miércoles, 15 de febrero de 2012

Vagancia




Ando buscando azul para vestirme.

¿A ver si me adivinas?

La luna a ratos,
desprende golondrinas
para perfumar la negrura.

¿Cómo te lo explico?

Sergio Astorga
Tinta/papel

lunes, 13 de febrero de 2012

El rostro




Ese rostro amado,
lisonja y embuste,
una fina línea lo separa.

Su remota virginidad
es tangible pan
y augurio sedante de su talle.

Parece desalmado de Eros,
y un latido liquido
embalsama su garganta.

Con la punta del lápiz lo retoco,
y ese rostro amado
vuelve a ser lisonja,
ante el embuste de mi mano.

Sergio Astorga
Acuarela papel 20 x 30 cm.

jueves, 9 de febrero de 2012

El chubasco




El chubasco es un pobre himno de agua.

Tu voz, un leve recurso de lluvia
que la tarde evapora.

Tocar –se dice- es crear tenencia.

Tu memoria, territorio fértil
de anchas avaricias nocturnas.

Dice Jung: “El significado hace soportable la vida”.

¿Qué haré con un arco triunfal sin buganvilias?

Sergio Astorga
Dibujo tinta/papel

martes, 7 de febrero de 2012

Antoni Tàpies




Vienes vestido de materia y entras en la forma y la exhalas.
Meditas.

Siempre meditas.

Trasciendes el volumen. Eres tangible. Tu aroma es sólido como el color. Tus manos forjan códigos entre los vacíos.

Rasguñas, zurces, coces;
encimas, arrimas, tachas;
pegas, incides, vuelcas;
respiras, gritas, piensas.

Siempre piensas.

Goteas, dejas la huella, raspas el negro, los ocres escurren la dureza. Rompes el alfabeto, clavas otra ventana. Haces gestos. Eres un gesto.

Remiendas, hilvanas parcos matices impersonales tan tuyos.
Señalas los opuestos y la cruz es tu eje ancestral. Con tu uña en la materia construyes tu Cataluña.

Ocultas las flautas y buscas la paz de las arenas.
Descarnas: la línea recta se hincha y se torna geológica.

Meditas.

Siempre meditas.
El silencio se hace materia.
Eres materia de materia.

Sergio Astorga

Antoni Tàpies técnica mixta


lunes, 6 de febrero de 2012

Oye




El mañana vuelve si tú lo quieres.
Es siempre así, porque funesta es la certeza de saber que la voluntad nos es ajena.
Sergio Astorga
Dibujo tinta/papel 

viernes, 3 de febrero de 2012

Después de los digestivos



Migajas de pan sobre la mesa quedaron como testigos indiferentes de los apetitosos encuentros de las bocas con su bocado. La uva quedó, fiel a su costumbre, hasta el final y apuntó los pormenores de la tarde. Cuantos bostezos se escaparon –apuntaba- antes de servirse la sopa. Se dejaban caer sin querer unos holas famélicos entre los platos. 
Los tenedores incómodos se buscaban la vida entre las copas vacías. Fue curioso mirar como los señores se miraron -continuaba la uva- extrañados al verse las caras, parecía que no se distinguían a pesar de múltiples encuentros. Para romper la tensión la niña preguntó a la mamá:

- ¿Puede venir Benita a estudiar?

- No -dijo la mamá, untando mantequilla al pan de centeno. Benita no es muy educada.

- Pero, mamá…

- Nada, a comer la sopa.

El señor – señalaba la uva- para salir del trago acedo que llevaría un careo, comentó sobre la posibilidad de cambiar sus inversiones a 30 días, ya que los Corcuera estaban teniendo copiosos rendimientos.

- Tú eres el que sabe. ¡Niña! ya deja ese teléfono que estas en la  mesa.

Pulgares frenéticos tecleaban letras y antes de que le fuese arrebatado el aparato logro aguijonear el “enviar”.

Nada digno de ser contado sucedió desde la sopa hasta los postres. La uva un poco frustrada, se animó–después de los digestivos- al ver  fugazmente subir las escaleras a Benita.

Sergio Astorga

sábado, 28 de enero de 2012

Pescadito fresco



Redondo y escamado por los senderos del agua, el pescadito de onda en onda se pasaba las horas buscando a la barca que lo llevase para otra mañana.

- Señora barca ¿me puede llevar a mi casa?
- No tengo brújula.
- No importa. Si me llevas puedo inventarme una. La más cercana, no importa que este lejana.
- ¿Porque no nadas?
- Porque el agua esta fría.

Pasaron húmedas horas sin encontrar una barca. La luz ya sumergía en tinieblas sus escamas. Cuando de repente vio una barca de fierro.

- Señor anzuelo, ¿puede llevarme a mi casa?
- Con gusto lo voy hacer. Agárrate fuerte.
- ¿Así?
- Más fuerte.
- Listo.
- No te sueltes, porque la sopa es más nutritiva con pescadito fresco.
Sergio Astorga
Tinta china/papel

miércoles, 25 de enero de 2012

Vuelta a la esquina



Escurriendo limpieza el tendedero sujetaba la ropa como si fueran dedos delicados. Los corredores de la ciudad ensuciada la noche anterior despertaban sin habla. Desde el puente, un azul ciego no atinaba a contrastar la sombra que se derramaba sin destino. Ocho gaviotas como paraguas blancos pasaron de pronto dejando al mirarlas una luz friolenta de un sol que se asomaba desde el punto más distante del callejón. Sus ojos cercados de múltiples reflejos no acertaban a distinguir lo real de lo verdadero. Se puso la camisa y descendió las escaleras descalzo, abrió la puerta y con la angustia erosionada corrió hasta la esquina. Fue inútil, dos silabas pegadas en su lengua lo dejaron  malherido. “No está”. Su cuerpo enjugando su miedo dio vuelta a la esquina para encontrarse de frente con ese mismo olor a sangre caliente.
El viento no dejaba de agitar la ropa y la piedra ensanchaba su sombra.
Sergio Astorga  

Acuarela/papel 20 X 30 cm.

lunes, 23 de enero de 2012

Buenas nuevas




Por algunos subterráneos afirman que la tristeza es una alegría mortificada.

Algunas muecas los refrendan.

Sergio Astorga

Tinta china/papel

jueves, 19 de enero de 2012

Atrapado en la salida



Un engendro de sustos y cabellos se distribuye entre los muros. 
Las replicas se reparten en los cuerpos; en mi mente se enloquecen los rebaños.
El furor inhóspito de la tierra late, traspasa lo habitable.

Tiemblo contigo.

¿Oh furias, qué mañana es la que quieren?
Nadie sale ileso en este ahora.

Sergio Astorga

Tinta china/papel

martes, 17 de enero de 2012

Cuarto creciente


Me he puesto dos claveles en el pecho, dos pajaritos en la boca y dos ceniceros para poner los milagros.
Subamos a la trajinera y busquemos ajolotes. Tal vez mañana sea de luz y doradas mazorcas.
Desde el norte, el sur es tan lejano que tu voz aviva mi memoria.
Sergio Astorga


Acuarela/papel 20 x 30 cm.

viernes, 13 de enero de 2012

Por los cielos



No murieron de universo, ni siquiera el animal caído que dejaron desde su piedra en blanco fue el motivo. Fue mucho mas lúgubre el fosforo incendiario. Consideremos a quema ropa que su reino no era de este mundo, de ninguno para ser sincero. Fue el cansancio de no saber para qué tanto caos lo que acabó con su armonía. Entendámonos, no fue en una gran batalla su derrota, no hubo ni siquiera una brizna de grandeza. Fue la redonda duda lo que devoró su infinito. El amor teórico su desfalco y su llanto pluma vana.


Si los llegas a ver por los cielos, desde tu pecho universal, mándales una mirada voluntaria para que no se sientan tan solos entre los caídos.
Sergio Astorga

Acuarela/papel 38 x 56 cm.

lunes, 9 de enero de 2012

Las voces




- ¿Están todos?

- Faltan los gemelos.

- ¿Ya llegaron los zapateros?.. ¿Los cuchillos?... ¿Los vientos?

- No hay prisa. Bebe un café.

- No me fustiguen. Que me joden todo el día. Fumo porque quiero. Porque el mundo es rojo y voraz.

- Sí, y yo bebo porque tengo sed y nadie me la calma.

- No traigan cadáveres, por favor. Sólo cuerpos vivos, frescos, limpios, sin heridas.

- Yo instigue a varios pero, no creo que vengan.

- Tienen la mirada vacía, por eso no vendrán. Ocupados en sus látigos y furia.

- ¿Ya llegaron los gemelos?

- No, no los veo. Estarán confusos.


- Tener dos infancias ensayadas es una locura.

- Locura la de mi hija. Ingrata, quiere tener su propia voz.

- Castrante, eres castrante.

- ¡A callar todos! que escucho pisadas. Vean quién es.

- Es uno de ellos.

- ¿Quién?

- Uno de los gemelos.

- Trae las tripas en la mano.

- Lo hizo.

- Recojan sus voces y vámonos.

Sergio Astorga

Acuarela/papel 20 x 30 cm.

viernes, 6 de enero de 2012

Si llegaron



Se ahogaban los sonidos en la agitación. Al despertar, el recuerdo del olor a heno degolló a los ladrones nocturnos.
Por encima de las palabras. Por encima de las imágenes. Los mezquinos deseos de los hombres quedaron solitarios y el humo luminoso de la infancia volvió a iluminar el fusco globo.


Sergio Astorga

Tinta/papel

jueves, 5 de enero de 2012

Vuelta al mundo



Por las orillas, costeando, como si la Panguea coexistiese.
El capulín salta por las montañas de franela y hay un buen color desanimado.

Cuanto azafrán hay en el fondo del fondo.

¿Serán las paredes de la celda?

Sergio Astorga

Tinta/papel

martes, 3 de enero de 2012

Cosas de amores


El amor primero es el que se conserva puro, dicen, y el mío tiene forma de libro, en él comencé y en él continuo.
Sergio Astorga
Tinta/papel

viernes, 30 de diciembre de 2011

Feliz 2012


Con la cortina levantada, el piso trapeado; las anaqueles plenos, las gavetas atiborradas y el nicho del talante bien crinado, este Abarrote, resistente como el bacalao seco, nunca fresco, machaca su gratitud por su preferencia y sancocha, marina, adereza sus mejores deseo, léase Antojos, para que los tres tiempos que vivimos al unísono estén rebosados de la curiosidad, ya ganada en navidades, y ahora acompañados por una guarnición de afecto para que con el digestivo de la tolerancia podamos crear otro tiempo: el cuarto, que todavía no lo cocinamos como se debe y pensamos que es producto del exotismo, pero ya verán que tiempo al tiempo, lo tendremos para estar como uno miembro mas de nuestra temporalidad.
Alzo mi copa con ustedes y al mismo tiempo festejemos por el tiempo entre los vivos.

Abrazos bien temperados aunque me hayan robado el clavecín.
Sergio Astorga

jueves, 29 de diciembre de 2011

Alborada



Hay un pámpano turgente que se moja de escarcha y al alba, como si se enredara, se convierte en nodriza de la mañana.
Sergio Astorga

Tinta/papel