Aburrida de dar vueltas zumbando en mi sopa, realiza un giro descomunal. Retoma la ruta del florero a mi plato y se posa en la cuchara. El tiempo se detiene y los vapores de la sopa parece que la narcotizan. Intento, en un movimiento espontáneo, darle alcance. El instante se congela, el espacio se comparte y esa línea ilusoria se quiebra y ella despega con su sabia rapidez. Revolotea triunfante por el plato con una superioridad antipática. Por fortuna tengo un instinto doméstico y nada ma perturba. Voy por un poco de miel y la unto en un pan. Espero el aterrizaje en un ambiente más propicio para la palma de la mano y propinar el manotazo final. No tengo urgencia.
420. Escritores españoles I
-
Francisco de QuevedoEl recto Juan Ramón Jiménez Tenía la heroica manía
bella de lo derecho, lo recto, lo cuadrado. Se pasaba el día poniendo bien,
en e...
Hace 2 días.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario