domingo, 27 de noviembre de 2022

Tullida

 


Se cayó en sus brazos como una lánguida copa de alcohol. La grávida noche se carbonizó en su axila. Ella, melancólica, tuvo la náusea propia de la taberna. Sus manos, tan parecidas a su pensamiento, confiaban en la ternura que nunca apareció. Tú, la única bella en desamparo. Tú, la estatua envuelta en azules. Brindo por ti en mí. Nunca lo supiste. Por años te admiré.

Yo, el abstemio.


jueves, 24 de noviembre de 2022

La S dejó su huella

 


La S atada en el ala y las huellas en contrasentido. Así lo encontramos. Pegajoso el sonido se quemaba en la tierra. Una imagen con cuerpo y el ritual del vuelo inclinado, envuelto de pesadilla. La caída encontró suelo. Lo quisimos levantar. Ya forma parte de nuestra historia. Como las moscas revolotea su presencia desde entonces. Mi tío sugirió cantarle. Le cantamos música festiva, pero nada, nuestras voces como brumas sólo rodeaban sus alas. Entonces le ofrecimos una plegaria. El silencio le marcó. Se arrastro unos metros y como huérfano del viento se abalanzo a su recuerdo.

Sobre el horizonte, sobre una línea naranja dejó su cuerpo al aire.

Lo vimos flotar como esta vela dulzona que nos ilumina las manos manchadas de ceniza.


sábado, 19 de noviembre de 2022

Atoramiento

 


Se le atoró el presente cuando más vivía en el recuerdo. No supo que lenguaje utilizar: el de las horas muertas o el de los momentos gratos. Su mente ya está ausente de su cuerpo.


miércoles, 16 de noviembre de 2022

Mercadeo


 

En azul manso la encontraron. Una palabra oscura la habitaba. Una palabra como un ruido, como un hueco, como una B contenida. Desde niña un canto mineral la cortejaba, su madre venida de costas portuenses le dejo una seña de corriente pensativa. 

Llegó a la isla de Madera de pequeña.

Su vida se fijó como la espuma, como un físico sueño entró a la memoria de los habitantes. Mansamente su rostro quedó atrapado en las redes del naufragio. 

Ayer, la encontraron transparente, oprimida en el agua. Su mirada vacía conmovió a los bañistas que desde entonces la pintan en los muros para darle sentido a las visitas curiosas del verano.


lunes, 14 de noviembre de 2022

8.2

 



- ¿Por aquí?
- ¿Porqué?
- Porque sí.
- Eso no es respuesta.
- Tú que sabes. Si siempre…
- Yo tengo experiencia.
- Tuviste suerte de que llegaran rápido.
- ¿Suerte, dices? Es conocimiento. Sé de estructuras.
- Suerte. Si no llegan por ti ya no la cuentas.
- Por aquí, te digo. Tenemos poco tiempo. El edificio no va a resistir. Es trepidatorio.
- Vamos. Te sigo.
- ¿Traes tus documentos, lámpara y agua?
- ¡Híjole! Se me olvidaron en el ropero. Regreso.
- ¡No! Detente.

- Beto, por tu madre, grítame.

jueves, 10 de noviembre de 2022

Tranquilidad al dente


 

Los afilados tacones le entorpecían el paso. Sin embargo, no perdió la compostura cuando entró al Miguel Ángel.

- Benvenutti senhorina, la recibió el dueño.

Dócil, se dirigió a una mesa del fondo. Un vaso de agua pidió. En tanto miraba el menú. Discretamente el pie derecho comenzó a sobar al izquierdo. Como dos puñales los zapatos hacían juego con la alfombra roja

- ¿Ya decidió minha cara?

- ¿Habla español?

- Lo percibo.

- Un linguini por favor. Tarde todo lo que pueda tengo poca hambre y no me gusta la pasta.

Sacó de su bolso Versace un colorete, repasó sus labios y un carmesí cretino iluminó sus delgados labios. Su mirada delineada hasta la entelequia se posó en su reloj dorado. Cuatro menos diez, tengo veinte minutos espero que estos pies se repongan. Sin convicción miró llegar su linguini. Pidió pan y parmesano.

- ¡Oiga, esto esta delicioso! le dijo al mesero. 

- Senhorina, el restaurante Michelangelo es el mejor de Estocolmo.

- ¿Y es muy conocido?

- No hay mejor en Gamla Stan.

Fijó su mirada en la pueta de entrada. Estaba segura de que no la siguieron. Entró rápidamente a la calle Västerlånggatan. Si no fuera por los zapatos hubiera llegado fácil a la estación del metro.

Pidió café y encendió un cigarro. Excitada, veía el reloj. A las cuatro quince pidió la cuenta. Marcó el número en su teléfono. Una voz masculina se escuchó.

- God eftermiddag.

-Tengo prisa, voy a hablar en español. Lo tengo. Son treinta páginas… Sí. Estaba en el Museo Nobel, donde dijiste, en la vitrina de Tomas Robert Lindahl. Voy al hotel.

- Cuídate, que no te sigan. Los divorcios tienen puntos flacos.

- No te preocupes diré que los encontré en el sótano de nuestra, perdón, de mi casa.

Se puso los zapatos y no pudo evitar que todas las miradas observaran sus pasos lastimosos.


martes, 8 de noviembre de 2022

Bichito

 


En segunda persona puedo decir que Bichito es un agujero en el mundo de los moluscos. Es rubio, tiene buen carácter, una sonrisa amplia y mal olor. Yo le dije, sin distraerme, que entre los vivo lo mejor es estarlo. Yo le pregunto cómo se siente. Él, Bichito, no se avergüenza. Tenerles miedo a las arañas no es para morirse. Me digo, los miedos de Bichito son míos, por eso la segunda persona me cuida de contar lo que me incomoda. Bichito se arremolina. Te dije que no lo hicieras, que los gatos están cerca y pueden arañarte. Bichito no lo entiende y al ponerse el sol se siente feliz porque es la hora de comer.

En tercera persona termino, para decir que ahora mismo los dos son lo mismo, creo que ellos lo saben y vi, por primera vez, que se fundían detrás de los peñascos.


lunes, 7 de noviembre de 2022

Despertares

 

La mirada interior se interna en los picos de luz. Dos hombres que no se ven. Se encuentran. Uno dibuja al pastel invadido de concentración. Otro, llega a su encuentro. Sonríe con claridad y un río de miradas se juntan como un arpa que toca la melodía del entendimiento. El silencio roto en pedazos en medio de la habitación se petrifica. Ellos con el polvo de locura entre sus cráneos escuchan el relincho del relincho verde del agua que les corre por sus venas.

Los dos esculpidos en rostro de batalla se blindan taciturnos al chocar sus sonrisas.


domingo, 6 de noviembre de 2022

Dirección contrariada


Los siglos se le fueron en la rutina del alba y de la noche. Siempre a contramano, quiso subir muros en presente. ¿Dónde estarán las poblaciones? se pregunta. ¿Dónde estará la epopeya del lucro? se lamenta. La dirección estaba equivocada, lo dicen los acordes de la tarde. 

Vuelve sus pasos para comenzar desde el principio. Se conforma.


martes, 1 de noviembre de 2022

Noviembre

 

Hay una avispa que vuela entre la olla y el fogón. Nunca pierde el tipo. En su vuelo arde la comparación entre el humo y la materia. Después, lejos, en el mañana, deja su aguijón sobre la mesa.