jueves, 11 de junio de 2026

Un cerillo en la familia

 

Ahora, después de los años de fumador implacable se pregunta si valió la pena ese humo melancólico que le acariciaba la cara. El gusto se le aviva con los años a pesar de que las buenas compañías se fueron. 

Aniñado, aún enciende fósforos y finge saborear ese olor penetrante de sus habanos.

A las tres de la tarde me avisaron de su partida. Aún conservo sus sonrisa de miudo.