lunes, 15 de junio de 2026

No me toquen ese vals

 


Con las estrellas gastadas en este verano, las cuerdas se le enredaron en el espíritu melódico que lo forjaba.

Estudió cuerdas desde los seis años. Su pensamiento se propagaba sobre el lomo de las partituras. Estudió con ahínco. Las escalas incendiaban la mueca del tedio en casa de sus padres.

Hoy, con el enredo que pulsa, quisiera cambiar de instrumento. Desentona, su arritmia lo enloquece. Sus nervio se tensan para descubrir sus dudas de vocación. Mudó de instrumento.

No acepta ser adulto. Ya no quiere Ana Magdalena ni el Czerny. El piano no lo consuela. 

Tal vez nada.