martes, 13 de noviembre de 2018

Sexagésima cuarta columna


Algunas columnas son tan hospitalarias que no importa tergiversar los conceptos. 

Fotografía: La casa del Pueblo Hostal San Pedro de Atacama, Chile.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Escena Mayor


La puesta en escena prende fuego de oro y plata en los lomos del primer actor. Injerto de bravura pisa la arena dura y de rodillas el rayo de grana deja gloria tras su bufido de percal en su frente lidiadora. Somos clarines en bandadas convirtiendo en banderola el valor de limón y canela. Sanguinarios como todos nuestros días, la mora lidia con la sombra el sudor de la gracia. El primer acto gladiador nos recuerda la crudeza del nacido sin oro y plata, sólo el llanto en carrusel. Eso nos cautiva. Ese ruedo de luna girando con la alegoría del que se quita el sombrero en el segundo acto. La espada apaga los faroles y los jinetes ya no suben al monte. El aplauso corona el último acto como si la verbena de voces entrara de puntillas por la puerta partiendo plaza, traspasado.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Espasmo


Perdió la brújula una noche encarnada. Desvelado, sentía que las tinieblas eran de ceniza. La nariz chata, una boca atormentada, una gula ingrávida y un cuerpo a la deriva. Es inútil decirle que las buenas horas están fuera del barrio. Es inútil abrir la puerta. Al oprimir la pluma parece que las letras desiguales ya no son de mi mano solamente. Se diría que las luces están encendidas en el profundo negro de la prosa formando indefinibles parejas de mortales. Se diría que la ficción mínima es un eco encarnado de un brújula montada en el oído.
Se diría. Siempre se diría.

lunes, 5 de noviembre de 2018

“Animalia de los Antojos” Calendario 2019


Noviembre me gustó para el futuro porque todo calendario prepara la multiplicación de la dulzura vital, por eso, este charro se complace en presentar su Calendario 2019 “Animalia de los Antojos” para que no perdamos nuestra esencia original. 
Como ya es hábito, espero que bondadoso, este Calendario “Animalia de los Antojos” se pone a la venta al precio ya de todos conocido y será enviado sin costo alguno a todo el mundo habitado por humano vía correo.
Si están interesados es sólo enviar un correo y de inmediato será mandado a la comodidad de su hogar, oficina, quinta, edificio, fabrica, hacienda, latifundio, monopolio, es sólo decir quiero y listo. 
Espero con afán su respuesta. 
Pase buenos meses pasando las hojas de “Animalia de los Antojos” Calendario 2019.
Así sea.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Sexagésima tercera columna


La columna básica comenzó a erigirse humanamente.

Fotografía:Chelmamüll,  estatuas Mapuches. Museo Chileno de Arte Precolombino. Santiago, Chile.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Noviembre


Sobre la curva tensa del hueso del año, que es noviembre, iremos juntos tocando los labios de todos los que duermen con el alma suelta. Yo recuerdo la altura, la barbara altura de las horas, por eso los invito a beber de las tardes el magnesio de los corazones. Sentémonos a la mesa y nos veremos con los demás desayunando con la misma cuchara de madera o de peltre, el sudor del día y sus motivos.

lunes, 29 de octubre de 2018

Sexagésima segunda columna



Algunas columnas sostienen la idea del mar y de sus dioses.

Fotografía: Fuente de Neptuno, Cero de Santa Lucía, Santiago de Chile.

sábado, 27 de octubre de 2018

Yayo Bustamante,“El relajado”


Se fue relajando como un cerezo. Se abandonó a los testículos del azar y un sin fin de palabras se le vinieron al muro de su memoria. Su memoria siempre estuvo a su espalda, se curvó y la hizo ancha. Todo lo que le gusta se pasea silencioso delante de su ojos y todas las manos que apretó intenta olvidarlas para no tener apego. Por las noches, se despide del día, se enfunda en esa pijama de franela, se esconde como detrás del zaguán y juega a las escondidas, algún día dice, ni él mismo se dará cuenta cuándo ya no se encuentre. No es un pesimista, no, tampoco un ingenuo, sabe lo que todo hombre sabe: llevar al niño solitario pegado al apéndice y el diámetro oscuro de la sangre cuando se quiere convivir, arando, con los otros. El se siente relajado, honesto como todo un hombrecito. Sin rencores no dichos en la piel y ese olivo verde en el bolsillo del pantalón. Tácitamente, su pena es inconclusa porque a buen paso se haya bien en el relajo.

viernes, 26 de octubre de 2018

Lección Cuadragésima primera


La permanencia voluntaria es inobjetable en tanto la volatilidad de los estilos así lo quieran. 

Fotografía: Plaza Colón, Antofagasta Chile.lecc

miércoles, 24 de octubre de 2018

El agitador


Se comió el grito, sus palabras y, la granada madura que pendía del árbol en el jardín trasero de la casa de su abuela. Sus amigos le mandaban miradas que le taladraban la nuca. Él, como se había tragado su grito, callaba. Su hermanita le daba jarabes para la tos, pobre, no conseguía introducir la cuchara en esa boca abierta. Asustaba ese semblante de cosa muerta de la calle de Humboldt, donde vivía. La opiniones se suscitaban encontradas, el asombro y la retahíla de consejos pululaban. Y digo pululaban, porque parecía una parvada que espesaba el aire hasta hacerlo sofocante. Irreconciliable su pasado con este presente mudo, le incentivo a exacerbar su sensibilidad a los olores. A señas pidió flores. Llegaron a esa famosa calle de Humboldt 34, infinidad de macetas de barro, de plástico, de cerámica, con flores de la más variada personalidad olorosa. Como no atinaban a evitar el mareo, la buena de la tía Martina, trajo un gran libro de flores que con floral paciencia, ponía enfrente de sus ojos para entender, de acuerdo a la dilatación de sus pupilas, la flor de sus deseos. ¡Jazmines!, exclamó. ¡Quiere Jazmines!.
Un mes le duró el amor a los jazmines. Comenzó como a marchitarse, desconsolados los visitantes, salían apretando las manos descompuestos por la duda. Es tan difícil entender los cambios de humor, suspiraban. Alguien, para animar, trajo un tocadiscos. De inmediato vieron renacer ese rostro tan admirado. La tía Martina, enfadada, comenzó, inútilmente, a gritar que él era un gran agitador y nosotros unos consumados tontos.

martes, 23 de octubre de 2018

Lección cuadragésima


La cordillera crece con su espinazo desafiando al obelisco civilizado. Insepulto.

Fotografía: Av Libertador Bernardo O'Higgins 9, Santiago, Región Metropolitana, Chile.

sábado, 20 de octubre de 2018

Lección trigésima novena


El desierto es tan pleno que no hay lugar para el vacío.

Fotografía: Cordillera de la Sal. San Pedro de Atacama, Chile.

jueves, 18 de octubre de 2018

Lección trigésima octava


Algunas familias se dan la mano como si fueran de fierro.

Fotografía: “La Familia” esculturas en fierro de Carlos Troncoso. Paseo Prat. Antofagasta, Chile.

martes, 16 de octubre de 2018

El Sr. Minuto


Ya es hora de decir que el Sr. Minuto es puntual hora tras hora, día con día desde el inicio oscuro de sus tiempos. Duerme entre el placer y el agotamiento en perpetua mudanza. Busca pan y vino y un poco de amor a su tiempo, que no atrapa. Con vivos y con muertos convive al unísono. Su brazo rodea la aurora como si al rodear el espacio pudiera poseer un poco de tiempo ajeno. Como el río, se pierde a deshoras. Un día se juntará con todas las horas y hablará del suelo que ha pisado. No pierde tiempo en bagatelas. Por eso el día lo alimenta con esas golondrinas imaginarias, para no morder la cáscara de silencio que tantos días han golpeado su temporal cuerpo minuto a minuto.

domingo, 14 de octubre de 2018

Octubre


No se ha roto el mes de Octubre, partido por la mitad, el norte nunca estuvo tan cerca con sur. El vientre del océano con el pecho azul es la república de los manantiales. Octubre todavía crecerá, y golpeará con su pezuña el orgullo de los días que se tambalean todo el año.
En esta orilla de Oporto, retomo el alga verde del calendario.