miércoles, 23 de noviembre de 2016

Lluvia entre calles



Llueve. La calle se ata a su cuerpo, soñando la ciudad que le nace.
Su piel es dura. De asfalto. ¿Tendré que describirla?
Todos saben a lo que huele. Los nombres de cada calle pertenecen al que la habita. El humo de las alcantarillas, los rituales del ruido, del incesante ruido: su retrato. Sus huellas son un desfile interminable.
Las esquinan enloquecen cuando ven un paraguas. La calle es un fragmento de ese íntimo lugar ausente. También es la postal que deja el rastro visual de una raíz que ya olvidamos.
Llueve. Todo el tiempo.

martes, 22 de noviembre de 2016

Extravío


Algunos asientos han perdido su botella.

Fotografía: en algún lugar de Porto, Portugal.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Manolito


Del bolsillo izquierdo del pantalón, Manolito sacó un bicho verde con grandes antenas y cinco pares de patas largas.

- ¡Saca de aquí esa cosa! -dijo mamá.

Mamá se enoja siempre, y tiene razón, una vez Manolito trajo en un frasco una lagartija enorme. Cuando abrió el frasco, la lagartija, aterrada, salto a la cara de mamá. Se oyeron gritos y después lágrimas. 
Manolito, no entiende y sigue trayendo sabandijas. A mi no me regañan ni me gritan, yo prefiero comprar dulces, en las tardes saco del bolso de mamá unas monedas, ella ni se da cuenta. Hay que ser listo.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Referencia


Andar por senderos, siempre movedizos y esquivos en la ciudad que habitamos; nos consuela ver en la ventana cerrada dos puntos rojos vitales, suspendidos en diminutas macetas, para pensar que cuando se abra la ventana una desnuda caricia nos espera. 
Referencia lejana de cuando teníamos la certeza de llegar a buen puerto. 

Fotografía: por el Passeio das Virtudes, Porto, Portugal.

viernes, 18 de noviembre de 2016

As


Una noche al doblar los naipes se encontró el As. Descendió a ese sótano; a esa llama que lo abrazaba. Desde entonces navega ufano, rompiendo a llorar porque la suerte es un escombro entre los otros.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Trigésima sexta columna


Algunos conceptos se estiran tanto que se transforman en barrotes.

Fotografía: Pela rua dos Mercadores, Porto, Portugal.

martes, 15 de noviembre de 2016

El Sr. Casas


Como si fuera un lebrel de su espacio, el Señor Casas, vivía como duro pezón, como estatua que nunca se mira acorralada en su hieratismo. Un cerrado huerto de paredes pintadas en blanco donde se derriten algunos retratos de familiares y amigos, y esa sombra ausente de los insectos, lo colman. Ni rencor ni silencio se perciben en sus hábitos. De noche, como agua nocturna, limpia los malos pensamientos de la huída para recuperar esa armonía de su orquestada vida. Es un paseante de interiores, un angélico de sus propias nubes. Fortalecido desde pequeño por unos padres que le dieron su agonía como llama, él, dulcemente se dejó llevar por sus inclinaciones y nunca levantó la voz con queja alguna. Se casó sin aspavientos para enviudar con esta tranquilidad luminosa de la aceptación. Desde entonces viste de blanco y los ceniceros se vaciaron. Ahora sólo habita el espacio de su propio nombre. Mastica un estilo austero y en su mesa se exhibe el buen pan y el tazón caliente con la sopa de verduras.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Decantar


El paisaje sólo es tangible en el latido del ojo que lo mira. La luz descubre los confines para que el viento anide con su tacto de memoria. Inmóvil, la extensión se gastará ahora en la república de las imágenes por venir.

Fotografía: vista de Riveira desde Vila Nova de Gaia, Porto Portugal.

domingo, 13 de noviembre de 2016

jueves, 10 de noviembre de 2016

Minimal


El Señor Minimalista nunca tuvo ese brusco despertar de la consciencia. Pocos rasgos lo escrutan y su abismo cotidiano ni lo asombraba ni lo perturbaba. Se acomodaba en cualquier rincón y dejaba pasar las tempestades de la realidad, esa que estaba afuera de su contorno. En su lecho, como un reptil en asecho, se exhibía. Nunca se vio persona mas deshabitada. Sus compañeros, monederos falsos, lo velaron a los 30 años de de su edad. Celosos de cumplir su último deseo, una simple estaca le sirve de epitafio.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Pupilar



Algunos reflejos están celosamente en custodia para que la mano no los toque.

Fotografía: algún reflexo pela Rua de Santa Catarina, Porto, Portugal.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Ante la cámara


Se abrió paso entre la multitud, se apoltronó hasta la primera fila, sacó su cámara fotográfica y pidió a todos que posaran, vamos, que pusieran su mejor cara. 
La querida Rita se enredó como era su costumbre tratando de juntar las malas lenguas con la suya. Sentado, el abuelo, mostraba sus únicos dos caninos. La tía Junita, lucía su melena rubia oxigenada y un poco sorprendida, enmudecía ante la indiferencia de la concurrencia. Como pez en el agua el el joven Basilio, iba de un lado a otro, no encontrando lugar para la pose, por eso salió de perfil.
Revisando la fotografía, encontró dos personas que le eran desconocidas. Preguntó. Le dijeron, entre las risitas de mamá, que se quedara quieto y olvidará, que ante la cámara todos nos transformamos.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Trigésima quinta columna


Algunas columnas escenifican, todavía, el eco de la comedia en la tragedia de todos nuestros días.

Fotografía: Anfiteatro, Mérida, España.

martes, 1 de noviembre de 2016

Noviembre


Noviembre me gusta para untar el aceite en árboles desiguales, poner las dudas en tumbas semejantes y dejar en orden los cráteres del pensamiento. La melancolía de lo ya bebido se improvisa en Do.
De lejos nos llega esa melodía tan sola que hace bulla entre los huesos de los días.
Busquemos la llave de Sol de nuestra celda.

domingo, 30 de octubre de 2016

El Sr. Berenjena


Como si fuera un buen endecasílabo, dejó su huella en el papel para que imaginemos el lugar que ocupa en el mundo.

viernes, 28 de octubre de 2016

El idiota


Corrían años actuales y una queja se escuchaba, tipluda, desmembrada - ¿No entiendo porqué me partieron la nariz? Soy simpático, ocurrente, bebo mucho pero bien, no ensucio mucha ropa. Ella me tiene que obedecer, es lo correcto. Hay que tener educación, digo. Ella está para servir, todo mundo de bien lo sabe. Es en verdad un atentado, es no entender al mundo. Golpearme a mí, que soy todo dulzura y diplomacia. Tengo mi parte buena y generosa, ¡claro! hay que descubrirla, hay que esforzarse, no todo es así de fácil.
Cómo dice el tango, el mundo es un desatino, mira que hablar de igualdad. ¡Ay, qué tiempos!.

jueves, 27 de octubre de 2016

martes, 25 de octubre de 2016

Circunferencia


Cuando sobran las miradas
los signos comienzan. 
Escribo el círculo
para no escribir tu nombre.
Para que que exista el aire,
para que la huella crezca
en círculos, 
como el humo
como la voz,
como la luz,
espacio no tocado de tan puro.

Fotografía: Algún muro en las Ruas do Porto, Portugal.

jueves, 20 de octubre de 2016

Trigésima cuarta columna


Algunas columnas se enlazan como collares en el cuello de una dama.

Fotografía: Fonte Mourisca, obra de 1922, realizada pelo escultor José da Fonseca. Sintra, Portugal.

martes, 18 de octubre de 2016

V Microconcurso



Se escuchó un barullo. La caída de un paquete por la boca del buzón de la puerta. Cartero en los oídos. Bajo las escaleras, me apresuro, el ansia me enturbia. Al abrir el paquete me encuentro con el librito: V MICROCONCURSO de la MICROBIBLIOTECA.
En el mes de octubre, presente lo tengo yo, el texto: Compás de espera llegó a la final.
Con la satisfacción en el occipital, silla turca y puente de Varolio, les doy cumplidas gracias por enviarme el libro que recopila a todos los finalistas y ganadores.