sábado, 11 de abril de 2026

El espanto


Con gran paciencia el espanto chupa del pecho de la casa. Es un pecho puchero que alimentaba a todos. La oveja negra tiene la leche negra, eso la sabe el espanto. Escarmentada la familia buscó durante algunos días una dignidad en el escape. 

Fuimos devorados uno a uno. Extrañamente puedo escribir inútilmente estas palabras. Seré devorado como todos. Los espantos nos rodean, tal vez no los reconozcas. Tu cerebro comenzará con frío, una oquedad que se llenará de murmullos. Luego sin decir nada el espanto te envolverá. Serás su alimento.

No hay escapatoria.

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