lunes, 27 de mayo de 2024

A la mar

 


Navega, danza  y fornica con la mar.

Desde el palo mayor la vela espera ese aviso del cornetín para empezar a trajinar. Las aves por la proa y el diablo en la popa con su comitiva prepara la lavativa para los marineros boca abiertos. Faltan escaleras y sobran cuerdas.

 

¡A embarcarse miradores!.

 

Desde el cielo las risas de las gaviotas llenan de espuma la cubierta y el capitán se equivoca de ruta y su corazón se llena de tierra.

Nadie dice adiós a los jinetes del mar.

Las bahías se inundan de golfos y los helechos se alimentan con los huesos nocturnos.

Al final la luz de la mañana desfigura el viaje y las horas giran locas en la brújula.

Adiós marineros que el desierto de agua te espera.

Las letras M y B te cortejan.

viernes, 24 de mayo de 2024

Canto naciente

 


Esos cantos hambrientos suben al cielo. La plenitud de las constelaciones tocan el pecho del gallo y sus guerreros. El mundo es un metal fundido, despejado de los símbolos como solitario combatiente. Es estéril el triunfo pero el ardor de las antorchas ennegrece el mito, ese ejército que marcha sin nombre y sin bandera. Los pechos y sus fantásticos fantasmas hacen boda con la tierra. La quietud no sólo es del vencido, también es del incrédulo que no quiere cruzar el borde de su identidad.

Así es la solitaria caricia de la madre muerta.

Admítelo

miércoles, 22 de mayo de 2024

Un sol en gris


 Uno oye la salida del sol. Raspa el suelo y su luz se desborda sobre un suelo gris. La voz reconoce la mañana y vuelve a adormecer. Las cobijas de día se airean. El cuerpo se endereza, se despereza de la maraña del sueño. Entonces miré a la mujer con reboso, una y otra vez la mujer hablaba.

¡No se oye nada le dije!

Una luz parda envolvió al día. En el patio se oían pájaros picando el reguero de alpiste.

No se oye nada le insisto a la mujer.

Un murmullo me resuena al oído:

¡Despiértate!

martes, 14 de mayo de 2024

Dónde el jinete

 


Por qué, no ha de ser, si ha cabalgado por las flores negras de sus monturas.

Por qué, no ha de ser, si la grupa ha soportado lluvias de proyectiles.

Si no fuese caballo sufriría menos que el jinete.

El viento del sur y del norte han cortado de raíz los caminos

y los vino ya son vinagre.

Has de galopar sin jinete.

En luto por el llano alguien guía estas imágenes.

¿Qué quiere el jinete de su caballo?

¿El caballo qué quiere?

Yo miro sentado como el camino ha quedado vacío.

Por qué no ha de ser, si su historia es una polvareda milagrosa.

En verdad, ¿alguna vez fuimos jinetes?

domingo, 12 de mayo de 2024

Pompa y cicunstancia

 



Las pompas de jabón encontraron casa en la alacena de Victor Hugo que de grisalla vestido tuvo metafísicas visiones desde entonces. 

Ahora busca cuadrículas para limitar su espacio temporal. Lleva dos cursos de programación pero ningún profesor sabe algo de filosofía. 

Prueba irrefutable de que el empirismo lleva consigo el principio del método.

Victor Hugo no se desanima, la guerra y la paz convive con sus hábitos.

viernes, 10 de mayo de 2024

Picadita


 Salido de la piedra el gusano viene y va sobre el suelo remojado. Identifica el pico cercano. Su cuerpo se afloja. Siente la picada. Abre los ojos y mira el cielo plano. Entonces reconoce el llanto delgado como su cuerpo. Palmó al distinguir el rostro de su gusana madre que sonreía burlona como estrella.

miércoles, 8 de mayo de 2024

La alcancía

 


Chavelita entró a la iglesia como si el alma se le fuera entre los ojos. Miró a su alrededor y al darse cuenta que estaba sola fue a la capilla de Santa Eduviges. Sacó de su bolso un desarmador y comenzó agrandar la ranura de la alcancía. Movía los labios y miraba a la Santa buscando perdón. Sin darse cuenta el capellán se acercó, sin decir palabra vertió en su bolso todo el contenido de monedas. Ella lo miró agradecida. El milagro estaba hecho, pensó.