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viernes, 6 de junio de 2025

Paseo en carro

 


Vino con extraño metal en el aliento. Su cuello no paraba de moverse al ver pasar los árboles. Los pájaros inmaduros se posaban en las ramas como héroes sin canto. Le intentamos hablar. Él, resuelto siguió por la rua de Melo y no volvió a pasar por mi calle.

El olvido se vistió de blanco. 

Limpio fue su paso. 

Mis vicios se alejan nocturnos.

sábado, 8 de marzo de 2025

Un día como este

 


Tu cuerpo oceánico deja la lluvia caliente. 

Estalla el mundo cuando amanece 

y todos los abandonados tienen respiración.

Es dulce conocer tu indescifrable encanto.

Mi estado sólido se derrite.

domingo, 28 de abril de 2024

Interpretar es un prodigio

 


Los arcanos de las letras son simulacros cuando los muñecos son aprisionados por una red sonora. Yo, tu y aquello, pierde universo cuando la escoba borra las grafías.

Algo anormal miras, buscas al gato egipcio, y solo barrocas ternuras aparecen al pulso de las manos.

 

El libre albedrío se juega cuando quieres descifrar este dibujo. ¿Lo sabías?

sábado, 27 de abril de 2024

Café sin azúcar

 


No es mal negocio tomar una taza de café. Perdidamente damos las gracias. Ambos robamos tiempo a la conversación. El aroma es nuestro punto débil. En balde venimos todas las tardes. Buscamos nuestra taza e ociosamente nuestros labios se mojan. Es posible que podamos vernos de nuevo.

Inútilmente pago la cuenta

jueves, 28 de diciembre de 2023

Fruto líquido

 


En el contraste extenso de la noche fui besado como si mi boca fuera un cuerpo oceánico.

No he salido vivo. Mis pómulos ya tienen la inflamación del color rojo abismo.

Me obligo a recordarte como si tuvieras efigie. 

Me desdibujo. 

jueves, 17 de enero de 2019

Nocturno día




Lo que el silencio deja pasar
la saliva lo contiene. 
La mano, que se atreve
con los labios duros
a tocar los perfiles de las cosas
enciende la sangre, la hace fiebre.
Todo lo que hace silencio
hace muro, hombros anchos.
Una ceguera nos asalta
y de la boca del estómago
un temor de sombra grita.
Cielo, humo, son recuerdos 
que salen al paso victoriosos.
Es inútil borrar el tiempo que se queda
sin pensar que todo está fuera de ti,
en ese silencio que cierra la puerta
amorosamente el laberinto de tu oreja.


sábado, 11 de noviembre de 2017

Afinidad


Hoy la tarde se deposita en un tierno ámbar, como aquella de Tablada, pero en esta no hay saúz, sólo el oro de la luz.

viernes, 8 de abril de 2016

Incendio vaposoro


Como si el aire 
ardiera de agua 
así se adivina el horizonte.
Triunfantes
nubes consumen 
el azul instantáneo. 

Parece el mundo paralelo. 
El reposo celebro
en la errática verdad de la vista.

Fotografías: Miradouro da Victoria, Porto, Portugal

domingo, 28 de febrero de 2016

Cactando


La tarde se cacta esbelta y transparente. Se afina el oído de la cáscara ronca de la tarde.
La luz, al fin sustancia, perfila, ¡ay!, el reposo. 

viernes, 5 de febrero de 2016

Un Oporto



La imaginación alza las ciudades. 
Se superponen las imágenes
en un sólo espacio. 
Una sobre otra crecen hacia arriba. 
No se camina. 
Es imposible. 
No hay lugar para el primer plano. 
La perspectiva,
es un fantasma constructivo. 
De todos los cementerios presentes 
Oporto emerge 
al percibir el olor a humedad,
siempre al pie 
de la náusea y la súplica
del río para ser mirado.
Uno mira y sueña con las risas antiguas
y la sombra de los amigos siguen sombras.
Uno respira el viento
en la Torre de los Clérigos,
Ribeira cuelga al amparo de Duero
y el camino hacia el mar 
atraviesa el Puente D.Luis.
La Rua Oscura se ilumina al alba
y la Sé catedral testifica
los picotazos del tiempo hecho gaviota.
Las ciudades se tatúan en los ojos
como si ellos fueran los dueños
únicos del recuerdo y del veneno.
Sigue la metralla de rumores.
Comienzan en la Calle de Mesones
y se acurrucan en la Rua Taurina.
Una misma ciudad mental
con mucho, muchos nombres.


lunes, 14 de diciembre de 2015

Los erguidos


Aquí, 
en lo más verde 
el tatuaje de sudor:
saliva fugitiva
del riñón inflamado.
Aquí, 
en medio de la luz neón:
el prolongado silencio tiene alba.
Cruzan las calles.
Ellos saben de la metralla 
y del rumor del miedo.
Son escombro de raíz
y mueca de guitarra.
Con la cabeza erguida,
llevan un sapiens  
como flor en la solapa.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Paseo dominical


Cuando llueve parece que el cristal expande las gotas. Se subraya el inquebrantable uso del paraguas para mojarse con elegancia. Uno se acuerda de sí mismo. Uno se quiere cuidar a pesar del indiferente gris que nos rodea. De los que devoran el aire a nuestro lado. En fin, nos gana un abandono tísico, como de ciudad lluviosa.
Por fortuna, siempre hay un domingo que guardar junto a las zanahorias en vinagre.

Fotografía. Por la Rua de Cedofeita, Porto, Portugal.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Empaparse


Los imposibles son torvos. 
Tienen el desdén de los enamorados. 
Giran los oídos
y un tardío esfuerzo cardiaco
nos sumerge en un diciembre 
que a nadie le importa. 
Escúchame, todos saben 
que mastico la madera 
futura del desierto. 
Que el silencio es tísico. 
Y no tengo ganas de sacar el paraguas. 
Llueve en el norte 
desde que las violetas se amargaron.
Por dignidad, 
no vuelvas a pedirme un impermeable. 
Me mojo porque tengo ganas. 
Que no sabes 
que los imposibles son torvos.

sábado, 31 de octubre de 2015

Estación


El día se detiene.
La multitud enmudece
y parece que el miedo
pasó de largo.
El otoño se estaciona.
Tenemos que buscar monedas.

Fotografía: alguna Rua de Porto,Portugal.

lunes, 12 de octubre de 2015

Cubetada


Si cae la cubeta, 
es un decir, 
se mojaran las cienes 
de los hombres ancianos 
y el viejo cuaderno de los niños 
no tendrá donde iluminar sus férulas.
Las sumas y las restas 
se mojaran de la cintura para abajo. 
Si se derrama, digo, el agua, 
dejará el tintero vacío y los guerreros 
y sus hijos bajaran 
la voz y perderán el rumbo. 
Si se cae la cubeta, 
y esto lo digo,
porque se acerca el día de muertos,
la materia conocida perderá el aliento
y el antebrazo no podrá tolerar 
los lápices chatos, sin punta. 
La maestra del kindergarten,
no dejará que la cubeta se derrame,
dirá, cuando enseñe el alfabeto, 
cerremos la llave para que no se llene nada. 
La Unión Europea y la Liga de las Américas, 
cortarán las cabezas cóncavas
y no habrá rumor de agua
por ninguna parte. 
Si la cubeta se derrama,
cómo va quedar el llanto: ¿seco? 
El reino vegetal y el animal
también, en su rigor, 
no saben qué decir 
porque no saben deletrear. 
Si están asustados, 
procuren su cubeta.
para que no tengamos pavor de derramarla. 
Madres del planeta, 
no aparten a sus hijos de la llave 
que si se cae la cubeta se abrirá el proceso 
y la pata del mundo se amarrará a la pena.
No digan que no lo saben, 
si la cubeta se derrama, repito, 
la trenza esa de la vida, 
perderá la voz por el estiaje. 

jueves, 20 de agosto de 2015

Precipicio


Palpitar es el verbo 
que define a la luz. 
Cuando se abren los ojos 
es real el mundo,
se describe 
de una palabra a la otra. 
El hoy palpita. 
Hay un ahora 
nunca se repite. 
En la otra orilla 
nos espera
ese pasillo de lo intacto.

Fotografía: Alguma janela de alguma porta en Porto, Portugal.