miércoles 3 de febrero de 2010

Sones de Mariachi de Blas Galindo

Para Blas Galindo a cien años de su nacimiento

La trompeta es el gallo que pregunta la hora y despierta cielos de añil. Con los olores vehementes de los violines el paisaje se alegra y la frente se extiende como nubes de pájaros.
El cántaro se llena de remolinos. Las calles de tu Centro Histórico enseñan sus enaguas de Tezontle.
El juego de luz contra la sombra, cactus y huisaches. El aire se desgrana entre el descalzo maíz que fuiste. Tierra de huesos de agua y sangre y pies de insectos grabando tu mestizo rostro.
El dios del agua te baña y el hurto del jade es una procesión de lamentos.
Sones que reverdecen el hambre de la risa. Los huesos se frotan y vuelve a nacer. La raíz y la espina del nopal y el rojo de la tuna se dan un beso en el cruce de caminos: rebozo pletórico de fruta.
Es el narco el puñal que te desviste, la corrupción del pan y de tu cántaro, el desencanto de tu espejo y el tósigo que se traga tu garganta.

Que cabellera olvidada por la noche dejaste?
Tanto esplendor para el polvo y agonía?

Bajo la sombra del son la rabia del retrato roto, humeante, se olvida. Los ojos se abren entre los retumbos flotantes.
Turquesas solitarias sonarán en voz alta y los dormidos se reconocerán en otro pronombre, con la voz candente de los sones de mariachi.
Sergio Astorga
Acrílico/tela (fragmento)

*Sones de Mariachi de Blas Galindo enlace
http://www.youtube.com/watch?v=vpA5WlpitJM

lunes 1 de febrero de 2010

Febrero


jueves 28 de enero de 2010

Música Japonesa

Dedos en la tela:
suave roce.
Mandarino licor
el sudor de tu espalda,
y en la mañana caliente,
una copa de nube
por la rama.
Sergio Astorga


Acuarela/papel 20 x 30 cm.

martes 26 de enero de 2010

Música de Bach

Danzarinas notas de agua
sobre el terciopelo del monte,
trompican al trote del sol
por el horizonte.

Sergio Astorga


Mixta/papel 15 x 30 cm.

jueves 21 de enero de 2010

Música Paraguaya

Sube,
sube la escalera
que el jarro de frutas te espera.
Jugando lotería
aquí esta la guacamaya.
Sube,
sube a la rueda de la fortuna,
moja tu trenza
en esta jícama encantada.
¡Qué bonito esta el día!
¡Arpegio de papaya!.
Sergio Astorga.


Tint/papel 22 x 30 cm.

lunes 18 de enero de 2010

Piano Mar

En los pianos caracoles
de los acústicos silencios;
una concha submarina
se pierde en la corriente;
y las mareas
-volcanes románticos del ritmo-
inspiran el submundo de la luna
y olvidan su isla tras la ola.
Sergio Astorga

Acuarela/papel 20 x 30 cm. (díptico)

jueves 14 de enero de 2010

Música Flamenca

Enredo acordado de las cuerdas.
Golpe al tacón del corazón.
Se pulsa la danza
sobre una guitarra morena.
Noche de ciruelos ojos
regrésame la castañuela,
que con las palmas no puedo
robarle a la luna un beso
ni gritarle al corazón.

Sergio Astorga

Acuarela/papel 20 x 30 cm.

sábado 9 de enero de 2010

Había una vez...


Había una vez un barco chiquito que se hizo grande y se hundió.

Sergio Astorga
Acrílico/tela 60 x 80 cm.

martes 5 de enero de 2010

Los Reyes Magos

Cuando llegaron se perturbaron los sueños y un olor de animal se respiraba como un solo cuerpo. De sus arcas ni oro, ni mirra, ni incienso, solo aquel recuerdo pajizo, que hubo en algún día en aquel tiempo.
Algunos niños de mi calle se aferran a su existencia y miran al cielo y lo confirman, otros, se rascan la nariz para desterrar ese acre olor animal.
Desde entonces, aquí, en mi ciudad,la mitad de las personas en enero tienen el ceño del sueño ofuscado.
Sergio Astorga

Tinta/papel 22.9 x 30.5 cm.

viernes 1 de enero de 2010

Enero


miércoles 30 de diciembre de 2009

FELIZ AÑO


Para todos mis antojadizos lectores y veedores, les deseo que el próximo año llegue con la barriga llena, cada uno sabrá el contenido a pretender.

Gracias por su tiempo que ha quedado detenido en este espacio y les convido para que su nuevo tiempo lo compartan conmigo.

Mi brindis por ustedes.
Sergio Astorga

Plumín/papel 16 x 20 cm.

lunes 21 de diciembre de 2009

Tarjeta de Navidad


miércoles 16 de diciembre de 2009

Ofrenda a la Dueña del Abarrote

Para: Helena Braga

Cuantos quantos al instante
se derriten en su forma.
Incansables diagonales perfilan
ligaciones entre el bismuto, el cromo,
y antiguos bebedizos innombrables.

¿Que nueva alquimia se acelera
entre mundos nanos inmaduros?
¿Que incertidumbre divaga entre tiempos?

Muy dentro,
pero muy dentro de la partícula,
la piel de los períodos nadan
adyacentes tangenciales mudos,
y un color de heliotropo tiñe
las sabanas restantes de bromuro.

La atracción voraz de los imanes,
el culmen de voz catalizada,
y el perfume aun vivo de la rosa,
abren el día día del abarrote,
como fugaz principio de la alianza.

Sergio Astorga
Plumín/papel 20 x 30 cm.


Mi estimable clientela, con esta Ofrenda a la Dueña del Abarrote, damos por terminado el ciclo que, mirando el calendario, nos llevó mes y días.
Gracias a todos por permíteme bucear sin escafandra en sus mares íntimos virtuales.
Ofrezco disculpas a todos los visitantes que pudieran estar resentidos con este abarrotero por no ofrendar sus respectivos espacios, soy mañoso lo saben, y todos los ofrendados los conozco -virtualmente- algunos hace un año y otros, recientes, son mi lectura casi cotidiana y así, a este abarrotero le es mas fácil tirarse a la aventura y al desatino. Prometo, que como nos enseña Borges es lo única inmortalidad que nos asiste, el próximo año comenzar por septiembre para ofrendar a la mayoría de blogueros.

Gracias a todos.
Queda mi abrazo como ofrenda.

lunes 14 de diciembre de 2009

YO Y TUBE



Mi querida y estimable clientela, este Abarrote hace una pausa, bien llamado paréntesis en su espíritu "ofrendoso" -todavía me falta la ofrenda a la dueña del establecimiento y como dice Nat King Cole será la mas difícil por Sentimental Reasons- para mostrarles el trabajo de video clip que hizo Daniel Cana sobre los Antojos, si alguno de ustedes esta interesado les dejo sus datos aqui son sus video para que comprueben la calidad de la melcocha.
Sergio Astorga

miércoles 9 de diciembre de 2009

Ofrenda para Fuego con Nieve

Para Antonio Rivero Taravillo

Fértil entre verdes el pájaro descansa,
picotea sus hazañas milenarias.

Será el manantial del cielo lo que oímos?

El jinete baja por la montaña,
ordena sus viandas y canta.

Será la espada la que hiere?

Atónita y joven al alba, la voz del océano
ensilla al caballo brioso, resuelto.

Será la mano la que sujeta el adiós?

Tres toros bajan pastueños, dejan el oeste,
buscan al río con sus lenguas rosas.

Será la arcilla del cántaro arte mayor?

El destello seguirá su ventura
al fundir el fuego con la nieve.

Sergio Astorga
Plumín/papel 20x 30 cm.

sábado 5 de diciembre de 2009

Ofrenda para El oscuro borde de la luz

Para Juan Yanes

Y las sombras huyeron otra vez,
se refugiaron en la cámara oscura.
En esa cámara duermen, comen, se asustan.
Los nombres se vacían de cosas
y los perfiles se ahogan en su herida negra.

Los grises intactos, se agolpan en las esquinas,
las claridades trascienden su reflejo
y el parpadeo es movimiento, centelleo.

El instante exhala, elusivo, reposa tras el muro.
Las voces son de vidrio,
transitan los cuerpos ciegos sin imágenes.

De repente la llama de luz estalla,
se queda en el margen, se presiente,
desborda los blancos entre grises,
así como si fuera memoria de forma
que tuvimos en otras realidades.

Detenida, invisible, como himno silencioso,
la solitaria certeza se devora los destinos;
en el ombligo del mundo, en su confines,
también habita el oscuro borde de la luz.

Sergio Astorga
Tinta papel 21 x 25 cm.

Ofrenda para Los papeles de Claudia

Para Marisa de la Peña

Desde la pagina de blanco
entre silabas nocturnas,
los castaños crecen.

No volverán, por abandono,
las noches frías de mi casa.
No llegarán, por desgana,
esos aires pesados de escorpiones.

Desde la pagina de blanco
entre las bocas quemadas,
la espalda del río salta.

Que vuelvan, como la sed,
la caricia encontrada entre la almohada.
Que lleguen con avidez,
los labios caníbales de azúcar.

Desde la pagina de blanco
entre avispas delirantes,
tu abrazo perdido, inacabado.

Sergio Astorga
Plumín/papel 20 x 30 cm.

Ofrenda para wE cReaTe ThE tiME

Para Gárgola

Peñasco al día llenando la mirada.

Crece el corazón encima de los ojos.
Gotea el vértigo latidos de ecos.
La roca es dura, ríspida, anónima.
Lejanía es altura dando pasos al aire.

Los sonidos desiguales en sordera,
el allá es aquí desenfrenado
y un tiempo disecado absorto.

Traslucido el fondo enfrenta al cielo
y se dispersan las leyes del vacío.
Demoran otros mundos a la espalda,
así es el laberinto que gravita.

La luz aprende y pende conmovida.

Sergio Astorga
Plumín /papel 29 x 30 cm.

martes 1 de diciembre de 2009

Diciembre


sábado 21 de noviembre de 2009

Ofrenda para Apostillas Literarias

Para Magda Díaz Morales

Sencillas,
se siguen unas a otras:
de barro, de madera
de cristal, de lengua.
Vienen cocidas,
crudas, tiernas,
con luz o enfurecidas.
Ellas todas suenan,
se secan en verso
o se amarran narrativas
las agujetas de las botas.
Construyen tiempo,
unen cuerpos y separan
el cielo de la tierra.
Otras
vienen con la frente rota,
con los brazos repletos de alfileres.
A veces
suspiran y son de mala leche.
Algunas
agonizan disputando huecas.
No se dejan,
son firmes como el árbol
y queman y arden:
su ceniza es negra.
Luego
vinieron los libros
y en papel quedaron.
Así de sencillo
el ojo descubrió al rayo.

Sergio Astorga
Tinta/plumín 20 x 30 cm.

viernes 20 de noviembre de 2009

Un año mas unidos: no al abuso


*Gracias Triana por recordarme y usar tu imagen

Ofrenda para Escritura Aleatoria

Para Miriam Jarade

Antes y después: los titubeos.

Intuiciones por venir que crecen
bien peinadas. Las tunas coquetas
muestran las posibles salidas.
Basta un poco de cielo de aguardiente
a las once meridiano, para que surja
el mismo tedio de pensar
en la orfandad enamorada.

A veces duele el corazón de tanto pensamiento
y de tanto dolor el muro de besos se levanta.

El gallo canta distinto,
no es el canto aldeano.
Es el canto filosófico;
clara y yema forman
otro caldo primigenio.

A fuerza de rodar por caminos azarosos,
las dudas se suben a los hombros
y no se bajan de tanta pesadumbre.

Pero también hay un pan que crepita
y tiene costra dura,
y un espacio curvo,
y una serpiente emplumada de quetzal
y un éxodo que encuentra sus palabras.

Antes y después: los titubeos.

En los bosques de Paris o en la Alameda
de México la vida se llena la barriga.
Basta un aire metafísico
y un soplo existencial,
para que al jardín aleatorio
le nazca la escritura.

Sergio Astorga
tinta /plumín 10 x 30 cm.

martes 17 de noviembre de 2009

Ofenda para Blanca Miosi y su Mundo

Para Blanca Miosi

En algún árbol se encuentra la tibieza,
las flores rompen sus capullos
y el estanque, agua día, gotea.

Nada vuelve y permanece.

Los rostros se vacían en el gesto
y la nube de palabras crece y cae
como de lluvia en ausencia.

Viracocha se incendia sin quemarse.

La piedra imagina su erosión
a la sombra del puente
y el mundo es una blanca mirada.

Se desvanece el olor colgante.

La casa respira al viento,
la semilla madura al sol
y el verde mese con tacto la hoja.

La perpetuidad en la montaña duerme.

Sergio Astorga
tinta/plumín 20 x 30 cm.

sábado 14 de noviembre de 2009

Ofrenda para Caricias Perplejas

Para Olga Bernad

Como la pluma que gira sin aire
así cuelga la caricia.
Anegada en la mano
arranca besos de cobre
y de su perfume azabache
el mundo respira perplejo.

Cuanta cabellera oscura
como arpa nocturna
y cuanta fuente de jade
se apoya entre palabras.

Los cuerpos blancos desnudos
suenan sus mundos duermen.
Sus ramas engendran
manantial de mujer,
disipando su tedio con su fiebre.
Fruto que comienza en semilla
y acaba confundido en cáscara.

El antifaz del aire es de polvo
y en el portal del miedo
el vidrio molido del rechazo
se obstina entre las sabanas.
Así de riguroso es el desastre,
nieve que aprende a derretirse.

Con la azúcar morena como tarde,
las horas caníbales
dejan un sabor de luz visible,
un peso embelesado de nostalgia
y una caricia perpleja por piel.

Sergio Astorga
Tinta/plumín 15 X 30 cm.

Ofrenda para Mujeres de Roma

Para Isabel Barceló

Es de Roma y es también del mundo
y de las barcas que navegan a la aurora.
Con el sol, entre las ruinas gloriosas,
los refectorios y las termas se juntan.
El presagio desatado

y el rostro virginal del reino.
Ya era conocida la cópula del templo
donde se levanta la columna y la sosobra.

Anudada al rió Tiber la voz se mueve entre siglos.
Entre colinas la voz de Rómulo imperiosa
suena entre claros de luz al rapto de las Sabinas.
Y es la vigilia del disturbio.

La fundación de los muros, del amor y la venganza
huele a loba preñada de futuro.
Eneas desata las manos del mar
como alfarero de estirpe feraz,
y controla la briosa anca del caballo.

Ya se mira Cartago fulgente
y las lágrimas de Dido y sus vestidos
se despeñan hasta la arena en nupcias.
El laurel y los pechos ufanos
turgentes siguen por las plazas.
Se colma incomparable el rubor
fructífero de las mujeres de Roma.

¡Cantemos lectores oscuros
los blancos brazos de la roca!

Sergio Astorga
Tinta/plumín 20 x 30 cm.

viernes 13 de noviembre de 2009

Ofrenda para El baile de los Silenos

Para Antonio Serrano Cueto.

Delirios púrpuras del sabio
que estalla en la embriaguez de los destinos.
Ahí donde los aceites de la fortuna viven
comenzaron la vid y los racimos.
El pánico desfalleció,
y los ojos de arcilla de los dioses
levantaron la simiente de los signos.
En vano la cólera confunde los lustrales
pensamientos de los sobrios.
Entre los ojos las bocas se juntan
en torno de repletas copas.
Ahí se incuba el furor,
y la nodriza se prodiga en la vendimia.
Los vaivenes del paso confunden
el súbito atardecer de la locura.
Vacilan los caireles del silencio torvo
y las imploraciones nocturnas ensartan
los amuletos y ese gemelo lunar
de los que divagan ebrios.
De leves pies como el rumor,
la lengua frenética se sacia
en las manos alzadas,
y un rumor de himnos como de mar
ensanchan las velas del jubilo.
Ululantes las pezuñas machacan filos
y en el tonante dolor de abecedario,
pisotean la sangría de los misterios.
Entre la lumbre de los nombres,
en el baile de los silenos,
la vid se rinde minuciosa
al lecho mismo de su sombra.

Sergio Astorga
Tinta y plumín 20 X 30 cm.

martes 10 de noviembre de 2009

Ofrenda para La nave de los locos.

Para Fernando Valls

Una maraña de voces
de esponjas y quelonios,
muros de espuma y pieles
de ojos en los cielos altos.

A navegar por las cucharas,
por cacerolas de ficción.

Los escritores narraban
bajo las olas lunas de harina
con su tinta negra de musgo.

Los rumbos asechan
y se llenan sus orejas
con los empellones del reflujo.
Los puertos se han llenado
de círculos submarinos
y una sirena de tacones
rojos seduce los argumentos.

A babor las palabras ramas.
A estribor la niebla y la sintaxis.

Brújulas sugestivas imperfectas,
entrañables jaulas de agua,
navegar elástico por islas sin mapa.
Siempre la rosa de los vientos
escribiendo sin tregua su baraja.

A los corales todos marineros
que la nave se va cuando regresa.
Sergio Astorga

Tinta/plumín 16 x 30 cm.

Ofrenda para Sueños en la memoria

Para Gemma Pellicer

De un instante a otro instante
la gota de agua asciende
hasta las rodillas del árbol.
El galope del sueño
llega hasta el reflejo
subterráneo y nace un pájaro.
De tu frente nacen palabras
y se levanta una torre
y de ese tallo invisible
le surgen monosílabos
nocturnos y los vértigos.
La garganta es un arpa:
fuente de peripecias
y pies desnudos al rio
bajo el remanso vegetal
del laberinto y su tortura.
Al pecho de tu tímpano
como reina amarilla
que danza canta y florece.
Como silabas de pan
la cobija del dormido
te resguarda del frío.
Porque el agua reconcilia
al sueño, y la memoria
incita a los verdes grillos
para que reviente el cráneo.
Porque el cristal es de viento
el malabar un arete
y el silencio un contratiempo.
Sergio Astorga

Tinta/plumín 2 x 30 cm

viernes 6 de noviembre de 2009

Ofrenda para La nieve

Para Alicia

Montada en torre librera
desde su frente bajaron
los copos blancos de nieve.
Era de nieve el incendio
como las ansias de ser.

Entre los pasillos diarios
la lectura abre las manos,
y las ojeras violetas
se pegan entre las letras.

Son fantasía los rizos
trinfales de las auroras
y el azoro de garganta
tiene trabajando al foro.

No seduce la premura
ni la ráfaga del loro
solo la calma run run
cuando nace la escritura .

Sergio Astorga
Tinta/Plumín 20 X 30 cm.

jueves 5 de noviembre de 2009

Ofrenda para Odisea


Para Mirta Eberhardt

Suspendido entre los dedos
el espacio se levanta
en el vacío: ánimo
de imágenes impalpables.

Sombras, urdimbres del aire,
entumen al horizonte.
Latido de tiempo y forma:
vestido del arquitecto.

Se despeña y se desgasta
el contorno de las cosas.
Se perfora y se desprende
la armadura de la forma .

Una mano circular
escribe en los muros firmes
la memoria de miradas
con acero y en ladrillo.

Se devastan los confines
solo con tocar la esfera.

Sergio Astorga
Tinta/plumín 20 X 30 cm.

Ofrenda para Gatos por los tejados

Para Lola Mariné

Andaban por los tejados
los gatos de noche prieta,
maullaban solos sonoros
bigotes de abecedario.

Sombra de los escenarios,
luces de los campanarios,
niña Mariné marina
mañanas de diamantina.

Las ramblas de Barcelona
agatunan sus quehaceres
con literarios siameses.
El misifuz ya devora
sus recuerdos de Ormuz
y sus lectores se beben
páginas con uvaduz.

Sergio Astorga
Tinta/plumín 20 X 30 cm.

Ofrenda para Ocurrió en Febrero

Para Maribel Romero

Es mas turquesa en febrero
la mar entre los moluscos.
Los litorales marinos
se tiñen de pescadores,
y las naves serpentinas
abren el surco de sal
para mojar al Romero.

Antiguas leyes de espuma
saben que el búho de mar
andaba enredado en algas
antes de poder volar.

El faro en el astillero
ya lo tienen ensendido
y las palabras ocurren
como peses coloridos.

Ay...
!Cuanto azul en tu pañuelo!

Sergio Astorga
Tinta/plumín 20 X 30 cm.

martes 3 de noviembre de 2009

Ofrenda para Muchachas de Sal


Para Fátima Fernández

La tortuga mansa verde
bebía la sal del agua.
Desnuda la mar ausente
de su falda suspiraba.

El sol como resonancia
corto las cuerdas que unían
la luna con la cascada.
Los pájaros se vistieron

con sus sombreros de paja.
Y de la arena parda
una nereida con voz
de musgo cantaba.

La delgadez de los niños
se sentía en sus miradas,
cuando de las caracolas
nacieron otros mañanas.
Sergio Astorga

Tinta/plumín 29 x 39 cm.

Ofrenda para El Mundo de los Sueños


Para Pizarr

Se alumbran las mariposas
al pasar la media noche.
En BizKaia luces ambar
de muslos jóvenes sueñan.

En altamar los cabellos
duermen con la voz de bronce
de Chillida y Juaristi
se bebe su Vinogrado.

En su jardín mora el alma,
esa que se nos predió
cuando el gallo dio de picos
al alba como a la araña.

El yin como el yan se mojan
como pulpo en tinta negra,
y el enigmático jaiku
es un signo que se alegra.
Sergio Astorga




Tinta/papel 20 x 30 cm.

Ofrenda para Trianarts

Para Triana

Que los jazmines florecen
por los patios de Sevilla,
y los alamares blancos
del Guadalquivir regresan,
lo saben los mayorales
y las virgenes morenas.

Las golondrinas eternas
hacen nido en las ventanas,
y en la Maestranza, la danza
de la sangre derramada.
Lo saben los puros nardos
y las marismas moradas.

Que el calor de llama fina,
el olor de buena casa,
con en el balcón de naranjo
y el manto del limonero
se encuentran, todos sabemos,
en el albero de azucena
de Trianats de seda y oro.

No bastan ocho silabas,
pero no tengo guitarra
para cantar por soleares.
Aquí, a tu vera queda,
negra montera bordada.
Sergio Astorga

Tinta/ plumín 20 x 30 cm.

Ofrenda para Siempre con Historias

Para Izaskun Legarza

Se levanta con la espada
del drama. Siempre historias,
lagartos a cucharadas
camareros tenerifes.
Los palomos borrachos
dormitan junto al gotoso
curvas del aire disulven
las azoteas, los rostros:
páramos de sol enjuto.
Corcheas sonando rubias
como burbujas en fila.
Las cacerolas del miedo
derraman en la penumbra.
Por una hendidura helada,
todos lo días mulatas
palabras cantan. Sola
se bebe la madera y vomita
las barcas que llegan a su playa.
El octosílabo estalla
solo de pensar tu farra.
Sergio Astorga


tinta/plumín 20 x 30 cm

Ofrenda al Ojo Travieso


Para Lilian Elphick*
En el sur una pestaña,
ojo que ya tiene dueña
Amarilla flor del ñuño:
vigilia dura del sueño.

En la cabeza un rueño
para levantar el leño;
Luna que comprime el ceño:
lúbrico olor abajeño.

Felinos de otros barreños
con humores aguileños,
hunden colmillos pequeños,
será porque son cigueños.

La eñe tiene sentido
porque es de niña traviesa.
Da machincuepas ilesa.
De sus letras soy cautivo.
Sergio Astorga


*Lo siento la ñ me atrapo.
Tinta china y plumín de color. 20 x 30 cm

lunes 2 de noviembre de 2009

OFRENDA BLOGUERA

Son de cera las palabras y el hollín que dejan los anafres nos
recuerdan que hace un año en este Abarrote festejamos a los vivos
jugando con octosílabos los blancos huesos de la parca.

Este Abarrote agasaja a su estimable clientela con una ofrenda
bloguera. Hace un año ya, por ventura seguimos vivitos y coleando,
pasaron por aquí Calaveritas rimadas (pueden pinchar aquí
http://astorgaser.blogspot.com/search/label/Calaveritas). Como la
ausencia es una sola y la existencia es pretendida diferencia, este
abarrotero intentará realizar calaveritas visuales de libérrima
factura.

Como podrán notar el altar se ha diversificado y todos aquellos que
tuvieron su calaverita el año pasado hoy tendrán una modalidad y los
nuevos, espero que no les moleste este juego, ahora menos agresivo
para las sensibilidades que no están familiarizados con el festejo que
en México se realizan el 1 y 2 de noviembre, pasaran a cuchillo -en
sentido figurado- con su venia.

Todos los Blogs que están en la ofrenda tendrán su calaverita visual.
El concepto de calaverita visual es muy relajado, los motivos no son
propiamente mortuorios, más bien son un pretexto para intentar
aproximarme a una descripción visual y sonora de sus respectivos
espacios.

El orden de aparición será bajo el pleno domino del antojo, esto
quiere decir, que saldrán sin ningún orden ni preferencia o, para ser
mas específico, como se me vayan ocurriendo, hay veces que se me atora una y por más que pujo no sale, así que no se me incomoden, ni su
susceptibilidad se sienta agredida. No se arremolinen y si no compran
no malluguen.

Pido disculpas de antemano por no dejar comentarios en sus blogs, como
podrán notar estoy exprimiéndome el cogote para que la patrona no me
quite el sustento.

Día de todos los santos,
dejémonos de quebrantos.
Corramos al zopilote.
Antojos del abarrote.
Sergio Astorga

Tinta/plumin 20 x 20 cm

domingo 1 de noviembre de 2009

Noviembre


miércoles 28 de octubre de 2009

Los Caprichos

El trabajo del creador es íntimo y múltiple. Íntimo, porque el drama de los silencios habituales solo se pueden vivir a solas. Múltiple, porque las presencias que habitan el silencio quieren tener su propia vida. Y es ésta vida la que el creador reclama y el capricho esconde.

El Capricho en el arte es un trance; una reserva, un lujoso festín de caminos frescos. El Capricho no es una necedad: es una obstinación de ensayar con otros ojos, con otras manos las mismas formas que lo atrapan. En una arboleda que atesora un paraíso que nace víctima del arrojo. Maleza hostil al arrepentimiento, porque no hay verdadero creador que no pruebe y se pruebe en la libertad.

"El Sueño de la Razón produce Monstruos" nos dice Goya en sus "Caprichos". Pero, ¿qué sueño es éste, navaja invisible capaz de sangrar la dura roca?. No es el sueño del que duerme y se descalza. Es el sueño atento a las imágenes que se deslizan en un beso infinito.

Todo artista alimenta sus propios fantasmas. Sufre la fascinación de la otra mitad de su conciencia. A veces, engendra monstruos; distorsiones grotescas que lo apremian; bofetadas fieras a ese mundo descarnado que lo enjaula. Otras, el artista se mira los párpados, intuye lo que hay detrás de las estrellas; quiere quemar el fuego, poblar el alma o simplemente perpetuar el silencio.
Goya empezó con éste sueño, sus contemporáneos de éste tiempo lo reviven.

El Capricho también es un deseo insatisfecho. Luciérnaga de los sentidos. Rival de la monotonía. El Capricho demanda la aventura. Desborda la materia, sus caminos; danza por los ojos, entre los dedos, las formas, los colores. Es un grito preciso en el aire, como si las manecillas de un reloj marcaran las horas del delirio. No hay pausas, porque la pasión se irrita.

Cruzar el umbral es el reto. No importa con que trabaje el artista: oleo, acrílico, bronce, son herramientas del parto que se agita.

En la creación, no es la espada lo que brilla, ni la tierra que pisas lo que importa, sino el latido inmóvil del misterio, porque al fin de cuentas, el Capricho es el íntimo y lúcido rapto de un oficio.*
Sergio Astorga.

*Capitulo Caprichos Ayer Hoy y Mañana, Presencias de Arte Mexicano, Fomento Cultural México.

Acuarela/papel 15 x 30 cm.

sábado 24 de octubre de 2009

Tú que eres paloma


Hoy al mirar
las gotas de lluvia
se empaño el paisaje.
Escurrían difusos paraguas
a lo largo de la calle.

¿Si yo tuviera alas?
Nostalgia del vuelo
o la caída.
¿Si yo tuviera...?
Sería viento y no palabra.
Subiría.
Subiría.
A peña pobre
o peña rica,
qué importa.

Tú que eres paloma
¿qué haces cuando llueve?
¿te mojas?
¿te escondes en el palomar?
¿acicalas el plumaje?
¿dejas tu mirada fija en el cielo
rememorando antiguos vuelos?

Yo aquí
en la tierra
sin alas.
Mirando la lluvia
al través de la ventana.

Tú que eres paloma.
¿qué haces con tus alas?.
Sergio Astorga

tinta/papel 20 x 30 cm.