio07@gmail.com.ar dijo...

Simplemente bello!.

Para mí sería un placer que expongas mi humilde detalle! gracias

Triana dijo...

Sergio, haces bellas las cosas cotidianas y además nos las regalas cada día con palabras y pinturas hechas con agua...

Un abrazo pedaleando con la nergía que me dan tus colores.

PIZARR dijo...

Que manera tan bonita de describir ese caballo biciclo sin cola como tú lo llamas

Ayer me invitaron a un evento literario en un lugar digamos alternativo.

Todos los libros allí expuestos me miraban suplicándome que me los llevase a casa.

Sin embargo uno me miró y me habló más alto, por encima del resto. Estaba claro que me lo tenía que comprar.

El libro y su portada me recordó a ti de inmediato. Es " Arte HUICHOL mexicano".

He descubierto dentro del mismo cantidad de imágenes y de signos que me llevan a tu pintura ¿ puede ser ?

Y me ha dado mil ideas para intentar volver a dibujar y pintar.

Un abrazo Sergio

sergio astorga dijo...

Izaskun,temí al escribir el texto caer en el futurismo, te acuerdas? Marinetti y el culto a la velocidad y a la máquina, por fortuna creo que el texto se desplazo a las analogías con las sensaciones,como casi todos los textos.
A mi los amarillos me relajan, me calientan las ausencias.
Un abrazo amarillo de nápoles.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Maribel, el ciclista y su música, esa asosiación me gusta porque, si reuerdas cuando vamos en "bici" parece que estamos tocando el piano con los manubrios, claro también podemos decir que dependerá del conductor, puesto que si le gustan los intrumentos de viento, sobretodo los metales, tendrá recorridos silbantes, no sólo andantes.
Un abrazo a vuelta de rueda.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Lola Mariné, la bicicleta como extensión de nuestro desplazamiento, no sólo provocó el aorro de energía corporal, si no sirvió para el glamuor del coqueteo.
El rapto es más agresivo pero no está exento de las exentricidades de un biaje en bicicleta.
Un abrazo con guante de ciclista.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Kuore, un placer, pequeño pero significativo.
Un abrazo a la vuelta del parque.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Trina, es duro el pedaleo pero el paisaje es exitante.
Te cuento, es más fácil andar en "bici" que andar con las palabras, yo quería hacer un pequeño cuento, hasta tenía el nombre del ciclista, pero las palabras te jalan para donde quieren, y a punto estuve de caer de la bicicleta y rasparme las rodillas.
Con la enrgía de los colores que se entrelazan te mando un abrazo desde la bicicleta, difícil, pero no imposible.
Sergio Astorga

sergio astorga dijo...

Pizarr, tendrás que escribir de arte, cada día tu visión se afina y
se enriquece.
Un gusto el que hayas encontrado un libro del arte Huchol, un arte lleno de vitalidad, como todo el arte animista. La cultura Huichol, porque es una cultura, se desarrolló y por fortuna no ha desaparecido del todo en el occidente de México en los estados de Durango y Nayarit. Es un arte que se lee, aunque es tan fuerte su representación y colorido que parecería que se basta a sí mismo, pero pensemos que ese es un concepto europeo ya muy contemporáneo, en el arte Huichol cada imagen es un signo ya abstracto ya figurativo, de la representación cósmica del orden y creación.
Como tu bien observas, yo tengo influencia formal y anímica de todas las culturas prehispánicas, soy muy afortunado porque tuve una formación europea en la academia de San Carlos en la UNAM y una formación vital de todo el panorama precolombino.
Te recomiendo la lectura del rito del Peyote (tubérculo alucinógeno) por lo que son muy conocidos los huicholes, pero si te compenetras existe un ritote iniciación. El chamanismo, que es otro de mis temas visuales está muy presente en ésa cultura. El chaman es el intermediario entre el mundo de los vivos y el mundo de la sabiduría.
Cuando era funcionario público, tuve contacto con estos grupos indígenas del occidente. de México, Huicholes, Tepehuanes y Mexicaneros, que se desplazaban al municipio de Canatlán, en el estado de Durango en la temporada de la pizca (corte) de la manzana. Tomé muchas fotografías y realizamos festivales culturales con la difusión de sus tradiciones.
Tengo muchas cosas que platicarte pero ya habrá tiempo.
Un abrazo con el símbolo de los cuatro puntos cardinales.
Sergio Astorga