
424. Homéricas III
-
El hombre, animal lujurioso Marco Denevi (Argentina)Al menor descuido de
Circe, los amantes se le transformaban en cerdos. (Falsificaciones, 1966)La
vue...
Hace 1 semana.
Duermevela. Fina luz
Aguas nocturnas
El día de hoy cumplen un año estos Antojos y toda mi familia, siempre tan unida cuando de festejos se trata, se arrejuntan a la celebración desde sus distintos reinos y temperamentos; han llegado para tomarse la fotografía, algunos de ustedes ya conocen la parte mamífera de mi ascendencia y es de notar ahora la llegada intempestiva, tal vez por ser primavera de la prima Marcela, mariposita de ligeras vestimentas y ademanes. También llegó la Teresa, la venadita, mujer en segundas nupcias del tío Casimiro, se dice que río arriba el tío fue literalmente venadeado, eso de reincidir no ha sido bien visto por la comunidad de pezuña fina.
Hacer el amor
PARA UNA PATRIA
Cuando la noche sabe a hueso
(Asmático) ¡Señores...Señoras!, muy buenas... (tose). No tengo voz aterciopelada, ustedes me disculparán...pero ha llovido... ¡Ah! y cómo ha llovido... Esta ciudad es un mar de llanto...Sí, tienen razón, desde la colonia la ciudad se anega... Esos españoles no supieron encausar las aguas, aunque las cruzaron...pero ahora, ¿qué me dicen?...la ciudad es un drenaje... Todas las colonias ¡apestan!... No es justo Señoras...Señoras, nuestro aliento ya es ácido... ¿han visto el Sagrario Metropolitano?... ¡Oh! que belleza, joya del barroco mexicano... ¿lo han visto?... se pudre... ¡Se pudre hasta lo sagrado. (Saca el pañuelo para secarse el sudor) La ciudad se nos cae... se nos cayó... el corazón, ¿recuerdan?... Señor no se violente... sí usted. Seguimos de pie... En un sólo pie, el derecho, bueno, lo que queda; porque del izquierdo ni sus luces... (Toma agua) Disculpen estos desvaríos. Yo vine a hablar de la ciudad... (Engolado) La ciudad es de todos. Es nuestro hogar. Una casa grande y muy vieja... En un hogar siempre existen las desavenencias... (Deprimido) los malos tratos (indignado) Yo me casé... Sí señores me casé por... ¡imbécil!. Qué quieren soy sincero.... (Melancólico) Uno se casa con una idea y luego... Mi mujer me regaña... ¡saben ustedes porqué?... Porque hecho la colilla al aire... (Confidente) ella también la tira. No lo dice pero, yo lo sé. (Tose orgulloso) Lo que sea, mi mujer es limpia... Sale a barrer la calle todas las mañanas y todas las mañanas la calle es una mugre... (Desconsolado? Mi mujer se queja... qué remedio, no sabe que la basura nos llega por los vientos del norte... ¿se han fijado?, la acera de enfrente limpia y la nuestra, una mugre... (Irónico) Mi mujer es terrible pero tonta... (Satisfecho) Estoy tranquilo mi mujer no vino. Se quedó en casa...bueno... en casa de su mamá
Hoy será un día largo.
Una flor imbécil
Jugar a no querer en julio
Después del reparto de trabajadoras, nos dirigimos a los albergues donde teníamos permiso. Entramos por una vereda muy estrecha y empezamos a subir una colina, al llegar a la cima estaba el albergue. La impresión fue aterradora. Nunca me imaginé que me encontraría de frente con la miseria.

La fotografía nos muestra a una ruda y curtida mujer jornalera después de la labor. Del lado izquierdo podrás notar que la planta ya está muy crecida, ya produjo todo lo que tenía que dar. Cuando ya se agotó la producción, entran las maquinas a limpia por completo las parcelas. Después se quema, se deja descansar la tierra y se vuelve a preparar para el nuevo ciclo agrícola. Las montañas de plástico negro (mangueras) son impresionantes, no pueden usarse de nuevo, el plástico se quiebra por la humedad y el sol. No sé cuál sea el destino de esa manguera.
Nos quedamos en San Quintín, a las ocho de la noche, molidos hambrientos y cansados. Mi encomienda era: preparar una exposición fotográfica de las condiciones de vida y trabajo y elaborar carteles alusivos al programa para la feria regional de San Quintín.
Los jornaleros son campesinos sin tierra o dueños de pequeñas parcelas ya muy degradadas. El jornalero vende su fuerza de trabajo a las grandes industrias agrícolas por un jornal. Esta condición propicia la migración para buscar mejores condiciones de vida y trabajo. 

Bueno, empiezo con un cartel que hice de una Jornalera Agrícola, sí, las mujeres trabajan desde niñas en las labores del campo, principalmente en la recolección (o pisca) de frutos (papaya, melòn, fresa,manzana etc.) o de hortalizas (tomate, jitomate, papa, cebolla, ejote etc.) Te parecerá exótica la vestimenta, pero es típica de las jornaleras en mi país. Son mujeres o de la zona (nacidas en la región) o indígenas (principalmente del estado de Oaxaca o Gerrero de la etnia mixtecas o zapoteca).
Mis queridos antojeros, ilustrísimos lectores de este abarrote. Salve.
Voy a sentarme a mirar.
Absorbe el arco nocturno las señales