lunes, 11 de septiembre de 2017

Coexistencia


Los mejores días de Luis no coinciden con el otoño. Le gusta la fruta y el sepia de esos días pero no tolera esa desmemoria; ese decir que todo esta bien y que sólo con pedir disculpas se arregla todo. ¿Y qué pasa con la idea de justicia? ¿Dónde poner a los muertos? ¿A los desaparecidos?  A Luis se le inflaman sus férulas y piensa en el castigo y no sabe que letra va primero. No sabe que hacer. Se le baja el aliento y se asusta de tener tanta conciencia. Duda. ¿Será que sólo le pasa a él esta atribulación de espíritu? Le dicen que tiene que cuidarse de sí mismo, que es mejor para todos y niegue tres veces como es la costumbre.
Los mejores días están por venir. Sueña. En su agonía.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Ineficacia


Algunos techos se derrumban sólo para mirar al cielo. Inútil metáfora cuando son tiempos de lluvia.

Fotografía: por las ruas de Porto, Portugal.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Corregido y aumentado


Era exagerado. El aumento de sus lentes era el causante de percibir una realidad ponderada. Se paso la vida sobrevalorando las distancias y los acercamientos. Iconoclasta por parte de madre y apologista por parte de padre, lo que dio como resultado: un liberal costumbrista con ciertos toques autistas. No es que conversara mucho con sus padres, pero siempre el ejemplo puede más que la doctrina. Al menos así se dejaba ver en cada una de las circunstancias en que lo acompañé. Cierta ocasión que estábamos en la parada del autobús tuvo una crisis desbordante. Comenzó con la diatriba de que el caminar era el peor momento de la civilización humana ya que la velocidad era esencial para llegar del punto A al C. Luego se sumió en una tristeza tan absoluta al sentir que sus extremidades inferiores - así les decía a sus piernas- cada día le dolían más a causa de su inmovilidad civilizadora.
Después de dos horas y ver pasar cuatro autobuses, conseguí ir a su casa a pie y así estirar sus ya mermadas articulaciones. A cada paso, me contaba sus observaciones detalladas desde que se sentaba a comer la papilla hasta los días en que entró a la oficina de correos a trabajar. Único trabajo que le permitió no confrontar con sus superiores. Encerrado en una bodega acomodaba toda la correspondencia que había sido devuelta en grandes cajas marcadas por el año y el mes. La gente piensa que tiene una dolencia mental, pero no es así, él tiene la manía, casi virtud, de corregir y aumentar lo que ve, es un poliedro cuya realidad nunca es la misma pero integra un sólo cuerpo. Sinceramente lo estimo y me sorprende cuando me confiesa: “Yo no soy yo, sino un despropósito con buenas y anquilosadas costumbres”.
Hacer compañía también tiene sus aumentos.

viernes, 8 de septiembre de 2017

La ciudad en el bolsillo


Es una tranquilidad dichosa tener una ciudad en el bolsillo. Ni los emperadores antiguos, ni príncipes, ni reyes tienen ese privilegio. Su esplendor es permanente. Puedes escoger las calles y los perfumes de gardenia o de ruda. Puedes pavimentar sus calles con pisos blandos en las subidas y firmes en las bajadas. En las terrazas los suspiros de los estudiantes se incrustan en ese futuro siempre promisorio. La ciudad tiene tu edad, por eso es habitable, si es que estás a gusto con lo que has hecho.
Tú la vigilas y bloqueas las rutas de esas molestas caravanas que quieren entrar con sus mercaderías inútiles. El espacio lo decides de acuerdo al tamaño de tu bolsa. Te sugiero que no la guardes en bolsa con remaches. Una cremallera es ideal para que, como las líneas de un mano sepas entrar dedo a dedo. La ciudad es un todo que va contigo a todas partes y todo el tiempo la habitas. No te engañes, los deseos toman forma de tu ciudad natal, rara vez, te pierdes por calles extrañas. Procura no poner estatuas de parientes para que puedas caminar con libertad. 
Elegancia, esa es la recomendación. Te invito a que construyas tu ciudad, ahora que el horizonte se empeña en humedecer la retina.

jueves, 7 de septiembre de 2017

La perspectiva y su recodo


Las líneas vivas conviven en espacios finos. El aire se palpa metafísico. La perspectiva, de tan racional, escucha la serpentina del río y se diluye su soberbia al escuchar el movimiento. En perspectiva, el paisaje se frunce en recovecos. 

Fotografía: Desde as Fontaínhas, Porto, Portugal.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Ciudad borrosa


Gotas gruesas y castañas cayeron al segundo vuelo de gaviotas. Ahora me entero que de la calle que llevaba al dentista ha quedado llena de oraciones agridulces. Neciamente tomo la receta y con el diente casi desbordado, camino por rumbos alternos. Toda la ciudad tenía dolor de encía. Me detengo al oír un llanto de mujer que paría un robusto niño. Hay dolores que no alcanzan a llenar el propio. Hay una quieta fiera que ronda. La escucho en estos patios interiores de mi mente. Sigo caminando, para alcanzar mitigar tanto murmullo sombrío. Embrutecido, miro el semáforo, pera esperar el verde.

lunes, 4 de septiembre de 2017

El ángel de la botella


Calló. No sé si por un sólo trago o muchos sorbos. No sé. Cayó mudo. Rodeado de alcatraces y rosales. No tiene odios en su sangre de bronce y un relámpago nocturno se incendia sin tocar a nadie. Su cielo no tiene patria y de su frente se inscriben todos los rumbos donde el alma se emborracha de ese líquido que lleva en la botella que sostiene en su mano derecha. Perseguido por miradas gélidas, enseña su alas y ese aire de ángel sin derrota. Él no tiene prisa y aunque los cielos en espirales se confunden con la huída, él se queda con el pulso sin prisa y resiste bebiendo ese licor que lo define. 

Fotografía: Rapto de Ganimedes, Fernandes de Sá. Jardim de João Chagas, Porto Portugal.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Septiembre


Algún sentido tiene el vibrar de la cuerda, la tensión del sonido. El regreso de la pausa. No se acaba el movimiento al oírlo. Tratamos de tener ritmo, melodía y poco a poco nos vamos acercando a ese septiembre y tal vez, por acaso, una vianda de placidez apartará las marcha y nos dejará el canto rosal y serpentino.

jueves, 31 de agosto de 2017

Otoño próximo


En el próximo otoño 
el poema gira
en su propia redondez 
como un vientre de frutos bermejos. 
Luce la perfección natural
de su círculo. 
El día todavía no tiene pecho, 
por esos seguimos
el contorno de la voz en los versos. 
Es tangible.
Como el vientre crece. 
Congruente. 
Como el aire entre nosotros.

Texto que gira en el dibujo de Ivone Mendes da Silva.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Tardes Amarillas


Hay tardes que de tanto amarillo el sol se acurruca. Hoy me permito invitarlos a entrar a esas Tardes Amarillas hecha revista que en su número 46 aparece una entrevista y un puñado de imágenes de mi trabajo como tlacuilo.

Gracias a los editores a Antonio Cruz y a Verónica Sotelo que generosamente abrieron la Tarde para este abarrotero.

Los invito a leer y si la noche no llega, si ustedes lo quieren así, a comentar.

martes, 29 de agosto de 2017

Inferencia


Una idea cristalina tiene la sutileza de una elegancia convergente. Así se unifican la imagen y su reflejo.

lunes, 28 de agosto de 2017

Purga de familia


Al mirarse al espejo la figura del tenedor se le presentó como tridente maligno al ser el ejecutante del kilo de papas fritas que engulló en la fiesta de cumpleaños de su sobrino. Observó, no sin repugnancia, la inflamación de su rostro. Triste por no controlar sus impulso más primarios buscó consejo en el recetario de la familia para encontrar algún purgante efectivo.
Encontró esta: ajo, sal de exxon, sal de globe y jugo de naranja. De inmediato le surtió efecto, tuvo problemas respiratorios y una fulminante desaparición de signos vitales. Otra tradición de la familia: el de ocultar las malas noticias. No le informó que tenía una cardiopatía desde que nació. Los reproches no se ocultaron en el velorio y en consejo de familia, decidieron revisar el recetario que tantas satisfacciones les ha brindado por generaciones.

domingo, 27 de agosto de 2017

Pisadas en la piedra


Desde cuándo la altura no deja ver tus contornos. Sí, esos abismos que tiemblan secos cuando la cifra de los ecos corre entre las paredes. La distancia es la nieve tendida entre el silencio que llevamos dentro. La sangre caliente respira en la cima y los labios quieren ese veneno de vida que apague ese lento trabajo de esculpir la cueva. No hay cólera en las riberas contenidas y esas sílabas de rencores se mutilan en los heptasílabos, en esos estrechos corredores que flotan en ese azul ensartado entre nosotros.
Guardo el secreto, lo cuido, lo atesoro para cuando un nocturno viento nos despierte hasta que los nombres sean ese fino polvo que nos anime y nos queme sin decirnos siquiera que ardemos lentamente. Sin miedo entre los ojos que vienen de otra noche de la misma piedra.

sábado, 26 de agosto de 2017

Rostro en flor


Los ornatos de piedra con motivos florales no dejan de tener un sustento facial. Lo dicen esos gruesos labios lanceolados y esos ojos abiertos de sorpresa, como cuando esperabas en la ventana prendida en ese alfiler de la espera.

Fotografía: Por las ruas de Porto, Portugal

viernes, 25 de agosto de 2017

Vuelo doméstico


Aburrida de dar vueltas zumbando en mi sopa, realiza un giro descomunal. Retoma la ruta del florero a mi plato y se posa en la cuchara. El tiempo se detiene y los vapores de la sopa parece que la narcotizan. Intento, en un movimiento espontáneo, darle alcance. El instante se congela, el espacio se comparte y esa línea ilusoria se quiebra y ella despega con su sabia rapidez. Revolotea triunfante por el plato con una superioridad antipática. Por fortuna tengo un instinto doméstico y nada ma perturba. Voy por un poco de miel y la unto en un pan. Espero el aterrizaje en un ambiente más propicio para la palma de la mano y propinar el manotazo final. No tengo urgencia.

jueves, 24 de agosto de 2017

Ciudad madura


Juegan en la ciudad, en sus calles, en sus parques y en sus edificios, no saben que poco a poco les crecerán los miedos en cada una de sus uñas y todo la futilidad les dará vuelta en una órbita elíptica. Alguien les dice que hay un punto de fuga en el horizonte. Ellos lo buscan, revisan libros y fórmulas, pero descubren que la belleza no tiene sus lados iguales, por eso rayan paredes para tener algún sentido. Para pasar ese trence adulto que orienta el tiempo. 

miércoles, 23 de agosto de 2017

Enmarañado


La memoria se le atoró. Salieron otros cuerpos semejantes a los enjambres de abejas. Líneas extrañas, azarosas, se desarrollaron paralelas a su tiempo. Ahora no sabe cuál olvido le conviene. Todos son tan cuerpos que dan ganas de vivirlos. Son testigos el mes de agosto y la vecina del cuatro.

martes, 22 de agosto de 2017

Columna Quincuagésima tercera


Los fustes inician la elevación de la columna como humildes piezas que se ensamblan. Así como las letras para las palabras.

Fotografía: Fuste, Mérida, España.

sábado, 19 de agosto de 2017

Vigía


Estrechar el lazo en la distancia es oficio del farol. Donde los siempres y los jamases tiene sentido porque la luz queda encendida como si fuera la única compañía. 

Fotografía: Castillo de Monsaraz, Portugal,

viernes, 18 de agosto de 2017

El osos


Ya no quiere miel, ni hacer piruetas, ni subir al árbol, ni siquiera morder bellotas. Quiere comer sopa en la casa de ricitos. Ha soñado con ella en el bosque, en el turbulento río cuando atrapa salmones vivaces. Todo es inanimado sin esa faz; sin esa ardorosa mirada que lo bordea y afila sus garras sin quererlo. Es él que nos dice que se pierde; se ríe de su gloria y quiere ser piel desollada y narrado en otro cuento, no importa que se distorsione su historia. 
Él se muere por un beso de ricitos, la de oros en los cabellos e infinitas bocas. Los sueños de un oso nos obliga a condolernos cuando lo vemos aturdido en un plato rodeado de papas y besado por los jugos de naranja  y cacahuate.