El mitológico mundo interior se pasma cuando las corrientes de aire vienen de Esparta. Espero con estoicismo que lleguen los vientos de Atenas, porque la A, siempre es la primera.
El mitológico mundo interior se pasma cuando las corrientes de aire vienen de Esparta. Espero con estoicismo que lleguen los vientos de Atenas, porque la A, siempre es la primera.
Desde la primera línea supo que la relectura sería su destino como un amante desolado. Si alguien lo leyó, esta olvidado.
Hoy en pasta dura está la dedicatoria escrita en oros, como amortajada.