sábado, 5 de agosto de 2017

Cavilar murallas


Algunas estatuas todavía se preguntan si las murallas se levantan por razones políticas o morales.
No queda más remedio que recurrir a Valéry, cuando dice que el hombre es un animal preso fuera de su jaula.

Fotografía: Estátua de Arnaldo Gama, junto das Muralhas Fernandinas. Escultor: Rogério de Azevedo. Porto, Portugal.

viernes, 4 de agosto de 2017

Por la noche azul


Se les llegó la noche azul. La luna había salido naranja como ladrando de día, cargando en su redondez los suspiros de todos los amantes de la noche. No se veía nada, sólo los pasos hundiéndose. A tientas se animaban. 

-Ya llegaremos, decían. 

Eran dos, sudados, decidieron seguir sus pasos. Huían, se robaron unos pocos centavos del bolso de su madre. Ella, los quería castigar con azotes. Los vecinos oían los gritos desesperados que se confundían con el ladrido de los perros. Por eso huían. Pero nada les valía. Sentían esa mirada en la espalda, esa mano gruesa rompiéndoles  los labios, y ese hilo de sangre que muy pronto las hormigas se agolpaban frenéticas en círculos bebiéndola, insaciables. ¿Dónde quedó su pecho amoroso? Nadie los defendió. Por eso salieron. Tocaron muchas aldabas y toda la gente, borrosa, nunca los consolaron, sus caras se vaciaban cuando los veían. La noche era clara, de un azul nítido, pero no se veía nada. Como si una nube invisible les adormeciera los ojos. Era delgado el aire, respiraban con trabajo, como queriendo sollozar, pero no había lágrimas, sólo esa resequedad del que huye. Sólo tenían esa noche para poner distancia. Ellos escucharon los rumores, por eso tomaron el dinero. Delirantes, seguían en línea recta como si adelante se encontrara el sosiego. Por fortuna, la noche se callaba, como respetando la huída, envolviéndolos en un arrullo silencioso. 

-¿Falta poco? 
- No lo sé.

El esfuerzo frío, les exprimía. Querían parar, dejarse dormir. Pero tenían que huir. El miedo se camina. Íntimamente sabían que nadie iría en su búsqueda. Pero reconocían que la voz de su madre no sabía de distancias. Y como si ese pensamiento les entrase por los músculos ellos seguían, como si la noche apenas empezara y el azul fuera ese reguero del día por venir.

jueves, 3 de agosto de 2017

Se solicita enamorado


Fue tanta la miel que al final se quedó vestida y alborotada mirando en el balcón. Grandes rebajas. Se aceptan propuestas.

Fotografía: Rua das Flores, Porto, Portugal.

martes, 1 de agosto de 2017

Agosto


Los deseos pequeños en la ciudad enloquecen cuando a la una de la madrugada suenan los tambores del alba. Con los ojos en alto entremos en agosto con ese esbozo de fugitiva sonrisa.

Una alegría exultante, un gemido y la helada certidumbre de estar atentos y desafiantes.

lunes, 31 de julio de 2017

La creadora


Lo llevó en el vientre como el camafeo deseado. En mayo le fue naciendo el amor como yerba mala. La dejó crecer. Como una ancha gota de flor que palpita y se abre, fue creciendo caliente. Le cantaba y modelaba con la voz y hacía de su carne el material dulce que le aturdía la fe y sus sentidos. Virginal resplandecía. Cargaba un fruto construido, sólo de ella. Con la fiebre del artista, besa esa evidencia solitaria, esa jubilosa materia que asciende  de su seno. Que reina se sentía. Se acunaba fulminada en la noche para cosechar esos río subterráneos de la memoria. Era un horno de pan su seno, deliciosos y desbocado e interminable en su holgura. No quiere que se rompa la fuente, quiere quedarse con esa curva frágil de la vitalidad. Ella hace la casa con su cuerpo, se fermenta y se renueva, como la cueva roja del primer fuego. Perversa, se hunde en su egoísmo hospitalario y como maga, enciende el universo, el único universo válido que vaga. Vaga. Sólo vaga.

domingo, 30 de julio de 2017

Campanario macho


Algunos campanarios se enardecen al llamado masculino. Juguemos el viejo juego de los dados. Para salir con la excelsa retórica del paraíso.


Fotografía: pelas ruas de Matosinhos, Portugal.

viernes, 28 de julio de 2017

Don Ramón


Vermelles les cireres
tot llum, tot mar
tot claustre.

Ramón Xirau

El sagrado templo de su pluma lo llevó a ese claustro florido que todo sabio recurre cuando encuentra en la caligrafía gótica los misterios del trazo grueso y delgado. Lo que es en presencia esta ausente y lo ausente forma presencia, aseveración que supo desde su infancia mediterránea. Consagró como todo lector, el tiempo en dos momentos: el pasivo de la delectación y el activo de la dislocación. Porque toda acción se aleja de su útero y se descoyunta en el trajín del día a día. Por eso el claustro y la atalaya, el mar y las cerezas.
Gran recuerdo y enseñanza, Don Ramón, por los pasillos interiores dejas la fragancia de luz y de azucena.

jueves, 27 de julio de 2017

La Señora O'Hara


Alegre como un beso que se cuenta y nunca se ofrece, la Señora O'Hara por parte de padre y Ferrera por parte de madre, se consagró por entero a solfear la vida.  A flor de fuego nació en los arrabales de la ciudad, esa que tiene el olor de féretro y la luz tísica. Sus primeras letras se le grabaron como el vestido escarlata que nunca se quitó. Tantas eran las ganas de ser graciosa y educada. Tenía, para no sentirse desnuda, varios vestidos del mismo color y estilo. En alta voz, como pajarito tibio rojizo, mantenía a raya cualquier chisme que aflorara en el sudor del día. Su cintura tuvo ese vaivén de hamaca que miles de zancudos la rondaban. Como era de esperar, se fermentó su O'Hara y como condenada a martirio, su venas se inflaron y una noche de aventura, que fue a parar en el hueco de su inmensa sepultura, conoció a ese hombre de bigotito estrecho. No hubo desengaño. Sólo el quebrado azogue de la viudez. Un día, el bigotito, se consumió como el coñac de todas las noches. Ella, nunca derramó ni azul ni verde, se aferró al rojo. Debe dolerle mucho el corazón. Su canto no tiene fondo, eso lo sé cuando la veo y me escondo para que nunca vea la pena que me causa. Cosa de la vecindad.
La sombra no la inquieta y aunque vive sin causa, al mirarla, uno siente el brazo diestro y la palabra invalida de hombre.

miércoles, 26 de julio de 2017

Exposición en Matosinhos


No es para cansarlos, ni por distraerlos con banales devaneos pero… los estoy convidando por este medio para la Exposición colectiva donde este charro participa con un cuadro. Me voy acercando a ti… Matosinhos está en la periferia de Oporto.

Quedan invitados una vez más.


Coman frutas y verduras y busquen la sombra de un Salgueiro.

martes, 25 de julio de 2017

En fila


Siempre se esta preparado para recibir algo que nunca viene. 
O duelen los codos o las alas.

Fotografía: pelas ruas do Porto, Portugal.

lunes, 24 de julio de 2017

Rana en té


La rana llegó húmeda
a cantar sobre la mesa
una tonada única.

Croac croac en do
croac croac en mi
así porque sí.

Va mudando de color
del viridiana al azul
en un salto de humor.

A la hora del té
bien sabe un re.
Como si al oír

a la rana cantar
una luna redonda
se fuera a formar.

Saltando su gerundio
se fue de la mesa
la rana que un día

dejaste escapar 
por la persiana.
Croac croac vocaliza

croac croac llena mi día 
en la dulce mañana 
como verde campana.

¡Sabrosa su melodía!

domingo, 23 de julio de 2017

Sin cordura


De tanto palpitar su enrojecido músculo se salió de sus fronteras. ¿Cómo se puede llamar a éste fenómeno? La respuesta no deja de ser cordial. Son testigos, el borrego y el sol.

viernes, 21 de julio de 2017

Labia suelta


I

Nuestras palabras
cruzaron el puente.
Eran de hierro,
metálicas en su eco.

II

En el vacío del frente a frente 
sólo la piedra retiene
el fuego de las palabras.

II

Se hunde la memoria
al paso del río.
Reconocer la voz
en tu perfil. 


IV

En momentos de angustia
las interminables aguas 
regresan como si tocaras puerto.

V

Las mañanas de Europa
son tristes como las distancia.

VI

Encontrar un lugar
que no duela
cuando las palabras 
ya se han ido.

VII

¿No sientes el muro del frío?


Fotografía: Río Duero desde las Fontainhas, Porto Portugal

jueves, 20 de julio de 2017

Comer con estilo


Como si fuera un fósforo ardiente la noche le roba el sueño. Todos duermen pero él se levanta, enciende un cigarro, le gusta rebelarse a sí mismo, se asoma por la ventana. Son las dos de la madrugada. Poco a poco va ganando volumen su cavilar. Las calles vacías como su almohada. Es excesiva la existencia, se dice. Antes que cante el gallo, así se dice, hay que comer los cadáveres que hicimos con el día. Todo con estilo. Con la cólera de infancia, esa, que por desigual, busca el estilo. El estilo que que transfiere la maldad inequívoca en signo emocional amortiguado. Con el estilo se come y se aplaude lo que el pecho contiene de sangre. Él come, devora todo, números y letras y no tiene freno, porque para eso esta el estilo, para elegir las batallas y a sus déspotas. Vida y pasión con estilo. Así, asomado a la ventana, a las dos de la mañana entiende que el aliento debe tener estilo para que el mundo en su balanza pueda recitar su papel, su parlamento de tierra. No hay como comer con estilo. 
Los que tienen cansancio lo saben.

miércoles, 19 de julio de 2017

Café en movimiento


La belleza de la velocidad no tiene igual. Beber café en bicicleta nos prepara para las emociones más intensas de movimiento. La ruta se establece por la intensidad aromática. Sí es un café express la vorágine que nos depara es absoluta. Si es un café sencillo podremos pasear com si fuera un paseo dominical en la alameda. Subir y bajar paredes se vuelve un acto habitual de cafeína. El tiempo y el espacio, como bien sabemos, es sólo referencial.  Así que los presupuestos lógicos dejan de tener sentido, siempre y cuando no tomemos café con leche, porque de esa manera se anula las capacidades dinámicas de todo movimiento constante.
Es necesario dejar atrás cualquier actitud utilitaria y ramplona, por eso es imperante que los caballeros se abstengan de llevar sombrero y las damas vestidos amplios ya que pueden provocar fricciones innecesarias.
Se convoca a los espíritus aventureros a dejar sus cómodos asientos y entrar de lleno al futuro de una estética de Generación X.
Los manuales de cómo beber café en bicicleta sin importar las rutas se encuentran in situ a la entrada del establecimiento.
No olvidemos que la poesía se toma sin azúcar.

Fotografía: Interior del Café Alambique, Porto Portugal.

martes, 18 de julio de 2017

Negociación fallida



En la mesa se reparten los protagonismos. El trayecto simbólico de la manzana le hacía sentirse primogénita y digna del mejor trato. ¡Ah! pero la cuchara rebatía su existencia al poner sobre la mesa sus antecedentes Paleolíticos, soy la concavidad que siempre se adapta a las bocas, decía ufana. El tercero en discordia, el ananá, en su gauaraní temperamento extendió su perfume al son de una polka paraguaya.
De aquel encuentro se firmo el Tratado de los Espacios Igualitarios.
Por desventura, la guayaba se opone con vehemencia.

lunes, 17 de julio de 2017

Exposición en Museum of the Americas


Me complace invitarlos a la exposición a colectiva a celebrarse  en el Museum of the Americas y Fomento Cultural México. Ramitas de mejorana, si ustedes tienen a bien visitar. Como verán será fácil identificar la obra con la que participo.
Suerte para todos y espero que muchos ojos vivaces y pensamientos preclaros visiten la exposición.
Están avisados. 
Que conste.

domingo, 16 de julio de 2017

La terracota y el sueño


Cuando volvió de su gran viaje y al verse desnudo, tomó un puñado de arcilla y modeló un ave sin alas, con una hermosa cola. La puso al lado de su cama y esperó tranquilo a que llegara el sueño. Se miró hermoso, y como un salvaje ñu, trotó por las praderas hasta que encontró unos pastores que al verlo flaco le dieron leche de cabra. Cuando volvió en sí, sus ojos se llenaron de lágrimas. Emocionado, no sabía si quería volver a nacer. Tal era su desventura. Sus rodillas quedaron inmóviles esperando que el fuerte sol ablandara la arcilla.

sábado, 15 de julio de 2017

Oquedad


La suerte no cambia cuando te detienes, entre miles de paseantes, a mirar lo que hay al frente. Un brioso agujero deja ver el otro lado y no puedes evitar reconocer que ese otro lado es el gemelo no nacido y así quedamos tranquilos por no perder el protagonismo de nuestro propio espacio.

viernes, 14 de julio de 2017

El Señor Estrella


La suerte del Sr Estrella intensifica los incesantes augurios de los rencorosos. Muchas noches esperaban que un soplo maligno entrara por los resquicios de su alma, todavía se cree que existe un algo puro en el Sr. Estrella, nada más falso. Él apenas se da cuenta del malestar que causa. Tiene insomnio y la cabeza repleta de cicatrices de los golpes nocturnos. Es verdad, las cosas le salen bien sin intentarlo. Tiene buena estrella, dicen. Pero él agoniza de tanto cargar esa estrella. Hace señales desesperadas para que lo ayuden con ese peso de felicidad que lo abochorna. Nadie disimula su envidia. El Señor Estrella implora y como esclavo del amanecer, camina por las desiertas calles, silencioso, con la cautela del infeliz aplastado por el maldito apellido que ha heredado.