miércoles, 26 de julio de 2023
martes, 25 de julio de 2023
Laxa vida
Se le retorció el cansancio en el cuello. Bosteza su recuerdo en ese recoveco recóndito de su cansada vida. Nunca logró erguirse como todos sus amiguetes. De tanta nausea se hizo con una reputona reputación. Rete cansado por cualquiera de los sentidos. Se conjuga sin verbos. Tanto es su cansancio que me tensa.
Me cansa.
lunes, 24 de julio de 2023
domingo, 23 de julio de 2023
sábado, 22 de julio de 2023
viernes, 21 de julio de 2023
jueves, 20 de julio de 2023
miércoles, 19 de julio de 2023
martes, 18 de julio de 2023
lunes, 17 de julio de 2023
domingo, 16 de julio de 2023
sábado, 15 de julio de 2023
viernes, 14 de julio de 2023
Amor callando
Ya nos tiene fastidiados con sus cantaletas matutinas.
- ¡Que te calles! le gritábamos
- Te haremos caldo.
Indiferente, seguía a viva voz con su estridente canto al alba. Cada vez su pescuezo era más antojable.
Los vientos llegaron con amor al silencio, comenzamos a picar cebolla y a pelar los ajos.
Ahora, como buenos amantes, nos quedamos en cama, dormitando.
El amor es así: justiciero, calladito como el orden.
jueves, 13 de julio de 2023
miércoles, 12 de julio de 2023
martes, 11 de julio de 2023
lunes, 10 de julio de 2023
Rebufo
El azul era tanto que ellos se fueron juntos. No sintieron dolor. Tanto Estocolmo los llenaba.
Vivieron así hasta que el violeta apareció negando su disfrute. Lo sé, es difícil explicar, sus piezas humanas repartidas. No tengo pruebas. Sólo el azul queda como rastro.
viernes, 7 de julio de 2023
Tiempo bigotudo
Custodiado por el huésped más incómodo, sus bigotes se erizaban “dalinamente”. Amigo de los instantes, un sinfín lastra sus bolsillos. Nadie lo sigue, es por demás un paria. Humanamente se molesta, se entristece, aunque sonría a las seis de la mañana. A las ocho el semblante le cambia, se entrega al ocio.
Sus quehaceres los pospone, como la inmensidad. Piensa que el tiempo es como el hielo, se va derritiendo, dice, depende de la temperatura del carácter.
A todos los relojes de su casa les ha quitado las manecillas, no quiere ser manipulado. Solitario gira en su galope sin horas marcadas.
Sebastián Argüello levanta la vista, sólo llanura y un aire pelado en su remolino temporal.
Así se le pasan las jornadas.














