martes, 14 de mayo de 2013

Amor vago



Esa noche esperaba con tedio la llegada del príncipe como en los viejos tiempos. Olorosa, sabía que el prodigio podía beberse si ella deshojaba la lava que se amotinaba en su pecho. 
Así, como el niño que con bárbara ternura juega con los trenes, ella tenía la certeza que sería la elegida entre todos los corazones forasteros. 

Sin embargo a la voz de la rutina, miró como se fugaba su perfume entre las dudas ajenas y los recatos virginales.  

Sergio Astorga
 Tinta/papel

miércoles, 8 de mayo de 2013

Esos días



Hay días en que  uno se levanta con el pie contrario. Con un sabor de legumbre y una parsimonia de membrana abatida. Esos días, porque todos hemos tenido días como esos, nunca pensamos vestirnos de azul celeste. Con trabajos podemos tener la cabeza en su sitio. Y no digo que dentro de ella tengamos ideas revoltosas o de peso. Simplemente no sabemos por qué nos sentimos extraños con nosotros mismos. Queremos rehabilitarnos  con el café con leche y un pan de mixtura untado con mermelada de higo. Ni así podemos explicarnos. No hay razones. No podemos irnos y luego regresar a vivir. Con el mismo miedo que tenemos a enfrentarnos al no, en este caso tenemos que decir sí, al menos por veinticuatro horas. Un poco más de tiempo en este estado y tendremos que pensar en buscar ayuda. Algún pariente lejano o en el Twitter o en alguna red social decente. Está claro, que para indecencias somos autosuficientes. No olvidemos que siempre corremos el riego de la incomprensión, del desencanto y en vez de sentir alivio nos podemos deprimir hasta llegar al llanto o simplemente a un lloriqueo vergonzoso. No hay que perder la compostura, el hábito, siempre higiénico de la templanza aunque tengamos destemplado el ánimo. Qué podemos hacer si así son esos días y aunque llevemos a los niños a la escuela, tengamos afilados los lápices  y nos refugiemos en la música de nuestros años  infantiles o en el declamador sin maestro, tendremos la misma sensación de calle vacía. Es inútil, les digo, porque esos días han hecho escuela en mi vida, es inútil insisto, saber el origen de este trastrocamiento. Tampoco hay que asustarse, no es una fatalidad. Es un tropezón del día a día, aunque hay que admitir que muchos no se levantan, quedan hipnotizados por varias horas hasta que admiten su incapacidad para afrontar los cambios y adaptarse a los inconvenientes. Tampoco es cuestión de tiempo, porque todos sabemos que el paso del tiempo no nos cambia y sólo nos quita la máscara.

Para no abrumarles y manchar la buena estrella que todos creemos tener en nuestro cielo les digo que es deseable poner las cosas en su sitio. Y en esos días, cualquier sitio es bueno.

Sergio Astorga
Tinta/papel 20 x 30 cm

lunes, 6 de mayo de 2013

Incompatibilidad de caracteres



Cuando paró de llover, una serie de reflejos saturaron el día. Ninguna minificción ha recogido ese instante. Han pasado varios años y las imágenes siguen como un prodigio en la memoria de los testigos.  

Desde esos días se aprecian dos danzantes. ¿Por qué danzan? Es la pregunta persistente. Se han congregado sapientes pulsadores de palabras para develar el misterio. Por desgracia, no han llegado a conclusión digna de ser relatada.

Sin embargo, no se pierde la esperanza de que algún día se abra una convocatoria para resolver el enigma en 140 caracteres.

Sergio Astorga
Acuarela/papel 60 x 80 cm.

viernes, 3 de mayo de 2013

El imitador



Entre los tejados se acariciaba su cola con esa lujuria propia de los gatos. Acróbata, preñaba incansable la imaginación del que lo mira. Así es la tormenta que se vive en la selva urbana. No lo niegues. Te he visto rondar la fiereza por tus ojos. Vocalizas sin tregua como mártir amorosa y resplandecer hirsuta con la melena suelta.
Te confieso que todas estas noches sin sueño subo al tejado y espero. Espero largas horas la llegada de los gatos. Los observo y poco a poco siento que te voy conquistando.

Sergio Astorga
Tinta/papel 20 x 30 cm.

jueves, 2 de mayo de 2013

Mayo



Habitantes del mundo, desde el cielo ha bajado el pájaro que anida en los pechos de la nube verde. Está escrito en su plan de vuelo como se van a conjugar los versos en los días prósperos. Los cometas dejaran su cauda para que no sea hostil el revoloteo. 

El Abarrote consciente de este portento desde su suelo aplanado pone a su disposición este Cenzontle realizado en tinta sobre papel de algodón 20 x 30 cm. Sólo tiene que abrir su espíritu alado, y por la módica cantidad de 95.99 puede llegar sin costo alguno a la comodidad de su hogar a cualquier parte del globo terráqueo.

Ha entrado el mes de mayo y para todos aquellos que tienen su calendario -y los que no lo tienen pueden solicitarlo- pueden leer el Arcano que dice:

La regla mide los impulsos de la materia etérea. 
El espantapájaros matemático fecunda la tierra. Para cada puerta  tiene la llave incuestionable. La sabiduría, a la hora del té, se manifiesta si el gallo despierta.

No deje su antebrazo apoyado en la ventana y llévese al Cenzontle a casa.
Recuerde que primero fue el vuelo y después el llanto.
Sergio Astorga 

miércoles, 17 de abril de 2013

Globalizada



Le fue creciendo de noche como el amor. Ese que nuca supo llamarlo por su nombre. Ustedes perdonen pero no crean que sea grato llegar a casa y ver que semejante globo rompe cualquier intento de combinar vidas. Teóricamente es imposible indagar con certeza de donde vino esa  necesidad de volumen. Qué compensación se puede dar a una cotidianeidad rota. Es ganas, dicen mis amigos, de llamar la atención. Yo no lo creo, me parece una solución demasiado fácil. Yo he sido observador y esto sale por completo de una conducta que obedezca a la venganza o al deseo de notoriedad. Es penoso decirlo pero si no lo cuento me parece que voy a reventar. Yo creo que esos sueños recurrentes que noche a noche la agobiaban son los culpables. Ella ha perdido el habla. Y es natural puesto que sigue flotando ingrávida, no necesita palabra que la traiga al piso. La veo y me asaltan las dudas. Siento que la quiero más, cómo decirlo, es como si de repente junto con ella se elevara toda mi ternura y dejara de repente esta administrativa manera de sentir. Ella me mira, lo sé, con esa ternura del alma superior, del que mira de arriba abajo comprendiendo que nunca estaré a su altura, físicamente claro está. Cuando la pedí en matrimonio, porque yo la pedí, bueno ella me facilitó las cosas, nunca pensé que esa inclinación, más bien esa aspiración fuera a concretizarse de esta manera.
Los primeros días fueron una total angustia, yo daba vueltas mientras ella giraba plácidamente. Lo primero fue constatar que las ventanas estuvieran cerradas para que la corriente de aire no me dejase interpretar correctamente su vuelo. Lo segundo fue descubrir la manera de alimentarla para seguir manteniendo la presión adecuada y no se desinflara. Ella estaba con un rostro tan armónico, tan deleitado, que se me hizo una crueldad pincharla con la aguja de tejer y volverla a su estado anterior. Recordaba mis clases elementales de física en la secundaria y una manguera que iba de su boca a una bomba manual podía suavemente presionar para que el aire le llegase constante y sin brusquedad.Es evidente que nuestra vida social se ha modificado, no porque tenga vergüenza, al contrario, su nuevo estado me ha unido más a ella. El problema es que tendría que hacer algunos arreglos a la casa, sobre todo a la puerta principal. Un día quise llevarla al parque. Tomé todas las diligencias posibles para su protección. La amarré con cinta de lana muy resistente y cómoda. Tenía suficiente cinta, unos dos metros, en cuyo extremo hice un nudo corredizo en mi mano para sostenerla sin lastimarla. Llevaba la bomba de aire por si deseaba comer y yo llevaba nueces y  una botella de agua para mí. La desgracia se presentó al querer salir a la calle, la puerta era pequeña para su expandido cuerpo. La frustración fue enorme, noté unas pequeñas condensaciones cerca de sus ojos. Los trámites de la ampliación ya han sido aprobados, tengo en este asunto cuatro meses y el papeleo no termina. Es una fortuna que ella no se desinfle en su ánimo y que siga disfrutando de nuestros pequeños juegos aerodinámicos. 

Sergio Astorga
Tintapapel 20 x 30 cm.

martes, 2 de abril de 2013

Abril y sus enredos



Se quedaron mirando el uno al otro por mucho tiempo hasta que los verdes subieron por sus plumas. Abril nos llama amorosos y, por ello la oferta del mes llega a sus ojos esperando que se la lleven a casa si son flechados a la manera antigua, es decir, por la vista.

Verde enredo es una acuarela sobre papel de algodón 20 x 30 cm. Sólo tiene que decir: La quiero. Y por la módica cantidad de  95.99  puede llegar sin costo alguno a la comodidad de su hogar a cualquier parte del globo terráqueo.
Para los que tiene su calendario 2013 podrán leer el Arcano del mes:

De su alquimia altiva es formado su pedestal.
El sol nunca quema sus alas y sus garras blandas se sumergen en la tierra.
Viril, huye de las tentaciones y un perfume femenino duerme en su corazón.

No se duerma en sus laureles y adquiera el Verde enredo.

Recuerden que amor no compartido se marchita.

Sergio Astorga

miércoles, 13 de marzo de 2013

Don Sigüenza



Su vida canturreaba en los teatros. Los hubo de lo más elegantes, parisinos, italianos, neoyorquinos, pero los que más tuvieron huella vivencial fueron esos teatros pueblerinos montados a pelo, con las bambalinas desechas y el foro con el piso cacarizo como esos empedrados donde se atora el tacón. En esos teatros su voz se engolaba y algo hacía resbalar por el oído medio del auditorio que lo dejaba hechizado por semanas.

Durante 40 años la medula del aire tuvo una voz. ʺLa voz Sigüenzaʺ contaban las crónicas. Algunos apasionados seguidores afirmaban que su rostro se transformaba en violonchelo y que la alegría o algo parecido, se quedaba flotando por el teatro.

Un buen día, de sopetón, dejó de cantar. La monotonía comenzaba a perforar su voz.

Sergio Astorga
Acrílico sobre tela 60 x 80 cm.

lunes, 11 de marzo de 2013

En línea



Este cuerpo se deletrea con la línea. Se inscribe en ella. Distorsiona su forma en el papel sofocada por querer entrelazar sus jugos ocultos. Nadie lo llevará a su casa porque lo íntimo se queda en la hoja, en las palabras que fueron dichas antes de que la ociosidad lo creara. Este cuerpo creció desbocado con el rostro tan parecido a sí mismo que la invención de la noche ya no es necesaria. Este cuerpo exige perseverancia, detenerse en sus caderas y descifrar las ciudades que están inscritas. Este cuerpo reposa en su propio cuarto, al que siempre le nacen planos lisos. Sus manos están abiertas y desconoce que la línea que lo hizo es la única razón de su existencia. Este cuerpo tiene la luz del papel y sus recuerdos de niña son ademanes que se fugan en sus muslos. Este cuerpo es blando como los signos del amor. Este cuerpo sostiene la orientación de la vista. Este cuerpo es imaginario como el olor del jardín que todos deseamos. La imagen busca un acto de belleza, el mismo acto de belleza que se ha colado siempre en el desayuno junto al pan y al jugo. Este cuerpo tiembla cuando prospera;  parece que se fuga si le quitas la vista. Este cuerpo se inclina cuando el calor ondula debajo de sus axilas. A veces, un Narciso repulsivo vira la vista para otro estanque, pero siempre regresa disuelto en la satisfacción del retorno. Este cuerpo tuvo su recorrido académico, oculto, y cada camino que busca una interpretación pierde piso y cielo. Este cuerpo, mantiene en vilo el recuerdo vivo y la intensa sensación de tu espalda enorme. Este cuerpo es el antídoto en papel de todos las horas vacías. 
Este cuerpo sigue en línea.

Sergio Astorga
Acuarela/papel

sábado, 2 de marzo de 2013

Marzo en técnica mixta



El Abarrote se complace en decirles que una tarde, cuando el viento corría de sur a norte, un visionario de extinta gens romana, al mirar sus callosas manos  advirtió que venturosos días se acercaban. Los llamó idus.
Desde entonces los cretinos pueden tener infaustos momentos; aquel que no mire con sorpresa el paso de las nubes que se cuide de los idus de marzo.

Recuerden mis amigos que marzo está dedicado a Marte, dios de la guerra, hijo de Júpiter en forma de flor, y de Juno, diosa de la maternidad. No provoquemos su ira con actos indignos, busquemos sosiego en la lectura del cielo.

Ya advertidos ponemos a su disposición la oferta de marzo: una acuarela en técnica mixta con las medidas ideales para su casa, oficina, recamara, estudio, etc. Las medidas son 20 x 30 cm. Obra original que podrá obtener por la marciana cantidad de 95.99 € y como todo mundo lo intuye no hay gastos de envío a cualquier parte del mundo en donde esté vigente el mes de marzo. Tengo la fortuna esperanzada de que me escriba diciendo: la quiero.

Les deseo un buen inicio de mes y como espero que también tengan su Calendario 2013 - si no es así también lo pueden adquirir en este Abarrote-  el Arcano del mes dice así:

Hay un pámpano turgente que se moja de escarcha
y al alba, como si se enredara,
se convierte en nodriza de la mañana.
Del caldero, el alma volátil se expande.

Un abrazo marciano para todos. Salve

jueves, 21 de febrero de 2013

Entre búhos




Llegaron en tropel, transitorios y apurados. Plumajes limpios y ojos bien abiertos. Sus picos desde las cinco de la mañana brillaban como espadas de buena ley. Entre ellos se entrecruzan las miradas brutas y mudas. Se amparan antes de comenzar, aleteando las posibles penas que su buen juicio dejará caer concluyente. Un murmullo dogmático cubría la sala y el acusado teórico con un parche bibliográfico y una cita amarrada en su espíritu noble, esperaba resignado el dictamen. ʺTodo es igual- decía, el espectáculo de la equidad tiene siglos de avaricia. Sólo dientes en mi cuerpo básico. El sueño no se reconoce en estos murosʺ.

EL búho mayor, con sus plumas caireles. Con su máscara de axiomas subido en el gran libro desplegaba su sapiente tufo. Sus colegas mirando el reloj, con resentimiento acomodaron sus bonetes y con altaneros chillidos apuraban el veredicto. Bañados de vanidad, los que tenían plumas amarillas, pedían un tormento chino para el acusado.

Desde el fondo de la sala un pequeño rostro desencantado, con el libro de Erasmo bajo el ala, buscaba con los ojos encontrar el despertar de la consciencia. Pero nada más implacable que el alma metida en un pozo. Al lado de él, tocado de purpura y de armiño, un lechuzo pedía la excomunión súbita, sin tener en cuenta que desde los tiempos de la reforma no había más fuego que el de la mirada de los otros.
Ensimismado, ceñido por aleteos románticos, el secretario, con su garra bien afilada trazaba catillos en ruinas de rara delgadez. La balanza solitaria colgaba del techo, se balanceaba estéril en tanto el búho mayor se aprestaba a emitir la sentencia.
El veredicto esː Culpable en segundo grado. Lo condeno a pasar el resto de sus días enjaulado.

El acusado, metido en sí mismo, enciende la lámpara, mira su reloj. Con la seguridad conceptual del momento se explicaː guardaré el mapa, tal vez mañana si descubra el tesoro.

Sergio Astorga
acuarela-papel 

viernes, 15 de febrero de 2013

En pareja



Sobre la cama se extiende el calor de tu vientre. Sube una  línea de sueño por tu rostro y el centelleo te tu amapola se apoya en los codos de la noche. La mirada te descubre de mañana con tu camisa que trasluce el día. Ilesa, nadas entre hogueras y los terrores de tu infancia caen densos en esa sombra que llevas detrás de la oreja. Te recorro como adivinanza y de súbito, se derrama mi voz por tus dedos. Dormir en ti, te lo he dicho, es morir un poco, es olvidarme de mi carne y convertirme en agua. Rápidamente me despierto cuando saltas de lengua a lengua y cifras escrituras que no comprendo. Así es tu follaje: aéreo, tan carnal, que la sangre a borbotones me desnuda. Tendido estoy entre las sabanas; parpadea enamorada toda la tierra. La garganta se calla por inútil y los racimos de dudas se rompen a pedazos. Es más humana la piel cuando se frota.

Ya no puedo dudar: la palidez de mis horas se entusiasman cuando viven en pareja.

Sergio Astorga 
Acuarela/papel 20 x 30 cm. 

lunes, 11 de febrero de 2013

Entre dientes



Diente a diente se comía la soberbia. Le sabía bien, un sabor a hongo, decía. A tierra  abultada, confirmaba. Lo conocí  el día del Tlacuache, cuando los danzantes visten de pantalones amarillos y los tambores secretean sus sonidos entre los árboles. 
Él era hombre de trabajo, de manos calludas que sabían machacar  la arrogancia, esa que va creciendo como la yerba al lado del camino. Después de comer se puso a descansar.

Los señores del inframundo festejaban la partida del día. Los lazos de las horas comenzaron a quedar inquietos y los retazos de luz se fueron quedando en los rincones.
Mañana vamos a sembrar para que dejes algo vivo -me dijo. -No te puedes ir así, a lo vacío. 

No hice caso y desde entonces traigo la jactancia entre los dientes.

Sergio Astorga
Tinta/papel

viernes, 1 de febrero de 2013

Febrero Comestible


Este Abrarrote preocupado porque no falten las viandas en su mesa. Impaciente procura que su paladar comience a partir de la mirada. Agitado porque los jugos gástricos no acaben con su buena disposición de carácter. Y sabiendo que ya tienen su Calendario 2013 Los Arcanos en casa me siento aliviado.

La oferta del mes no puede faltar en este febrero comestible y ponemos a sus órdenes esta acuarela en papel de algodón con medidas de 10.5 x 33 cm. ideales para tener una digestión alargada.

Como todo mundo sabe, no hay costo de envío a cualquier parte del mundanal ruido. El precio no afectará a su canasta básica, sólo 95.99 euros (o el equivalente en su país) y será enteramente suyo.
No deje sus paredes hambrientas. Espero que me escriba y diga: lo quiero, porque querer es poder.

Le reitero mis buenos deseos para el mes que inicia y como pueden leer en su calendario, el Arcanos de febrero se lee:

Por encima de las palabras. Por encima de las imágenes. Los mezquinos deseos de los hombres quedaron solitarios y el humo luminoso de la infancia volvió a iluminar el fusco globo.

El dibujo ni se los platico puesto que ya lo están viendo en su calendario.
Buen febrero para todos exceptuando a los políticos de cualquier partido.
Sergio Astorga

miércoles, 30 de enero de 2013

Remplazo



Las palabras que le unían se fueron separando de su cuerpo y sus rasgos interiores, ya descarnados, se trasformaron en un palpitar de crisálida. Los signos cambian a lo largo del trayecto y ya no podemos definir como lo hacíamos. Hay que improvisar, decir por ejemplo, que sus hábitos de ciudad no harán destino y que en su nuevo organismo tendrá que ser cortejado como recién nacido. Saludable, transformará su sexo por ramas húmedas que crecerán cuando repose el agua. Difícilmente se arrastrará hasta llegar al tallo que trepará como si fueran las murallas verdes de su primera historia. Intacto, no cambiará ni de postura ni de silencio.

Tal vez alguna lagartija lo mire y comparta la yerba amarillenta y vuelva a unir las palabras que se han extraviado entre lo que es y lo que fue. 

Sergio Astorga
tinta/papel

martes, 22 de enero de 2013

La escalera



Asustado por su propia sombra fue a buscar al sótano el viejo espejo donde su padre se miró en tiempos de angustia. Encontró la escalera y la soga, mal presagio. Repulsivas  moscas revoloteaban exhibiendo la silueta cadavérica de un gato, tal vez muerto por el hambre. Impávido, sondeo la situación, ensimismado recordó que no era la primera vez que el abismo lo atraía. Esa cosa negra y pegajosa que durante días se colgaba como otra consciencia. Muchos hombres antes que él, habían sucumbido al tratar de encontrar su escalera y subir en ella. La angustia no tiene contornos y en poco tiempo el espacio vital se va haciendo insoportable. No era un gran lector, así que pensar en Poe, es inútil.
Perdido, como todos los hombres que se encuentran,  trataba de hallar el espejo para intentar descifrar la sombra que lo perseguía a cada paso. Su padre lo había conseguido; al mirarse en él, congenio sus rencores y apaciguo la sensación de fracaso al no poder encontrar la entrada ni la salida de ese abismo que lo consumía. Yo no lo conseguiré- se dijo. He sido mal creyente y mal amigo.
Abatido por no encontrar el espejo, regresó a su cuarto y sin resentimiento comenzó a subir la escalera. Indeciso, subido en ella, dejó que la sombra tomara su lugar.

Sergio Astorga
Acuarela/papel 20 x 30 cm.

martes, 15 de enero de 2013

La mesilla



Los espacios en blanco de la tarde son  llenados por  los objetos que nunca mudan. Ningún adiós entre su porcelana o barro; ningún desvanecimiento por noticias colindantes o apartadas. El tiempo se estanca en el dintel de la puerta y los secretos de tanta conversación se quedan como estampados en las paredes. Tangibles, los deseos de compañía  quedan mirándose uno al otro como si la manzana compartida no fuera suficiente para sostener una vida.

Fugitiva la luz repite sus pálidos brillos. Se quiebra la jornada y de la libreta de direcciones se exilian los nombres a otra mesa.

El café ya está frío.

Sergio Astorga
Acuarela/papel.

jueves, 10 de enero de 2013

Tocata y fuga



La noche se mueve ola arriba con un azul rock and roll.  Alertas,  cruzan las aletas de los escualos  Hoy no hay blus. Algún hechizo de gitana tropieza con la playa y los piratas que surcaban invencibles estas aguas, se han escondido en sus cofres y solo navegan las natas de petróleo.

Los astros siguen su rumbo y un bolero de amor suena en la radio.

¿Qué haré cuando se vaya la luz?

Sergio Astorga
Acuarela/papel 20 x 30 cm.