miércoles, 19 de septiembre de 2018

jueves, 13 de septiembre de 2018

Lección trigésima


No hay mejor puerta que la se toca a sí misma.

Fotografía: alguna puerta en Porto, Portugal.

martes, 11 de septiembre de 2018

martes, 4 de septiembre de 2018

Lección vigésima octava


La ventura de las claraboyas se aquilata cuando los vértices se queman. El ojo es telescopio de orillas prófugas.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Septiembe


Los días que guardamos en la palma de la mano nos suben por los dedos. Llegan a los labios y balbucean esa sonrisa serpentina. Nos enreda; sube y aparecen las voces con los ojos abiertos de par en par. 
Entonces cantan.

viernes, 17 de agosto de 2018

Sexagésima primera columna


Algunas columnas tienen la forma de mujer para aplacar la sed de las fuentes.

Fotografia: Chafariz da Rua Oscura. Porto, Portugal.

martes, 14 de agosto de 2018

viernes, 10 de agosto de 2018

La 34


La 34, exhausta, se perdió la meta. Escuchaba pasos, silbidos, voces. Ráfagas de punzantes recordatorios. Su infancia, sin acomodo, siempre corriendo se le fue metiendo por el carril derecho. En el último sprint la rebasó con facilidad. Sus patrocinadores la increparon. Ella, sumisa ante las evidencias, se hidrató para recuperar el llanto vertido.

jueves, 9 de agosto de 2018

martes, 7 de agosto de 2018

Sr. Moteado



El Sr Moteado no conoce al ocelote. Sombra, sueño y engaño lo persiguen en el fervor de creer ser único. Es verdad que hay un brillo en sus ojos, un felino ardor y ese obsceno andar de ridículo macho. Nada lo consuela, tiene ahora el tizne del himno roto. Alguien le dijo que el ocelote tiene mas poder y misterio. Él sacó su tamborcito, los crótalos de la abuela y encadenó, con el vientre manchado, canciones de lamento, de ruina. Ya no duerme. Resiste sonámbulo los nombres que le den identidad. Su casa, la gente que camina en las calles le parecen inhabitables.
Le fue creciendo el heroísmo. Tirarse a la hoguera. Nacer con otro sol en la piel. 
El fuego no es suficiente. Ayudemos al Sr. Moteado donando leña, carbón o cualquier objeto combustible. Seguir la huella del humo.