Pasando el río, dijeron, se encuentra la frontera. Duele cuando se recuerda. Resistieron. Se les veía manotear. Boquear. Bracear. Los altavoces, como trompetas de Jericó, desquiciaban. No importaban las plegarias, ni las suplicas, ni el miedo, ni el cansancio, sólo ese punto fofo del otro lado del río. Cuando cruzaron, ni una palabra entre ellos. Cada quien buscó sus pasos.
CUPIDO ENAMORADO
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Este es el título de la conferencia que impartiré el próximo viernes, 24 de
julio, 2026, en Torrebaja. Será a las 19 horas, en el ci...
Hace 3 días.



