domingo, 16 de noviembre de 2025

Azul en trazo

 


El trazo en azul tiene la viveza de pájaro, pero también de jaula. Para salir tiene que dormir el canto y dejar que la ensoñación se acumule. Entonces todo sigue caminando como siempre. La tasa de te sobre la mesa, el olor a frijoles refritos y ese diario que sigue en estreñimiento grave. 

El azul se tempera con poco pigmento y la goma arábiga tiene que ser diluida con alcohol. Por eso, en trazo azul, la nacionalidad está en su círculo carismático. Sí, su tiempo se rasca en el plano, hasta que fluye. En papel de algodón se cala, cuando fresco parece húmedo y tenso, cuando seca, sabemos que su intensidad disminuye, como el tiempo que nos queda.

Volvamos al presente, no te dejes aconsejar por el malva, que tiene una tendencia suicida. 

Busquemos el trazo matutino que perdure hasta la tarde.

jueves, 13 de noviembre de 2025

Por un cinco

 


Por cinco centavos pidió pan. El hombre vuelve los ojos y mira el vacío. Su desayuno nunca llegó. Se fue dicen, en carreta al desfiladero. Un haz de luz llegó a calentar sus huesos y tal vez otro pobre buscará refugio bajo el polvo.

Es tan triste no tener cinco centavos para dárselo que me doy la vuelta a mi mismo.

jueves, 6 de noviembre de 2025

Hilar fino

 


Al tejer su tapete su memoria artesanal le devolvió la razón de estar al lado de la sensibilidad. Nunca destejió aunque las ventas fueran cada vez más pobres. 

La lealtad a un oficio lo hace humano.

sábado, 1 de noviembre de 2025

Noviembre 2025

 


La termodinámica le debe a la constante de Boltzmann, su concepto fundamental, al expresar matemáticamente la entropía desde el punto de vista de la probabilidad.

Su suicidio no fue en vano, el reconocimiento le vine directamente proporcional a sus aportes.

martes, 28 de octubre de 2025

Por un pan


Uno camina por la calle y un olor fresco a pan horneado se meten las narices. ¿Por qué no vives en tu patria? Me preguntan los encopetados empresarios de siempre. Yo los restrego con el jabón del silencio.

El olor a panadería tiene la patria del olfato. Amasar y hornear son las fronteras entre el hambre y el disfrute. 

No fue fácil reconocer el tipo de pan Richard Hart, tuvo tanta premura por saber la estructura de lo hecho. A todos le padecía habitual ir y comprar. Me llena de asombro que exista tanta rigidez de nariz. Me gustaba cuando el pan, el bolillo, lo envolvían en papel de colores. No me acuerdo, pero, me contaron que era el papel que le regalaban las papelerías que ya no lo vendían porque tenía las puntas dobladas. 

Los domingos no hacían bolillos ni teleras, por eso entre semana muy temprano nos turnabamos para comprar una bolsa inmensa. No hay nadie que rechace un una taza de chocolate para sopear su bolillo. 

A menudo el estado de la mente depende del pan que comes. Un día llegó la oscuridad, ya no olí a pan, sólo a sexo rancio por las calles. Todos andan sonámbulos, listos para el psiquiátrico. Qué haremos por un pan digno y oloroso. Tal vez salvar a los panaderos de la industria de la bazofia.

¿Te unirías?