viernes, 25 de abril de 2008

COM PAZ


La voz de un poeta tiene la capacidad de deslumbrarnos y confrontarnos con lo que somos, con lo que pensamos que somos o con lo que ni siquiera soñamos que podíamos ser: a través de su palabra el mundo es otro y es el mismo, somos habitados por sonoridades y significados que repercuten en nuestra conciencia como otra respiración y nuestra sensibilidad se recubre con otra piel. La palabra no solo representa la realidad, es realidad. Con la palabra el mundo, nuestro mundo, es poseído. Primero nombramos y después representamos.
Hay voces, poetas, que nos acompañan y dialogan permanentemente, Octavio Paz es una de esas voces. A diez años de su física muerte, intenté dialogar con él de otra manera, a través de la representación, del silencioso mundo bidimensional del dibujo y el color.
En los próximos días contare los resultados de este Antojo, por lo pronto les entrego la invitación.

jueves, 24 de abril de 2008

Presentar credenciales

YO NO NACÍ EN EL MAR...

Yo no nací en el mar, nací en octubre,
bajo la ley del musgo que se anuda
con otra sal, que pica, se desnuda
en otra piel; la del cobre que cubre

al águila que sueña y que se encubre
bajo piedra solar que sangra, suda.
Piedra de luz que el tiempo abrasa y muda
en otra voz, que se chupa en la ubre

solitaria de la cuna. Herencia
animal de la escritura. Aciago
despertar de la mañana. Dolencia

de las imagenes quebrdas. Pago
con carne y con ayuno mi obediencia.
Yo no nací en el mar, pero naufrago.
Sergio Astorga