miércoles, 3 de febrero de 2010

Sones de Mariachi de Blas Galindo

Para Blas Galindo a cien años de su nacimiento

La trompeta es el gallo que pregunta la hora y despierta cielos de añil. Con los olores vehementes de los violines el paisaje se alegra y la frente se extiende como nubes de pájaros.
El cántaro se llena de remolinos. Las calles de tu Centro Histórico enseñan sus enaguas de Tezontle.
El juego de luz contra la sombra, cactus y huisaches. El aire se desgrana entre el descalzo maíz que fuiste. Tierra de huesos de agua y sangre y pies de insectos grabando tu mestizo rostro.
El dios del agua te baña y el hurto del jade es una procesión de lamentos.
Sones que reverdecen el hambre de la risa. Los huesos se frotan y vuelve a nacer. La raíz y la espina del nopal y el rojo de la tuna se dan un beso en el cruce de caminos: rebozo pletórico de fruta.
Es el narco el puñal que te desviste, la corrupción del pan y de tu cántaro, el desencanto de tu espejo y el tósigo que se traga tu garganta.

Que cabellera olvidada por la noche dejaste?
Tanto esplendor para el polvo y agonía?

Bajo la sombra del son la rabia del retrato roto, humeante, se olvida. Los ojos se abren entre los retumbos flotantes.
Turquesas solitarias sonarán en voz alta y los dormidos se reconocerán en otro pronombre, con la voz candente de los sones de mariachi.
Sergio Astorga
Acrílico/tela (fragmento)

*Sones de Mariachi de Blas Galindo enlace
http://www.youtube.com/watch?v=vpA5WlpitJM

jueves, 28 de enero de 2010

Música Japonesa

Dedos en la tela:
suave roce.
Mandarino licor
el sudor de tu espalda,
y en la mañana caliente,
una copa de nube
por la rama.
Sergio Astorga


Acuarela/papel 20 x 30 cm.

martes, 26 de enero de 2010

Música de Bach

Danzarinas notas de agua
sobre el terciopelo del monte,
trompican al trote del sol
por el horizonte.

Sergio Astorga


Mixta/papel 15 x 30 cm.

jueves, 21 de enero de 2010

Música Paraguaya

Sube,
sube la escalera
que el jarro de frutas te espera.
Jugando lotería
aquí esta la guacamaya.
Sube,
sube a la rueda de la fortuna,
moja tu trenza
en esta jícama encantada.
¡Qué bonito esta el día!
¡Arpegio de papaya!.
Sergio Astorga.


Tint/papel 22 x 30 cm.

lunes, 18 de enero de 2010

Piano Mar

En los pianos caracoles
de los acústicos silencios;
una concha submarina
se pierde en la corriente;
y las mareas
-volcanes románticos del ritmo-
inspiran el submundo de la luna
y olvidan su isla tras la ola.
Sergio Astorga

Acuarela/papel 20 x 30 cm. (díptico)

jueves, 14 de enero de 2010

Música Flamenca

Enredo acordado de las cuerdas.
Golpe al tacón del corazón.
Se pulsa la danza
sobre una guitarra morena.
Noche de ciruelos ojos
regrésame la castañuela,
que con las palmas no puedo
robarle a la luna un beso
ni gritarle al corazón.

Sergio Astorga

Acuarela/papel 20 x 30 cm.

sábado, 9 de enero de 2010

Había una vez...


Había una vez un barco chiquito que se hizo grande y se hundió.

Sergio Astorga
Acrílico/tela 60 x 80 cm.

martes, 5 de enero de 2010

Los Reyes Magos

Cuando llegaron se perturbaron los sueños y un olor de animal se respiraba como un solo cuerpo. De sus arcas ni oro, ni mirra, ni incienso, solo aquel recuerdo pajizo, que hubo en algún día en aquel tiempo.
Algunos niños de mi calle se aferran a su existencia y miran al cielo y lo confirman, otros, se rascan la nariz para desterrar ese acre olor animal.
Desde entonces, aquí, en mi ciudad,la mitad de las personas en enero tienen el ceño del sueño ofuscado.
Sergio Astorga

Tinta/papel 22.9 x 30.5 cm.

jueves, 31 de diciembre de 2009

FELIZ AÑO


Para todos mis antojadizos lectores y veedores, les deseo que el próximo año llegue con la barriga llena, cada uno sabrá el contenido a pretender.

Gracias por su tiempo que ha quedado detenido en este espacio y les convido para que su nuevo tiempo lo compartan conmigo.

Mi brindis por ustedes.
Sergio Astorga

Plumín/papel 16 x 20 cm.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Ofrenda a la Dueña del Abarrote

Para: Helena Braga

Cuantos quantos al instante
se derriten en su forma.
Incansables diagonales perfilan
ligaciones entre el bismuto, el cromo,
y antiguos bebedizos innombrables.

¿Que nueva alquimia se acelera
entre mundos nanos inmaduros?
¿Que incertidumbre divaga entre tiempos?

Muy dentro,
pero muy dentro de la partícula,
la piel de los períodos nadan
adyacentes tangenciales mudos,
y un color de heliotropo tiñe
las sabanas restantes de bromuro.

La atracción voraz de los imanes,
el culmen de voz catalizada,
y el perfume aun vivo de la rosa,
abren el día día del abarrote,
como fugaz principio de la alianza.

Sergio Astorga
Plumín/papel 20 x 30 cm.


Mi estimable clientela, con esta Ofrenda a la Dueña del Abarrote, damos por terminado el ciclo que, mirando el calendario, nos llevó mes y días.
Gracias a todos por permíteme bucear sin escafandra en sus mares íntimos virtuales.
Ofrezco disculpas a todos los visitantes que pudieran estar resentidos con este abarrotero por no ofrendar sus respectivos espacios, soy mañoso lo saben, y todos los ofrendados los conozco -virtualmente- algunos hace un año y otros, recientes, son mi lectura casi cotidiana y así, a este abarrotero le es mas fácil tirarse a la aventura y al desatino. Prometo, que como nos enseña Borges es lo única inmortalidad que nos asiste, el próximo año comenzar por septiembre para ofrendar a la mayoría de blogueros.

Gracias a todos.
Queda mi abrazo como ofrenda.

lunes, 14 de diciembre de 2009

YO Y TUBE



Mi querida y estimable clientela, este Abarrote hace una pausa, bien llamado paréntesis en su espíritu "ofrendoso" -todavía me falta la ofrenda a la dueña del establecimiento y como dice Nat King Cole será la mas difícil por Sentimental Reasons- para mostrarles el trabajo de video clip que hizo Daniel Cana sobre los Antojos, si alguno de ustedes esta interesado les dejo sus datos aqui son sus video para que comprueben la calidad de la melcocha.
Sergio Astorga

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Ofrenda para Fuego con Nieve

Para Antonio Rivero Taravillo

Fértil entre verdes el pájaro descansa,
picotea sus hazañas milenarias.

Será el manantial del cielo lo que oímos?

El jinete baja por la montaña,
ordena sus viandas y canta.

Será la espada la que hiere?

Atónita y joven al alba, la voz del océano
ensilla al caballo brioso, resuelto.

Será la mano la que sujeta el adiós?

Tres toros bajan pastueños, dejan el oeste,
buscan al río con sus lenguas rosas.

Será la arcilla del cántaro arte mayor?

El destello seguirá su ventura
al fundir el fuego con la nieve.

Sergio Astorga
Plumín/papel 20x 30 cm.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Ofrenda para El oscuro borde de la luz

Para Juan Yanes

Y las sombras huyeron otra vez,
se refugiaron en la cámara oscura.
En esa cámara duermen, comen, se asustan.
Los nombres se vacían de cosas
y los perfiles se ahogan en su herida negra.

Los grises intactos, se agolpan en las esquinas,
las claridades trascienden su reflejo
y el parpadeo es movimiento, centelleo.

El instante exhala, elusivo, reposa tras el muro.
Las voces son de vidrio,
transitan los cuerpos ciegos sin imágenes.

De repente la llama de luz estalla,
se queda en el margen, se presiente,
desborda los blancos entre grises,
así como si fuera memoria de forma
que tuvimos en otras realidades.

Detenida, invisible, como himno silencioso,
la solitaria certeza se devora los destinos;
en el ombligo del mundo, en su confines,
también habita el oscuro borde de la luz.

Sergio Astorga
Tinta papel 21 x 25 cm.

Ofrenda para Los papeles de Claudia

Para Marisa de la Peña

Desde la pagina de blanco
entre silabas nocturnas,
los castaños crecen.

No volverán, por abandono,
las noches frías de mi casa.
No llegarán, por desgana,
esos aires pesados de escorpiones.

Desde la pagina de blanco
entre las bocas quemadas,
la espalda del río salta.

Que vuelvan, como la sed,
la caricia encontrada entre la almohada.
Que lleguen con avidez,
los labios caníbales de azúcar.

Desde la pagina de blanco
entre avispas delirantes,
tu abrazo perdido, inacabado.

Sergio Astorga
Plumín/papel 20 x 30 cm.

Ofrenda para wE cReaTe ThE tiME

Para Gárgola

Peñasco al día llenando la mirada.

Crece el corazón encima de los ojos.
Gotea el vértigo latidos de ecos.
La roca es dura, ríspida, anónima.
Lejanía es altura dando pasos al aire.

Los sonidos desiguales en sordera,
el allá es aquí desenfrenado
y un tiempo disecado absorto.

Traslucido el fondo enfrenta al cielo
y se dispersan las leyes del vacío.
Demoran otros mundos a la espalda,
así es el laberinto que gravita.

La luz aprende y pende conmovida.

Sergio Astorga
Plumín /papel 29 x 30 cm.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Ofrenda para Apostillas Literarias

Para Magda Díaz Morales

Sencillas,
se siguen unas a otras:
de barro, de madera
de cristal, de lengua.
Vienen cocidas,
crudas, tiernas,
con luz o enfurecidas.
Ellas todas suenan,
se secan en verso
o se amarran narrativas
las agujetas de las botas.
Construyen tiempo,
unen cuerpos y separan
el cielo de la tierra.
Otras
vienen con la frente rota,
con los brazos repletos de alfileres.
A veces
suspiran y son de mala leche.
Algunas
agonizan disputando huecas.
No se dejan,
son firmes como el árbol
y queman y arden:
su ceniza es negra.
Luego
vinieron los libros
y en papel quedaron.
Así de sencillo
el ojo descubrió al rayo.

Sergio Astorga
Tinta/plumín 20 x 30 cm.