domingo, 12 de junio de 2016

Decimocuarta columna


Algunas columnas se juntan para sostener la efímera sensación de gloria y virtud.

Fotografía: Arco de la Rua Augusta, Praça do Comercio, Lisboa Portugal.

viernes, 10 de junio de 2016

Decimotercera columna


Por desentonadas, al llegar a tierra firme algunas sirenas se hicieron columnas. 

Fotografía: O Palácio das Sereias, Porto PortugalO Palácio das Sereias

jueves, 9 de junio de 2016

La Buga


Le creció el magenta como a la bugambilia. Como ella, se expandió sobre el muro blanco. Se imaginó a Tamayo dando toques y retoques en el color, no sabía que antes, Olga Costa y su vendedora de frutas pusieron la intensidad para el disfrute.  
Claro, como siempre, alguien dijo que el presentimiento es de María Izquierdo. 
En fin, La buga, crece y crece como la Sulamita, en el Cantar de los Cantares.

miércoles, 8 de junio de 2016

Niño nocturno


Como un amor perdido, el niño jugaba con las palabras. Se palpaba el cuerpo. Brincaba. No sabía que al crecer, la noche alimentaría esos signos de puntuación y entre paréntesis, podría introducir todas las comillas como respuesta recurrente de sentido.
El niño improvisa.
¿No es tierno?

lunes, 6 de junio de 2016

Decimosegunda columna


Pasado y presente en alguna columna se sustenta.

Fotografía: Puente Don Luis y Muralla Fernandina desde el río Duero.

viernes, 3 de junio de 2016

Onceava Columna


Urbana y modesta, no por echar humo deja de ser columna.

Fotografía: Algunos tetos (techos) en Oporto, Portugal.

jueves, 2 de junio de 2016

Coloradito


Era una criatura aferrada al rojo. Alejado del blanco y con cierta dependencia a la goma arábiga. Quiso transferir su personalidad a una realidad más concreta. Al principio pensó emular a Julien Sorel, pero desistió al primer desamor. Ahora, avivado e intenso hojea los afiches del Moulin Rouge. 
Todavía no sabe de la existencia de Rothko. 

miércoles, 1 de junio de 2016

Junio


La humilde abeja vaga en el rosal en un sol sostenido. La atracción sucumbe en la tela de araña y de una hoja a otra fluye el arroyo que embriaga el corazón de luz.
El aliento es breve y pertinaz. Miremos. 

martes, 31 de mayo de 2016

Décima columna


A veces, las columnas son tan teatrales que el espacio escénico vive extramuros.

Fotografía: Teatro Nacional São João, Porto, Portugal.

sábado, 28 de mayo de 2016

Novena columna


Algunas columnas se proyectan vegetales para sostener con su sombra la imagen urbana.

Fotografía: pela Rua das Virtudes. Porto, Portugal.

jueves, 26 de mayo de 2016

Niño envuelto


Encerrado de noche y mañana el niño se escondió entre las sábanas.
Cuando lo encontraron sus ojos se habituaron a la eterna oscuridad.

martes, 24 de mayo de 2016

Descripción


El mundo es un enrejado de luz de circunvoluciones alargadas.

Fotografía; en alguna rua de Oporto, Portugal.


jueves, 19 de mayo de 2016

Semana de México en Oporto


Como han visto este Abarrote ha estado silencioso en estos Antojos, debido a que en un acto de sublime obstinación se ha echado a los hombros, cadera y esternón, la tarea de cubrir cronicando, la Semana de México en Oporto, Portugal.

Toda la crónica la pueden seguir o revisar o comentar o ignorar en el otro blog: Conversa en el balcão del Abarrote.

Disculpen las molestias que esto les pueda ocasionar.

Recuerde que no tenemos sucursales.

Los espero con la pluma y los brazos abiertos, y las orejas y los ojos.

Por la atención prestada cumplidas gracias.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Octava columna


Pareadas, las columnas mitigan el susto de sostenerse en solitario.

Fotografía: Patio interior Palácio Nacional de Sintra, Portugal. 

sábado, 7 de mayo de 2016

Séptima columna


La séptima columna se proyecta para sostener al inframundo.

Fotografía: convento do Carmo, Lisboa, Portugal.

viernes, 6 de mayo de 2016

El Sr. de la Puerta


En su reposo se reconoce y su tropo queda intensamente enardecido, como si la oquedad de la entrada sea la misma oquedad de la salida. Su presencia se oculta al ojo y se demuestra en taco. Su conciencia, fofa para los estudiosos de la conducta es estatua venerada por los que saben que les ha nacido una puerta cuando la madurez de su edad les daba la fertilidad. Así le ocurrió al Sr. de la Puerta. Un día, en que se fraguo su gozo, una puerta le creció como si hubiese una respuesta después de tanto extravío. 
El único problema es encontrar la llave para saber si el otro lado es igual o distinto o, si es estéril la imagen de la puertas que aparecen. El tesón es el remedio, aunque su sabor sea tan amargo como aquella agua que ya no es metáfora de nada.

jueves, 5 de mayo de 2016

Sexta columna


La disyuntiva de los héroes se encuentra en la repetición de las columnas.

Fotografía: en algún pasaje de Braga, Portugal.

miércoles, 4 de mayo de 2016

EL Sr. Nada



El Sr. Nada ha vivido siempre de nada, por la nada, es decir, la nada ha sido su razón de ser desde el inicio de su tiempo, que es una nada significativa, cuando menos para él. Su vida, en verdad, no tiene nada que sea digno de contarse. Sin embargo, por muy nada que sea, no se puede apartar así de nuestras lecturas, por nada. Es por eso que me esfuerzo por encontrar entre tanta nada, algo que pueda ser de su interés.
Vayamos por partes, porque una nada también tiene anatomía, un cuerpo, aunque no se parezca a nada. El Sr. Nada nació en un tiempo en que la nada lo cubría todo, así como un latido sin noche y sin labios. Pasó su infancia en naderias, tiernas, en comparación con otra nadas vitales. Su juventud fluyó en una especie de Áperiron que le valió enemistarse con muchas nadas que insistían en el valor de el vacío como su Arché. 
Lo interesante es que sus recuerdos son una especie de fibrilación sin contornos, lo que le ayuda a no contaminarse y conservarse en estado puro.
Hoy es una nada adulta que madura en una inmensa nada que se aquieta al caer la tarde.