sábado, 1 de enero de 2011

Enero

Iniciamos el año calendario y este Abarrote les desea, ya en este nuevo ciclo, que el desamparo del diez no afecte al once para seguir con esta danza del vivir que bien nos hace.

Este año el Calendario del Abarrote sigue las líneas del Antojo, el primer año, si recuerdan, el calendario versaba o prosaba buscando la evocación y el temperamento de cada mes; el segundo, cada mes era representado por las ciudad visitadas y vividas en diferentes momentos y que quedaron grabadas en las estanterías de la memoria intensamente; este año cada mes intentará homenajear en imagen y palabra a poetas o novelistas que este abarrotero tiene en sus anaqueles de influencia y admiración. No serán todos los admirados y de manera antojadiza, método que aquí se frecuenta, irán apareciendo.

Gracias por acompañarnos y levantamos la cortina. Pasen a lo barrido.
Sergio Astorga

jueves, 30 de diciembre de 2010

Nuevo año

Con el tiempo como único testigo de la lealtad al instante, este Abarrote le desea a toda su laudable clientela un relevo de año sin malestares post parto, sin pendientes irreconciliables, sin apremios metódicos, y con la confianza de que la entrada a otro periodo de tiempo colmara de sabor cada uno de sus deliquios creativos y sus lecturas serán la guía de sus encantos.

Un abrazo a tiempo para todos.
Sergio Astorga


Tinta/papel 22 x 33 cm.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Noches Buenas

Las noches buenas se prodigan en el Abarrote para desear a toda su estimable clientela una dichosa cena acompañada con los comensales de su predilección y degustando espirituosas bebidas que les dejen en su paladar la plenitud del sabor.
Las tristezas quedan en el mostrador que bien vale tener una buena noche no importa el credo o la filiación emocional que se frecuente.
Un poco de algarabía no es frivolidad y recuerden que en el Antojo, la cicatriz del deseo se inscribe.

¡Noches Buenas para todos, que así es el abarrote!
Sergio Astorga

Tinta/papel 20 x 30 cm.

martes, 21 de diciembre de 2010

La Nieve Abraza

Este Abarrote vuelve a vestirse con sus mejores galas para agradecer a La Nieve y a su mentor Aster Navas por esta lectura de Temporal.
Como buen abarrotero no quiero influir en su paladar y mejor les muestro la visión de Aster.
También como buen abarrotero no sabe cómo poner este montaje poético, como lo describe el autor, en el estante principal; así que esta al ladito, piquen y vean, por favor.

También les dejo el enlace para que visiten el Foro y lo puedan ver.

Guardo silencio para que La Nieve los abrace.
Sergio Astorga

Imagen: montaje digital.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Monolingüe

Era un yo mismo antes de que vinieran a rasurarme. Me han mirado y se olvidan que quise decirles a su debido tiempo que, el dedo oponible es el único testigo de que hubo espíritu.
A mí me han castigado los dioses, me dieron un doblez innoble, una bola amarilla y un pájaro de signos como alas.
No te reclamo por el espejo sino por esta monótona forma de decir las cosas.
Sergio Astorga


Tinta/papel 30 x 30 cm.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Llegaron

Cuando llegaron, no tuvieron más remedio que comerse los unos a los otros.

Sergio Astorga

Acuarela 30 x 40 cm.

martes, 30 de noviembre de 2010

Gracias

Han caído copos de La Nieve que son para contarse. Ningún mar ignoto tuvo un recibimiento tan cálido a este Temporal como el que ha hecho Alicia en su camarote vestida para que el viento no la agreda y Maribel (Ocurrió en Febrero) la frágil princesa leyendo algunos versos.
Les dejo el enlace para que visiten La Nieve y puedan navegar en sus cálidos territorios.
Gracias por abordar sin recelos el temporal de horas.

Aquí el enlace de La Nieve http://lanieve2.blogspot.com/


Sergio Astorga
Imagen: ángeles protectores para lectoras intrépidas.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Comenzar

Llegar es siempre empezar.
Caminar y encender la luz.
Otra luz, la misma con distinta agua.
Otra manera de mirar.
Otro lenguaje.
Inventar otro cuerpo dentro de mi cuerpo.

Los Álamos: cuatro sílabas nuevas
entre piedras y relámpagos,
entre la explosión de la materia
y el silencio de la muerte.
Aquí se levanta y se olvida ese recuerdo.

Los Álamos es una ciudad abstracta,
repleta de voces y de pájaros.
Es la noche de montaña.
Un coyote devora los nombres de mañana
y un cuervo deja su sombra por el aire.

Si extiendes la mano,
un rostro desconocido tal vez abra los ojos
y el tiempo que se fue te deje nueva sangre.

Llegar es siempre empezar,
Aquí, al pie del álamo.
Sergio Astorga

Los Álmos, acuarela/papel 37 x 58 cm.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Florida dedicatoria

Inesperada, como la imagen que se filtra por el rabillo del ojo resultó mi llegada a Talahassee. Ni el más afortunado mito tuvo tan opulento recibimiento como este que les narro.
Era tibia la mañana, releía bajo la sombra de un magnifico árbol, algunos versos de Temporal, en el bullicioso Campus de la Universidad Estatal de Florida. Chapoteaba con los sonidos como se disfruta del naranjo, cuando un seminole sale de la librería con un libro bajo el brazo. Cuál no sería mi sorpresa, ese libro era nada menos que Temporal. El seminole mirando que yo también tenía un libro igual al suyo y lo leía con renovado acento, se acercó decidido como sus antiguos antepasados

– Usted se parece al de la fotografía de la contra portada.
- Soy el autor -le digo, no creas que porque me ves con una camiseta de seminole he dejado mi ascendencia azteca y mi nariz Olmeca.
- ¿Podría dedicarme el libro? -me mira suplicante.
- Pero si todavía no lo has leído, ¿cómo sabes si te va a gustar? -le respondo no sin cierto orgullo cinematográfico.
- Eso no importa -me contesta despiadado. Mi hermana tiene una playera dedicada por Dolly Parton y la detesta y mi padre tiene una pelota de beisbol autografiada por Steve Carlton y él es fan de los Dodgers. Lo que importa es tener la firma.
- ¿Entonces no eres lector de poesía? – pregunto con desconsuelo.
- Un poco, me gusta Sylvia Plath y Whitman, pero no me mal interprete, si yo tengo un libro dedicado por el autor, vale más, you know? Si me gusta o no me gusta es indiferente – me responde con tal certidumbre del mundo en el que vive que no tengo más remedio que reconocer que mis creencias son temporales.
- Oiga, no se enoje. ¿Me dedica el libro, por favor?
- Con mucho gusto.
Sergio Astorga

viernes, 5 de noviembre de 2010

Crónica de una presentación inexistente

Ayer de noche fue una fiesta de voces en silencio. Dan ganas de desenrollar la bufanda y ponerle en la nuca del lector los hechos simples bien planchados.
Uno a uno fueron llegando los espantos. Los cariños con sus dos caras se sentaron al fondo de la sala. Sala pequeña como la dicha, útil para que la cojera de la voz reverberara.
Emperifollada llegó la duda con sus quince años mal vividos. La abulia, como la tía Cristina llegó desabrida con un vestido de satín. Rumiando sus vientos de tedio, en mangas groseras de camisa entró la presunción del brazo del bruto de Cesáreo. Cinco minutos antes del comienzo llegaron muchos bultos sin rostro que se acomodaron en las incomodas sillas que había para la época.
Amarillos como de infancia, numerosos asientos vacíos y un olor a nardo fino alargó el muslo del silencio.
Vestido de batalla y de esperanza guerrera empezó la lectura de poemas. Insepultas palabras fueron dichas y la uña desgarro el silencio. La garganta retorno a su innata certidumbre y una brutal delicadeza se quiso acercar a los oídos. El auditorio, jamás efímero perfil he visto tan de alba, seguía el hilo de la voz, y un animal de hombre se quebraba.
Temporal celebró su natalicio sin prólogos. Cincuenta y tres poemas fueron dichos sin descanso, los pechos se inflamaron y los semblantes no dieron noticia de fastidio, será por ser tan amor la no noticia, y si algo crujió en esa noche, fue el cráneo de los libros que ya eran.
Sergio Astorga

martes, 2 de noviembre de 2010

Cabellera larga, muerte corta.

Al alba, ya sin estrellas
su edificio se alargaba.
Cadera de bailarina
en la azotea quedaba.

Su rostro de pergamino
glorioso, hoy abatido,
peina su crencha dorada
bajo la luna floreada.

Espigado olor de nardo
de su cráneo se destila
y en su sepultura queda
el peine de su nodriza.

De su frente a su cintura
manaba el pelo manaba.
Escapar de las alturas
su pensamiento alardeaba.

Poco valió su escarcha,
su cabellera adorada,
la muerte con su tijera
con su pelo ya bordaba.

Calvos y calvas no lloran,
afirman que a la guadaña
le importa poco o nada
la calavera peinada.
Sergio Astorga

Acuarela/papel 20 x 5 cm.
* El Abarrote no olvida el Día de Muertos.

jueves, 28 de octubre de 2010

Temporal

Este Abarrote antojadizo, esperando no defraudar a su estimable clientela con productos perecederos e imperecederos de calidad dubitable y, si no es así, se compromete a la devolución de su tiempo en cucharaditas proporcionales a su perdida, se complace en poner en sus estanterías y a la venta, para su estimable clientela el libro de poemas Temporal, de este abarrotero que ha dejado el delantal colgado para acometer no sin cinismo, a la ruptura del su discreto silencio y, con el descaro de una jovial inconsciencia, imprimir este Temporal. Como ustedes saben "Retirado en la paz de estos desiertos con pocos, pero doctos libros juntos vivo con el comercio de difuntos y con mis ojos oigo hablar los muertos". Quevedo.
No hay fanfarrias, sólo esta humilde presentación en los Antojos, que es mi ventana al mundo de los vivos. El libro fue editado aquí en los Estados Unidos, contiene portada a color, doce dibujos en blanco y negro y 76 paginas. La Editorial es Palibrio, no es una editorial tradicional, me ha permitido intervenir en el diseño de portada, poner ilustraciones y en una palabra autoeditarme, y como todo lo que se muestra en el Abarrote, bajo mi completa responsabilidad. Recuerden que no tenemos sucursales, y si alguno de los bondadosos visitantes tiene las irrefrenables ganas (antojo) de adquirirlo tiene diferentes opciones:
*Esta es la opción estrella, llamada por estos lares la Cajita del Poemario Feliz que consiste en: sólo tiene que enviar un correo electrónico a este charro negro diciendo que desea su Cajita del Poemario Feliz por la módica cantidad de $ 9.95 dólares o su equivalente en euros o, en pesos o, en cualquier moneda legalmente establecida, ¡si!, por sólo 9.95 usted adquiere su Cajita del Poemario Feliz sin costo de envío para cualquier parte del mundo. Formas de pago, sencillo, una simple transferencia bancaria vía Internet, a vuelta de correo electrónico puedo explicarles que no es necesario una transferencia intercontinental, este Abarrote tiene las solución a todos sus dudas. Escriba ya, y aprovechen, por falta de aparador, la oportunidad de tener en casa su Cajita del Poemario Feliz.
* Si la anterior opción no es de su agrado pueden recurrir a los medios tradicionales en esta aldea global, les dejo el enlace de Amazon, no os espantéis si no ven la imagen del libro, el libro es nuevito y por políticas de Amazon, demora un tiempo, eso es lo dijeron en la editorial y se los paso al costo, el enlace es:
*Si tampoco esta otra opción es de su agrado pueden escribir a la editorial pidiendo Temporal de Sergio Astorga y a vuelta de correo electrónico les dirán cuál es el procedimiento y los costos de envío. http://www.Palibrio.com Ustedes disculparan esta bellaca presentación digna de un abarrotero, mas ya habrá momentos para ponernos el birrete y explorar los vericuetos de este silencio hablado y visual que se fija en Temporal. Por su preferencia, toda la solitaria tripulación le da las gracias por volar con nosotros. Así es el abarrote. Sergio Astorga

lunes, 25 de octubre de 2010

Antonio Alatorre

Antonio Alatorre acabó de escribir el último terceto de su impecable soneto vital. El Abarrote tiene la pena abierta aún. Sabemos todos que por instrucciones expresas suyas, "no habrá velorio, ritos, ceremonias, homenajes, ni ningún otro exorcismo".
No espero violar estos deseos tan taciturnos.
No traiciono si escribo mi recuerdo.
Tenía casi trece años de edad cuando conocí al maestro Antonio Alatorre, disertando, platicando, jugando, explicando junto a Juan José Arreola:

Un soneto me manda hacer Violante,
que en mi vida me he visto en tal aprieto;
catorce versos dicen que es soneto:
burla burlando van los tres delante.

Lope de Vega, entró y no ha vuelto a salir. Antonio Alatorre tampoco.

Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Escuchar a estos dos hombre de letras me cautivo, y después los seguí a distancia, como buen abarrotero, que llena su tienda sin conocer personalmente a sus bienhechores.

Por el primer terceto voy entrando
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Hoy hay un enorme agujero que no sé como llenar.

Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.

Antonio Alatorre, gracias maestro. Ya esta hecho.
Sergio Astorga

sábado, 23 de octubre de 2010

La cita

En la tarde labrada.
sentadita en la sombra
la cafetera calla.
Sergio Astorga

Acuarela/papel

miércoles, 20 de octubre de 2010

El pato penoso

El Lago estaba poblado por un pato penoso, siempre escondiendo el pico por tenerlo rojo.
Sergio Astorga


Acuarela/papel

martes, 19 de octubre de 2010

Presencia Madrid-México

No es por la distancia y por mi ausencia que voy a dejar de invitarlos a la exposición colectiva organizada por Fomento Cultural México, en la ciudad de Puebla.
Especial recuerdo tengo de esta bella ciudad colonial, cuando renuncie al trabajo de funcionario para dedicarme a la pintura, mi primera exposición colectiva fue en el patio del (hermoso edificio) Palacio Municipal. Gracias a Gabriel Aguirre Beltrán, hijo predilecto de la Perla del Papaloapan: Tlacotalpan, Veracruz.
Están invitados, no lo olviden, si no tienen algo mejor que hacer los espero. Estaremos todos virtualmente. Así es el abarrote.

viernes, 15 de octubre de 2010

Tamal de dulce

Arropado del frío,
su masa se sonroja
cuando se deshoja.
Sergio Astorga
Mixta/papel.

martes, 12 de octubre de 2010

Amigo fiel



El sombreo de Don Cuco era como su amigo más fiel... pero un día sin darse cuenta se sentó en él.
Sergio Astorga

Mixta/papel.